Desbordamiento del río Ésera a su paso por Benasque

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Las lluvias intensas unidas al rápido deshielo, han provocado una fuerte crecida de los ríos pirenaicos. La peor parte se la ha llevado el valle de Benasque, donde el río Ésera se ha desbordado.

El Ésera ha llegado a alcanzar picos de más de 300 metros cúbicos por segundos. Desde las 10 de la mañana se ha mantenido con valores superiores a los 250 metros cúbicos por segundo, aunque tiende a remitir. El acceso al valle ha permanecido cortado desde primera hora de la mañana. El agua se ha llevado además parte de las carreteras de acceso a Cerler yLinsoles, que permanecen aislados. El río se ha desbordado en Benasque y ha entrado en numerosas casas. Además ha arrastrado algún coche e incluso parte de una casa desalojada. Todo ello ha obligado a evacuar a unos 300 vecinos de las calles Mayor, Borbones y Tilos del municipio oscense.

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El río Ésera en el Valle de Benasque, en el Pirineo de Huesca. | Ángel Sahún / Efe

Ésta situación ha obligado a desalojar a más de 300 vecinos, que el martes tuvieron que pasar la noche en un polideportivo. La localidad está incomunicada por carretera. El teniente de alcalde de Benasque, Javier Abadía, ha destacado que no se han producido daños personales, que se ha tenido que cortar el suministro de agua y que intentan evitar que se produzca un corte de luz.

La noche transcurrió sin incidencias para los vecinos de la zona y, durante la jornada del miércoles, el Puesto de Mando Avanzado del 112 continúa operativo en la localidad de Castejón de Sos. En Castejón y Benasque, además, están trabajando Bomberos, Guardia Civil, voluntarios de Protección Civil y una sección de la Unidad Militar de Emergencias compuesta por 70 personas con el apoyo de un helicóptero estacionado en Graus, vehículos ligeros y pesados además de dos embarcaciones.

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La fuerte corriente ha derribado un tramo del paseo en Benasque. / EFE

Afortunadamente, no se han producido víctimas a excepción de un hombre que cayó al río mientras observaba la fuerte corriente, al derribarse el muro de hormigón y piedra que contenía la corriente. Fue rescatado ileso gracias a la intervención de dos Guardia Civiles.

El Gobierno de Aragón asegura que lo peor de la crecida ya ha pasado, aunque mantiene puesto en marcha el Plan de Emergencias en la zona. Desde las 4.00 de la mañana ya no ha llovido en la zona y aunque es previsible que lo haga en las próximas jornadas, las precipitaciones serán débiles, sobre todo en el tercio norte, salvo el viernes que podrían tener “una cierta entidad”, según ha dicho el director de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Aragón, Amadeo Uriel.

A partir del jueves 20 de junio, los habitantes de las localidades más afectadas por la crecida comenzaban a trabajar para restablecer cuanto antes la normalidad. Mientras las comunicaciones han sido restablecidas de forma parcial, ya que Cerler y los Llanos del Hospital siguen incomunicados por carreretera y las reparaciones necesarias todavía se podrían demorar varios días, Benasque centra su atención en solucionar el problema del suministro de agua.

La crecida ha dejado en el aire las perspectivas de la campaña turística de este verano en la Ribagorza oscense: el río destrozó el cámping de Castejón de Sos y su piscina municipal, causó daños en el Aneto (Benasque), arrasó el campo de gof de Eriste, se llevó por delante zonas verdes, asoló áreas urbanizadas de varios pueblos, arrancó cientos de metros de muros de contención y escolleras, tiró parcialmente puentes y por completo alguna pasarela, inundó transformadores de electricidad, incomunicó Cerler y los Llanos del Hospital y dejó a la capital del valle sin suministro de agua de boca al arrancar los cuatro kilómetros de tuberías que nacían en la potabilizadora de La Ruda.

El Gobierno de Aragón aprobará el próximo martes las primeras partidas para acometer las obras más urgentes en el entorno de Benasque.