Esther Aniento: “En la FAPE tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

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Esther Aniento, vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Periodistas de Aragón, estará también en la dirección de la FAPE como miembro de la lista ganadora en las recientes elecciones, en la que la candidatura a la presidencia de Nemesio Rodríguez se impuso a la encabezada por Javier Martín. En vísperas de la constitución de la nueva Junta explica a los socios de la APA los objetivos de trabajo y responde a las criticas de que esta victoria se ha logrado por un sistema electoral injusto.

Hacía años que Aragón no tenía representantes en la Junta Directiva de la FAPE, ¿qué te llevó a presentarte?

Nemesio Rodríguez se puso en contacto con la APA para ofrecernos participar en su lista porque valoraba la posición conciliadora de nuestro presidente, José Luis Tasobares, en las asambleas, y nos planteó proponer a una mujer porque quería una lista con mayoría de nombres femeninos, ya que combatir la desigualdad de género es uno de los objetivos de su programa.

Lo debatimos en nuestra Junta y es verdad que dudamos, pero nos gustó ver que se planteaba una lista, que pensábamos que sería la única candidata, con nombres de varias asociaciones además de Madrid: Guadalajara, Valencia, Cantabria, Sevilla, Segovia y Santiago. Me animé porque ya tengo la experiencia de haber asistido a las asambleas de los últimos años y también porque contaré con el apoyo de otros miembros de la APA, como Pepe Verón.

Es un dato importante que en los últimos mandatos no ha habido elecciones al haberse presentado una única lista, ¿qué ha cambiado para que esta vez compitieran dos?

Es cierto que en los últimos cuatro años ha ido creciendo una división en la FAPE que no sé cómo se inició, pero que ha hecho que las asambleas hayan sido cada vez más tensas. Los programas de las dos listas no son antagónicos, pero muestran una división entre asociaciones.

Los que defendían la lista perdedora han criticado públicamente que se debe a un sistema electoral injusto.

Es grave la actuación de la otra lista, con actos como la carta enviada por el candidato Javier Martín porque de forma tácita plantea una ruptura con la FAPE, algo que no se había planteado nunca antes. Hablan de que hay que democratizar la federación, pero han perdido las elecciones con los estatutos vigentes, que se puede plantear reformar, pero desde dentro, como ya se aprobó hacer, con el consenso de todos, en febrero. Llama la atención que entonces estuviéramos de acuerdo en crear una comisión de reforma y tras una única reunión ahora pretendan cambiar las reglas a mitad de partida. Nemesio solo habla de buscar el entendimiento y el consenso, pero desde la otra candidatura hay una estrategia de desprestigio.

¿Qué se puede responder a su argumento de que les votaron más asociaciones, aunque las que apoyaron a la que participabas cuenten con más votos?

¡Es qué plantear que cada asociación tenga un voto es lo mismo que proponer que Teruel tenga los mismo diputados en el Congreso que Barcelona! Los que mantienen a la FAPE son los asociados y no hay asociaciones que valen menos, sino simplemente que representan a menos compañeros.

También argumentan que la Asociación de la Prensa de Madrid debería haberse abstenido porque tenía socios en las dos candidaturas. ¿Entonces bastaría esto siempre para que los socios de Madrid nunca puedan votar y que cuente su opinión? Tampoco se puede admitir que una Junta Directiva, Madrid u otra, no pueda apoyar la lista que ha promovido.

¿Qué contestaría entonces a la crítica de que el sistema supone que se da el poder a las asociaciones más grandes y se perjudica a las pequeñas?

En los estatutos, ya está corregido el voto ponderado para quitar a Madrid todo el peso que correspondería; pero es que además reto a cualquiera que me ponga un ejemplo de cuándo Madrid ha usado su número de votos para aprobar una resolución que perjudique a las asociaciones pequeñas.

Lo que sí defendemos es que no tenemos que ser pocos, pero sí tenemos que ser fuertes y que no es bueno fragmentar la profesión porque entonces cuál es el interlocutor con la Administración. No digo que tenga existir una por comunidad autónoma, pero me parece contradictorio que desde un órgano de unión se favorezca la creación de miniasociaciones. Si no te gusta cómo se hacen las cosas en tu asociación, presenta una lista alternativa y que te voten; no es entendible, por ejemplo, que ahora existan dos asociaciones de periodistas en Valencia con el mismo ámbito.

El tema del voto y de la obligatoriedad del título para ser socio de la FAPE son temas de llevan ya tiempo discutiéndose…

Pienso que tenemos que dejar de mirarnos el ombligo. En las últimas asambleas se han repetido como un mantra los temas del sistema de voto y de quién es periodista. ¿Estos son los principales problema de la profesión? No podemos darle tanta importancia a si puede ser asociado alguien sin un título universitario en Periodismo cuando la Comisión de Garantías, que aprueba los casos que se presentan, está atendiendo unos veinte casos al año. Hay ahora 54 facultades de Periodismo en España y en los medios apenas entra nadie sin su título, el problema importante es la precariedad en el trabajo y que los medios no pueden asumir a la gran cantidad de graduados que salen de las facultades.  Primero porque son muchos, pero también porque el modelo de negocio se ha roto. La información ha perdido valor y con ella el trabajo del periodista.

Esta situación ha hecho que no se haya hablado de lo que parece más importante, el programa de la nueva Junta

Son varios los temas prioritarios. En las condiciones laborales están la precariedad, los falsos autónomos, los techos de cristal para las mujeres, la conciliación… Tener contactos serios con las universidades para saber mejor cómo son sus programas formativos. Seguir el trabajo de la anterior Junta para introducir el conocimiento de los medios de información como materia en la ESO. También plantearse la relación con colectivos que no están en la FAPE, como el Colegio de Cataluña; y desde luego la articulación de las relaciones entre la federación y los colegios profesionales.

Otro aspecto importante es combatir el retroceso en la libertad de expresión que se está viviendo en España, y en el que creo que se ha oído poco a la FAPE, no se ha estado a la altura frente a la Ley Mordaza o las ruedas de prensa sin preguntas; un tema en el que hay que trabajar no con los redactores, que son el eslabón más débil, sino con los directores.

Y es cierto que es desalentador estar hablando de estos otros temas antes incluso de haber comenzado a funcionar; pero buscaremos el consenso interno porque es la única opción.