El espacio de exposiciones temporales del Museo Provincial de Teruel acoge desde este jueves y hasta el 2 de febrero de 2025 la exposición “Joana Biarnés. Moda a pie de calle”, organizada junto a la Fundación Photographic Social Vision, entidad que defiende el valor social de la fotografía documental y que custodia y difunde el Archivo Joana Biarnés, la primera mujer fotoperiodista del país, que a su vez, fue una de las pioneras en dedicarse profesionalmente a la fotografía de moda.
La muestra, ideada y comisariada por el historiador y crítico de arte y moda Josep Casamartina i Parassols, fue uno de los últimos proyectos en los que intervino la fotógrafa egarense y que más ilusión le produjo antes de que su fallecimiento le impidiese conocer la gran acogida que tuvo la muestra a su paso por el espacio Tinglado 2 del Ajuntament de Tarragona, la Sala Muncunill del Ajuntament de Terrassa y la Sala Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid.

Ahora es el Museo Provincial de Teruel quien toma el relevo para continuar dando a conocer la obra de la primera mujer fotoperiodista del país, que a su vez, fue una de las pioneras en dedicarse profesionalmente a la fotografía de moda. Esta exposición revisa esa faceta de Biarnés en las décadas de los años sesenta y primeros setenta, desplegada entre Barcelona y Madrid, y la capta sin afectaciones ni esteticismos. Los detalles de la muestra los han dado a conocer en rueda de prensa Beatriz Martín, diputada delegada Museo Provincial de Teruel; Beatriz Ezquerra Lebrón, directora del Museo de Teruel; Sara Civera Navarro, conservadora del Museo de Teruel; Inma Cortés Pueyo, coordinadora de la Fundación Photographic Social Vision, y Josep Casamartina i Parassols, comisario de la exposición y Director de la Fundació Antoni de Montpalau.
El comisario de la muestra ha explicado que “es una mirada a la moda muy sencilla, muy diferente de lo que era la fotografía de moda, que se trataba de sofisticar mucho a las modelos, como una cosa seductora e inaccesible. En cambio en Joana, acorde a todo lo que ha hecho en su producción, es una manera de fotografiar muy directa. Es una de sus grandes virtudes la franqueza, artista sencilla y la franqueza”.

Visitar la exposición en el Museo de Teruel nos permite disfrutar de un discurso expositivo que es diferente al de otros lugares por los que ha pasado, como ha indicado Casamartina i Parassols: “Es una exposición, que yo le tengo mucho cariño porque además en cada sitio es diferente. No es una itinerancia, lleva más trabajo porque es ir adaptando a cada espacio con unos capítulos que los puedes intercambiar, en cada sitio puedes crear un discurso diferente aunque sea un mismo discurso. Y realmente estoy súper contento del montaje como ha quedado aquí, es precioso, no tiene nada que ver con los otros. Y bueno trabajar con el personal del Museo es un placer”.
Las fotografías de Barnés trascienden la estética para trasladarnos un discurso muy interesante, como ha explicado Cortés, la coordinadora de la Fundación Photographic Social Vision: “Más allá de las fotografías, que son bonitas y especialmente el archivo de moda es muy bonito, explicaba una época de la transición que muchos habían documentado pero nunca desde la mirada de una mujer, y eso nos pareció muy importante. Fue la primera mujer fotoperiodista del país y su testimonio era distinto al de compañeros de profesión.
La relación de Joana Biarnés con la moda
Cuando Joana Biarnés se adentró en el ámbito de la moda, ya hacía unos años que se había abierto camino como fotoperiodista. Su acercamiento al sector empezó en 1959 cuando Pilar de Ávia, directora de la revista La Moda en España que se editaba en Madrid, pidió su colaboración para cubrir las crónicas de moda, sobre todo las que hablaban de la alta costura barcelonesa que entonces era la más relevante a nivel estatal. La buena amistad entre ambas, tal como casi siempre sucedía con la gente que ella trataba, propició el contacto de la fotógrafa con dos de los principales representantes de la alta costura establecidos en Barcelona y Madrid: Pedro Rodríguez y Asunción Bastida. Con esta última trabajó con más asiduidad, entre 1959 y 1962.

En 1963, empezó a trabajar para el diario Pueblo donde, además de sus habituales y celebrados reportajes de actualidad, deportes y sociedad, Biarnés continuó dedicándose a los reportajes de moda a raíz de un suplemento semanal. Esto le abrió las puertas a los principales modistos de Madrid como Lino, Vargas y Ochagavía, Marbel Jr., Herrera y Ollero, más puntualmente, Elio Berhanyer, y también Antonio Nieto, Miguel Rueda y Juanjo Rocafort, así como los peleteros José Luis, Miguel Marinero, Herrero y Rodero, Cirilo Fernández o Villaroy, además de marcas de complementos como la óptica Cottet, para la cual hizo la imagen de muchas campañas publicitarias.
Biarnés se convirtió en la cronista regular y sistemática del glamur de la capital española, y también de la sociedad. Fotografiaba muy a menudo a personajes con quien mantuvo mucha amistad y que, de alguna manera, también estaban conectados con el mundo de la moda de su tiempo. Lucía Bosé, Karina, Natalia Figueroa o su marido Raphael fueron algunos de ellos. Su recomendación resultó clave para la elección del vestido de André Courrèges con el que Massiel interpretó la popular canción ‘La, la, la’ que ganó el Festival de Eurovisión de 1968, ayudando así a crear uno de los iconos españoles de los años sesenta.

Joana Biarnés, la primera mujer fotoperiodista de España
Joana Biarnés i Florensa (Terrassa, 1935 – 2018), considerada la primera mujer fotoperiodista de España, empezó muy joven ayudando a su padre, Joan Biarnés, un respetado fotógrafo deportivo de Terrassa. A los 16 años publicó su primer reportaje en el diario El Mundo Deportivo.
Fue fotógrafa deportiva, de moda e industrial, de bodas, retrato y foto fija en cine. En 1962, cubrió la gran riada del Vallés, que asoló la ciudad catalana de Terrassa. A partir de la publicación de ese reportaje en Por qué?, su carrera dio un giro. Recibió un encargo del diario madrileño Pueblo y, al poco tiempo, pasó a formar parte de su plantilla. Después trabajó para el diario ABC o la revista Blanco y Negro. Formando equipo con Natalia Figueroa, dirigió al equipo gráfico de la Agencia Contifoto y también fundó la agencia Sincro Press.

Durante nueve años, cubrió las actuaciones del cantante Raphael en España y en el extranjero. Fotografió a célebres personajes como The Beatles, Jackie Kennedy, Louis Armstrong, Joan Manuel Serrat, Marisol, Yul Brynner, Salvador Dalí, Romy Schneider, Charlie Rivel, Jack Lemmon, Roman Polanski, Rudolf Nureyev, Orson Welles, Lee Marvin… Pero, en los años 80, se desencantó con la deriva amarillista del fotoperiodismo, y abandonó la profesión en 1985 para abrir un restaurante en Ibiza: Cana Joana.
Con el paso de los años, su labor fotográfica quedó oculta hasta que el fotógrafo Cristóbal Castro, que buscaba imágenes de las riadas del Vallés para una exposición conmemorativa, halló las fotografías de Joana Biarnés y el resto de su archivo.











