Ana del Paso: “La historia del periodismo español no estaría completa sin las reporteras”

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‘Reporteras españolas, testigos de guerra’ es un libro que, por vez primera, revela la historia de las periodistas que han cubierto y cubren conflictos armados y, en general, la actualidad en zonas de alta tensión. Desde los precedentes históricos más lejanos hasta el momento presente, la obra de Ana del Paso, quien ha sido enviada especial de la Agencia EFE y diversos medios, y ahora trabaja como profesora en la Universidad Complutense de Madrid, explica cómo las mujeres se han asomado, para contarlo, a los campos de batalla y los escenarios de la violencia política.

Ana del Paso visitó, el viernes 27 de septiembre, la sede de la Asociación de Periodistas de Aragón (APA), para comentar la realidad actual de las enviadas especiales y la situación de la mujer en el periodismo contemporáneo, junto con el presidente de la APA, José Luis Trasobares. La obra ‘Reporteras españolas, testigos de guerra’, publicada en la editorial Debate, nace de la tesis doctoral de Ana del Paso, sobre el papel de las corresponsales en los conflictos armados.

¿Qué papel juegan las corresponsales de guerra españolas en el periodismo?

La historia del periodismo español no estaría completa sin la historia de estas mujeres. El libro les hace justicia y es, además, un manual para militares, periodistas, observadores, gente que trabaja en las ONG en zonas peligrosas. Había muchos manuales anglosajones, pero en España no se había hecho nada hasta la publicación de este libro.

¿Cuál es la situación de la mujer en el periodismo?

Sigue habiendo un techo de cristal dificil de romper. No hay mujeres en puestos de responsabilidad, que es el espejo donde mira la sociedad. Deberíamos ocupar más puestos de dirección en función de lo que valemo, no por el hecho de ser mujeres.

¿Cambia la profesión de reportero de guerra en función de si eres hombre o mujer?

Sí. Nosotras estamos más expuestas a agresiones sexuales, maltrato físico, pero también es verdad que desde que las reporteras estamos en zonas de conflictos, recogemos más testimonios de viudas, huérfanas, mujeres que han sido violadas o que son víctimas de la guerra. Antes era más complicado acercarse a ellas, era ‘haram’, que significa ‘prohibido’ en árabe.

¿Qué cualidades definen a todo reportero de conflictos armados?

Ha de tener mucha ambición, ganas de trabajar, y pasión por contar los principales acontecimientos en primera línea de fuego.

¿Cómo ha evolucionado en estos cinco siglos la profesión de corresponsal de guerra?

Antes muchas mujeres tenían que firmar con seudónimo, recorrer muchos kilómetros para enviar tu crónica a través del teléfono o utilizar el correo postal. Ahora, puedes transmitir desde diferentes sitios, porque ya no necesitas electricidad para ello. El avance tecnológico, con la entrada de los dispositivos móviles, ha facilitado mucho nuestro trabajo.

Este libro nace de una tesis doctoral. ¿Cuál es la conclusión de esta investigación académica?

Hay más mujeres de las que pensaba en un primer momento. Ha sido una sorpresa encontrar a 34 mujeres, más allá de Rosa María Calaf, Carmen Sarmiento o Ángela Rodicio, a quienes la televisión da una mayor visibilidad. Estoy convencida de que a este número se irán sumando muchas más.