
La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha anunciado que seguirá de cerca cualquier vulneración de los derechos de periodistas y trabajadores de los medios de comunicación durante la Copa Mundial masculina de fútbol de 2026, que se celebra entre el 11 de junio y el 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México.
La organización ha reiterado que los profesionales de la información deben poder desempeñar su trabajo “libremente y sin obstáculos” durante el torneo, en un contexto marcado por la denuncia presentada por la periodista brasileña Karine Alves, de TV Globo.
Según explicó la propia reportera durante una intervención en el programa televisivo Bom Dia, al llegar a Estados Unidos para cubrir la competición fue apartada de la fila ordinaria de inmigración y sometida a controles adicionales por parte de agentes fronterizos.
Alves aseguró que recibió un trato “grosero” y fue objeto de registros que incluyeron la inspección de su cabello. La periodista sostuvo además que estas medidas se aplicaron únicamente a personas negras que accedían al país.
Tras conocerse los hechos, la Federação Nacional dos Jornalistas (FENAJ) de Brasil condenó el incidente y reclamó medidas para evitar cualquier obstáculo o restricción al ejercicio del periodismo durante el campeonato.
La FIP advirtió de los riesgos que afrontan los profesionales desplazados al torneo, entre ellos posibles restricciones relacionadas con visados, así como situaciones de sexismo o discriminación que puedan afectar a la cobertura informativa del evento.
La presidenta de la organización, Zuliana Lainez, señaló que la federación está siguiendo “de cerca cualquier vulneración a los derechos de los periodistas y profesionales de los medios” durante la competición.
“Todos los profesionales de los medios tienen derecho a realizar su trabajo en condiciones de seguridad, dignidad e igualdad, libres de cualquier forma de discriminación por motivos de raza, género u origen nacional”, afirmó Lainez.
La dirigente añadió que el respeto a la libertad de prensa y a los derechos de los trabajadores de los medios debe estar garantizado durante todo el desarrollo del Mundial.










