‘Huellas imborrables’, de Manuel Español

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Manuel Español publica su primer libro, dedicado a su pasión por el montañismo y la naturaleza.

 

El que fuera redactor de deportes de Heraldo de Aragón, presenta su primera publicación, editada on line a través de Amazon-Kindle, que puede comprarse aquí.

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“Hoy no soy el loco surrealista con el que lo paso tan feliz metido en su papel, si bien prometo volver a serlo, casi diría que de manera inmediata. Aparte de hacer el indio, mi vocación favorita y que he podido ejercer de manera profesional hasta no hace mucho toda la vida, es la del periodismo y la escritura. Por ello he sido un afortunado que ha tenido el privilegio de  estar constantemente en la punta de la noticia, y eso deja marca. Si tengo además en cuenta que el mundo del montañismo y el de la naturaleza, así como el de los propios montañeses se han desarrollado en mi  tan intensamente desde niño, y han estado estrechamente unidos a mi labor periodística, es lógico que mi “opera prima” en forma de libro, lleve el título de “Huellas imborrables”. Se trata pues, página a página, de hacer un canto a los paisajes, un homenaje sincero a los montañeses, de mostrar mi admiración y respeto a los montañeros que con tanta intensidad sienten las llamadas de las cumbres, como si éstas tuvieran un espíritu, un clima envolvente, que creo que sí.

Con esa admiración y espíritu, y sintiéndome un privilegiado por haber conocido y tratado estrechamente a personas que han sido tan esenciales para mi en el caminar por los senderos nada planos de la vida, no podía haber hecho otra cosa que abrir mi corazón y dar rienda suelta a emociones y sentimientos conducidos por mis mucho años de oficio. He tratado, en “Huellas imborrables”, de hacer un homenaje a quienes desde tiempos inmemoriales, escriben día a día, desde el principio de los tiempos la historia de grandes y pequeñas emociones en torno al mundo de la naturaleza, de gentes generosas que perdieron la vida en el medio, de otras que afortunadamente siguen con nosotros, y de quienes pasan los testigos de generación en generación.

El libro está dedicado especialmente a mi padre, un ser excepcional  en todos los sentidos, y un adelantado de su época, y a José Ramón Morandeira García-Lacruz, dos personajes únicos e irrepetibles, que tanto y tanto influyeron en mi vida, en esa tendencia que me trasmitieron para valorar intensamente el mundo del montañismo, y respetar a la naturaleza y admirar a los montañeses. No podían faltar tampoco los capítulos dedicados a Carlos Pauner, que recientemente y a base de muchos sacrificios ha coronado su hermosa aventura de la conquista de las catorce cimas más altas del mundo. Y entre capítulo y capítulo se viven intensamente historias de muerte, vida, amor, humor y desamor. Lástima y lamentable fue que hombres como Pepe Garcés, Javier Escartín, Javier Olivar, Lorenzo Ortíz, Miguel Ángel Lausín, Pepe Chaverri… perecieran trágicamente en el intento. Pero quedan muchos y muy buenos, como Pepe Díaz, Ursi, Nanín, Juanito Oiarzábal, el insuperable Fernando Garrido, Edurne Pasabán, Carlos Soria, Cecilia Buil, Elena de Castro, Marta Alejaldre, seguidos de un largo etcétera procedente de todos los países, que de publicarse íntegramente harían una lista interminable.

Espero y deseo que todos cuantos me lean en “Huellas imborrables”, disfruten como yo he disfrutado al escribir y realizar los trabajos preparativos. El montañismo es apasionante, es también divertido, y hasta no hace mucho, una apasionante muestra solidaria”.

 

Manuel Español