Elsa González, presidenta de la FAPE: “El periodismo construyó democracia en España”

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La presidenta de la FAPE,  Elsa Gonzàlez, ha recordado el determinante papel de los medios en el asentamiento de las libertades y en la transición española, y ha repasado los problemas y retos actuales de la profesión durante su intervención en la inauguración del curso de verano de El Escorial “La calidad democrática en España: Comunicación, ciudadanía y consenso”.

Elsa-El-Escorial

“Un periodismo libre y crítico es la clave de nuestra supervivencia, sin él la democracia está amenazada” ha manifestado González, quien ha recordado, ahora que se cumplen 40 años de las primeras elecciones democráticas, el destacado papel de los medios de comunicación en el nacimiento y afianzamiento de la democracia española. “Los periódicos fueron por delante de lo que iba a suceder. La prensa comenzó a preparar el cambio político antes de la muerte de Franco”, ha dicho.

Las presidenta de la FAPE ha destacado también el papel que ejercieron los medios durante la noche del 23 de febrero de 1981, cuando la televisión, la radio y la prensa impresa contribuyeron enormemente al fracaso del golpe de Estado, o durante el terrorismo de ETA, cuando “muchos periodistas trabajaron bajo la amenaza de los paquetes bomba e informaron bajo la presión de las pistolas, como ocurre ahora en México”.

En la actualidad, Elsa González cree que, “en los últimos años, los periodistas nos hemos enfrentado, seguramente, a la mayor crisis de la historia del Periodismo”. La precarización se ha instalado en las redacciones y no se ha definido un modelo claro de negocio mientras que el tradicional, centrado casi exclusivamente en los ingresos publicitarios, se ha vuelto obsoleto. Faltan editores adaptados al siglo XXI, a la nueva Sociedad de la Información, y sobran gestores que no diferencian la industria periodística de otra empresa cualquiera. Por todo ello, “los medios privados poseen una gran dependencia financiera y de las subvenciones, al margen de su línea editorial, y los públicos sufren una enorme contaminación política”.

González ha señalado que, ahora, la mentira es disfrazada por el poder político como posverdad y se ha preguntado si, a día de hoy, hubiera sido posible mantener el enfrentamiento periodístico que supuso el Caso Watergate o si los defensores de Nixon hubieran contagiado las redes sociales, en vista del ejemplo del presidente Trump y su desprecio a la prensa libre.

Respecto a España, ha recordado que la Federación que preside se ha rebelado contra cambios legislativos como la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la Ley Orgánica del Poder Judicial o la de Seguridad Ciudadana, conocida como “ley mordaza”, y que también ha realizado campañas contra las convocatorias de prensa sin preguntas y ha asistido con asombro a la propuesta de la Generalitat de negar subvenciones a los medios que no defiendan el referéndum.

Tras resaltar la importancia de la ética en el ejercicio del Periodismo, ha apelado a la autorregulación profesional y ha remarcado la función de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo, puesta en marcha por la FAPE hace una década y que vela por la conciencia profesional y por el cumplimiento del código deontológico.

La presidenta de la FAPE también ha destacado la labor del periodista que selecciona con criterio lo que importa para la sociedad a la que se dirige, un proceso que choca con quien cree que las redes sociales informan. “El mal llamado periodismo ciudadano no existe”, ha dicho. Por todo ello, desde la FAPE se ha propuesto la creación de una asignatura sobre la función de los medios de comunicación para impartirla en Educación Secundaria, dado que resulta esencial para el ciudadano diferenciar la información de la opinión, saber reconocer la que es fiable y con qué criterios se elabora y se traslada al receptor, o su tecnología.

Elsa González ha finalizado su intervención recordando el lema más repetido de la FAPE: “Sin periodistas no hay periodismo y sin periodismo no hay democracia”.