El periodista y doctor en Comunicación Javier de Sola es el autor del artículo académico ‘Informar sobre la despoblación desde la mirada de los periodistas rurales’. El trabajo, publicado en la revista Estudios sobre el Mensaje Periodístico de la Universidad Complutense de Madrid, revela las diferencias que existen en la cobertura de la realidad del medio rural por parte de periódicos, emisoras de radio y televisiones de ámbito nacional, regional y local.

De Sola pone el foco en la cobertura mediática que los medios realizaron a partir de la revuelta de la ‘España Vaciada’, en 2019, en un trabajo académico que cuenta con la participación de más de 60 profesionales de la Red de Periodistas Rurales.

¿Qué objetivos perseguía con este artículo académico?

Pretendía acercar la visión que se tiene del medio rural y de la despoblación desde los periódicos, radios y televisiones. En este sentido, me interesaba centrar el estudio en el colectivo de periodistas rurales. A la hora analizar la cobertura mediática de estos fenómenos sociales, son quienes aportan un análisis más atinado acerca de las rutinas profesionales.

Su trabajo tiene las movilizaciones de la ‘España Vaciada’, en 2019, como telón de fondo.

Sí, fue un punto de inflexión social y político, con la participación de miles de personas. Quería saber si este hito había tenido una traslación en los medios de comunicación, y en el contenido.

Y confirma que lo tuvo. Aumenta la información sobre el medio rural, pero hay diferencias en cuanto al tipo de contenido que difunde cada medio.

Se informa más, pero no todos los medios de comunicación informan de la misma manera desde un punto de vista cualitativo.

Así, el estudio revela que cuanto más próximos al medio rural están los medios de comunicación, mejores o de mayor calidad son sus informaciones. En el caso de Aragón, podemos afirmar que los contenidos periodísticos, por ejemplo, del Diario de Teruel cuentan con mayor precisión a la hora de informar de la provincia que los de otros medios nacionales como El País, El Mundo o El Confidencial.

Además de estas diferencias periodísticas, existen otras en cuanto al soporte de los medios.

Según los encuestados, las informaciones suelen tener una mayor calidad y precisión en la prensa escrita y en la radio que en la televisión. No obstante, puede que una televisión informe muy bien sobre el asunto y un periódico no. Sí que es cierto que en este caso necesitaríamos ampliar el estudio para una mayor precisión.

¿Qué motivos hay detrás de los diferentes enfoques en las informaciones sobre el medio rural?

El estudio revela varias causas sobre la desinformación, entre las que destaca el desconocimiento de la realidad rural. Esto es fácilmente relacionable con un mal endémico de los medios de comunicación, como es la precariedad laboral que existe en las redacciones.

Además, no es lo mismo informar desde Madrid que desde una redacción que está a cinco o diez kilómetros de donde ocurren los hechos. Cuantos menores o peores son los medios que tiene un medio de comunicación, peores son sus informaciones.

Además, el estudio demuestra que las informaciones periodísticas de los medios nacionales suelen ser, en la mayoría de los casos, negativas, porque venden más y porque es más sencillo publicar este tipo de información. Esto es un coctel perfecto, junto con la precariedad existente en las redacciones.

Ante esta realidad, ¿qué recomendaciones aporta el estudio?

Como medios de comunicación, existe una responsabilidad con el medio rural de la que debemos hacernos cargo. La directriz es clara: no solamente hay que informar de los aspectos negativos, también hay que hablar de aspectos positivos o de aspectos que vengan a ofrecer soluciones a las zonas del medio rural.

Acceso al artículo académico ‘Informar sobre la despoblación desde la mirada de los periodistas rurales’