Ricardo Corredor: “A pesar de los obstáculos, cada vez es más necesario el buen periodismo en nuestras sociedades”

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El presidente de la Fundación Gabriel García Márquez, Ricardo Corredor, asistió al seminario ‘El periodismo como herramienta de denuncia universal social’, organizado por Oxfam Intermón en el marco del Congreso de Periodismo Digital de Huesca. Como conclusiones, destacó el intercambio de experiencias, la voluntad de los periodistas en hacer buen periodismo, pese a las dificultades, y la oportunidad de los medios digitales. Además incidió en la importancia del contexto a la hora de informar sobre problemas sociales.

Más de 20 periodistas de España y Latinoamérica se reunieron en Huesca durante dos días en el seminario de periodismo comprometido, ¿de qué sirve este tipo de encuentros?

En la Fundación Gabriel García Márquez creemos que el intercambio de experiencias es siempre muy importante para el desarrollo profesional de los periodistas. Primero, poder tener un espacio para reflexionar sobre asuntos que competen a los periodistas y que les afectan y poder intercambiar con colegas de otros países siempre parece que es muy valioso y permite a todos saber qué está pasando en otros lugares. En algunos casos puede ser que tenga el efecto “mal de muchos consuelo de tontos”, digamos. Pero el intercambio genera la posibilidad de saber dónde me encuentro y cuáles son los desafíos en cuanto al trabajo que yo hago en mi país y que se relacionan con lo que están haciendo otros.

 

Ricardo Corredor y Martín Caparrós

Ricardo Corredor y Martín Caparrós, tras el seminario de Huesca./LCR

¿Y en segundo lugar?

Lo segundo es que estamos aquí pensando en cómo los temas “sociales” pueden entrar más en la agenda de los medios, que está muy dominada por la política, por los deportes, y sobre todo cómo se pueden internacionalizar más, es decir, cómo algo que sucede en Guatemala puede ser visto, escuchado o leído por gente de otros países. Y, en ese sentido, yo siento que este intercambio también fue valioso, porque no siempre ese diálogo, sobre todo entre España y América Latina, es tan fluido. No siempre se tiene la oportunidad de dialogar con los periodistas españoles o latinoamericanos para saber qué está pasando. Para los latinoamericanos fue interesante ver qué está pasando en los medios españoles y darse cuenta de la situación difícil y entenderla más de cerca, escuchar a los periodistas, hablar de dónde están los grandes desafíos. Me parece que, en ese sentido, ha sido muy valioso.

 

Los profesionales latinoamericanos han aportado la cara más amarga del periodismo con las amenazas que sufren por informar. ¿Vale la pena el periodismo comprometido?

Yo creo que sí. Sabemos que hay muchos problemas, muchas amenazas, efectivamente, hay muchos obstáculos. Pero, curiosamente, a pesar de los obstáculos, cada vez es más necesario el buen periodismo en nuestras sociedades, así sea difícil encontrar un modelo de sostenibilidad para el periodismo. Cada vez es más necesario que la ciudadanía esté bien informada, que pueda diferenciar aquello que es información de rumor o de manejo político. Yo sí creo que cada vez es más necesario tener periodismo, más investigación, con historias mejor contadas sobre temas relevantes que tienen que ver con los intereses de la ciudadanía y con una ética a toda prueba de cuidado con lo que se está diciendo y mirando el impacto que tienen. Entendemos que está difícil, que las circunstancias no favorecen, y que hay muchas personas que no quieren que esto se haga. Pero, el hecho de que no quieren que esto se haga, no quiere decir que esto no se deba hacer. Y lo que pudimos ver en este encuentro es que hay muchos profesionales haciendo cosas muy interesantes, aún a riesgo de poner su propia vida personal en el frente de la batalla.

 

También se ha hablado de los temas de narcotráfico y víctimas de violación, y de cómo tratarlos sin amarillismo. ¿Cómo se abordan estas historias en Colombia?

Lo que pasa es que hay realidades en Colombia, y en general en toda América Latina, fuertes y con una violencia intensa. La cobertura de esas realidades fuertes conlleva un desafío para saber hacerlo con mucho cuidado. Si tú te dedicas solo a llamar la atención sobre un problema muy grave, pero se queda en una simple denuncia, el impacto es otro en la manera en que la gente se relaciona con esos problemas. La explotación infantil o la violencia contra las mujeres son temas muy difíciles para cualquier sociedad y retratarlos periodísticamente también. En Colombia, como en el resto de América Latina, hay muchos desafíos, y en general creo que se trata de hacer el mayor esfuerzo posible, cubrirlos de la mejor forma posible, pero a veces se falla. No siempre se consigue hacer bien, hay críticas, cuestionamientos y dudas, pero al mismo tiempo hay periodistas y gente que persisten y que quieren que estos temas se sigan sabiendo. Tratado de una forma que no quede solamente con decir que aquí tenemos un problema, sino que vayan más allá, que haya contextualización y que actualmente pueda tener una perspectiva de soluciones, no que el periodismo pueda resolver problemas, pero que no solamente se denuncien problemas sino que también se mire cómo se pueden resolver en otros lugares o si no se pueden resolver qué se podría hacer para abordarlos. Lo peor que puede pasar es que no se hable nunca del asunto.

¿Cómo se puede conseguir mayor alcance de las noticias?

Los espacios de intercambio contribuyen a eso, a que los periodistas de España conozcan más la realidad de América Latina y para que los periodistas latinoamericanos conozcan más la realidad de lo que está pasando en España, para que puedan tener gente que ofrece fuentes de información fidedigna. Si yo ahora tengo que trabajar una historia que tiene que ver con España, aquí ya tengo ocho o nueve colegas que puedo llamar y consultar referencias. El intercambio es lo que permite que las historias se manejen con más profundidad y que, de hecho, tengan más impacto.

 

¿Cuáles son las conclusiones de los dos días?

Los medios tradicionales tienen muchas limitaciones por diferentes causas, por la estructura, por cómo están organizados, por el modelo de negocio y por la crisis que les está afectando. Los medios digitales sí están encontrando algunas salidas interesantes, con muchas dificultades también, porque sabemos que no tienen todavía un modelo de sostenibilidad muy claro. Pero en los medios digitales se ve una oportunidad muy interesante para abordar estos temas y abordarlos con profundidad y en un diálogo con los públicos. Dentro de eso, la idea es cómo se puede apoyar y fortalecer estas iniciativas en el medio digital. Es difícil tener una llave de oro que resuelva los problemas. Pero está claro que en la posibilidad de establecer intercambios, de conocer de manera más sistemática cómo están funcionando, qué tipos de desafíos tienen, cómo se están sosteniendo, y qué modelo organizativo están construyendo, eso aparece como una línea de trabajo muy clara. Además, la posibilidad de producir historias conjuntamente entre diferentes países también me parece una línea potente. Destacaría la oportunidad de lo digital, las diferentes maneras de poder apoyar a los medios digitales que están haciendo esto y a la producción de historias que tengan y puedan ir más allá.