Ha sido uno de los principales temas noticiosos de este verano . Según los buscadores de algunos medios, solo en la segunda quincena de julio ha dado lugar, o al menos aparece en 56 noticias y artículos en El País, 110 en El Mundo, 119 en ABC, 96 en Eldiario.es… Algo que sobrepasa todos los precedentes al hablar de un juego para teléfonos móviles como es el Pokemon Go.
Como es bien conocido, esta creación de la casa Nintendo (última versión de una saga de juegos para ordenador, dibujos animados y juguetes) consiste en recorrer las calles para buscar y “capturar” personajes de dibujo, que el programa sitúa en lugares determinados y pueden verse en la pantalla del móvil sobre el escenario real. Salió al mercado el 7 de julio y a los pocos días, antes de que el día 15 estuviera disponible en Europa ya contaba con 21 millones de usuarios y ya haya superado los cien. Un auténtico fenómeno social, con repercusiones de todo tipo (por ejemplo, ha sido prohibido en China o Arabia Saudí), que ha permitido toda clase de tratamientos entre los medios de comunicación.
Así se han sucedido las presentaciones y explicaciones del juego, con detalles prácticos como la manera de ahorrar batería cuando se utiliza. Las secciones de Economía han resaltado titulares (días después matizados a la baja) como “Nintendo vale ya 13.000 millones más en Bolsa gracias a Pokémon Go”. Y han abundado especialmente los contenidos puramente anecdóticos del tipo “Dos jóvenes irrumpen de madrugada en un cuartel de la Guardia Civil buscando ‘Pokémon Go’”.
Además, la fiebre desatada en torno al juego, ha hecho que a su alrededor se produzcan nuevas noticias como la de empresas de todo tipo que utilizan la posibilidad de capturar los monstruitos (Pokemon es una contracción de la frase en inglés “monstruos de bolsillo”) como herramienta de marketing o la de iniciativas que aprovechan el nombre y que van desde crear el “Croquémon Go”, un juego para probar croquetas por los bares de Cádiz, hasta una campaña para recordar la situación de los niños en Siria.
Los medios aragoneses han repetido estos mismos asuntos e incluido además la nota local tratando de dónde se reúnen los jugadores en Zaragoza (la plaza del Pilar, los alrededores de la Universidad o el parque Grande), de promociones comerciales vinculadas al juego, de las 10.000 visitas de un vídeo descubriendo personajes junto a la Expo o de cómo concejales y periodistas jugaron durante un pleno municipal.
La popularidad del juego también se muestra en el uso de su nombre como recurso para titular. Así, Heraldo tituló “Pokemon gato” una información sobre cómo “un equipo de rescate animal intenta recuperar a la colonia felina que vive entre las ruinas de Averly”.
Desde luego, junto a las noticias no han faltado las interpretaciones sobre el porqué de este éxito. Por ejemplo en El País, Nicolás P. Órtiz de Solorzano, lo explicaba así: “El espectáculo es en cierta forma un intento humano por controlar la realidad. Es una imitación de lo que vemos pero que, a diferencia de nuestro día a día, está completamente bajo nuestro control”.
Esta profusión de noticias ha dado lugar a una crítica sobre el papel de los medios de comunicación, como la que formuló el profesor Ramón Salaverría en Twitter: “El periodismo es eso que pasa mientras tu medio publica docenas de noticias sobre un videojuego, sin ver un euro por la publicidad gratuita”.
El debate que anida detrás de opiniones como esta suena ya antiguo, pero merece la pena plantearse si no se está exagerando cuando en El País se titula una información sobre el tiempo: “Magnífico fin de semana para ir a capturar Pokémon”.
Joaquín Marco





