RSF pide a Europa que prevalezca la democracia sobre los intereses de las plataformas

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Reporteros Sin Fronteras pide que la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA) incorpore todas las garantías democráticas necesarias, especialmente aquellas que refuercen la independencia y fiabilidad de la información. Lo hace a través de una serie de recomendaciones al Parlamento y la Comisión Europea.

El 26 de mayo, se dio un primer paso importante con la publicación, por parte de la Comisión Europea, de nuevas orientaciones para reforzar el Código de buenas prácticas contra la desinformación. RSF se felicita concretamente de que la Comisión recomiende a las plataformas digitales que “faciliten el acceso a indicadores de confianza, que permitan a los usuarios elegir de forma informada”, mencionando expresamente la iniciativa Journalism Trust Initiative.

Liderada por Reporteros Sin Fronteras, la iniciativa Journalism Trust Initiative permite a los ciudadanos identificar a los medios que respetan las normas éticas y profesionales. Esta iniciativa tiene como misión principal impulsar la fiabilidad de la información, transformándose en un criterio de valor para empresas de algoritmos, anunciantes, órganos de regulación y filántropos.

La Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Mercados Digitales (DMA) constituyen una ocasión única de regular las plataformas. Ahora que los colegisladores comunitarios –el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo– empiezan a examinar los textos presentados por la Comisión Europea el pasado mes de diciembre, RSF pide que instauren un auténtico contrapeso democrático que haga frente al poder creciente de las plataformas en el espacio de la información y la comunicación.

Los textos legislativos propuestos por la Comisión Europea proponen avances, pero en el contexto presente, no están a la altura de los retos actuales. RSF ha redactado una serie de recomendaciones, destinados a responder mejor a estos desafíos:

  • Ampliar la definición del riesgo sistémico al sistema en sí-mismo, es decir, al funcionamiento de los algoritmos
  • Imponer transparencia a las plataformas y hacer que sus algoritmos sean auditables
  • Garantizar la neutralidad política, ideológica y religiosa de las plataformas
  • Asegurarse de que la moderación de contenidos respete los estándares internacionales de la libertad de expresión
  • Imponer la designación por parte de las plataformas de un representante legal en cada Estado miembro de la UE
  • Otorgar a la sociedad civil un papel preeminente, con el fin de que los “trusted flaggers” no alimenten nuevas formas de censura y reduzcan el pluralismo
  • Garantizar la competencia de “gatekeepers” para favorecer un entorno digital plural, abierto y descentralizado
  • Imponer a los espacios mixtos (mensajerías privadas en ámbitos de espacio público) un respeto a principios elementales
  • Desarrollar una gobernanza que garantice la independencia de los reguladores nacionales y la pertinencia futura de la regulación