Los influencers ya no son solo una herramienta más en la estrategia digital de marcas y medios. Según el informe “El Efecto Influencer: Impulsando el Engagement”, elaborado por Comscore (edición España 2025), los perfiles profesionales de estos creadores representaron en abril de este año el 36% del total de las interacciones de usuarios en redes sociales a nivel global.
La cifra evidencia el papel central que han adquirido estos actores en un ecosistema donde captar la atención se ha vuelto cada vez más complejo.
El estudio, que analiza las plataformas Facebook, Instagram, TikTok y X, muestra cómo los influencers contribuyen de forma decisiva a aumentar el alcance de los contenidos, enriquecer la narrativa de marca y conectar con audiencias complementarias. Frente a la fragmentación del consumo digital, los creadores emergen como vehículos de confianza, conexión emocional y autenticidad.
Además del peso en la interacción, el informe subraya que ser influencer hoy implica más que tener seguidores. La clave está en generar contenido relevante, conectar con comunidades específicas y lograr un nivel de engagement real. De ahí que marcas, agencias y medios estén reconfigurando su inversión en redes sociales para colaborar con perfiles que realmente movilicen a su audiencia.
Los datos de Comscore también apuntan a un crecimiento sostenido de las interacciones en torno a influencers especializados en nichos como deporte, estilo de vida, entretenimiento o política, lo que indica que la figura del creador de contenido se ha sofisticado y segmentado. Ya no se trata solo de celebrities, sino también de expertos, streamers o incluso perfiles virtuales creados por inteligencia artificial.
El informe concluye que los influencers se han convertido en auténticos catalizadores de resultados dentro de cualquier estrategia de medios. Y lanza una advertencia clara: apostar por una sola red social o fijarse únicamente en los seguidores es mirar con anteojeras. Según se ha hecho eco ExtraDigital, la verdadera influencia está en saber adaptarse a múltiples plataformas, detectar las conversaciones relevantes y generar interacciones reales en un entorno digital cada vez más competitivo.











