Jordi Évole: “Labordeta supuso un antes y un después en el programa Salvados”

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EI I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo que se celebra en Zaragoza, organizado por su Fundación, ha llevado este viernes hasta el Aula Magna del Edificio Paraninfo al célebre periodista Jordi Évole a quien José Antonio Labordeta le cambió un poco la vida, no solo porque puso un punto de poesía a su juventud, cuando lo descubrió en un concierto en Barcelona, “esa poesía que Labordeta le ponía a todo”; sino porque también supuso un antes y un después en el programa “Salvados” (La Sexta), espacio que presenta y dirige, y que tanta audiencia y premios ha recibido.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA“En 2009 era un programa pequeño, con poca audiencia. Labordeta fue el primero que nos dijo que sí a pasar todo un día con él y grabarlo -ha relatado Évole-. Nos llevó a Belchite y fue un día y un programa genial que marcó un poco los ‘mandamientos’ de Salvados. Nosotros no éramos nada y él ya lo era todo. Nos enseñó su humildad, su generosidad extrema. Y me di cuenta de que estaba ante alguien diferente, que como nosotros huía de lo políticamente correcto, y fue un ejemplo para conquistar las cotas más altas de libertad, para hacer lo que tú crees que tienes que hacer”.

Ha confesado que su relación con Labordeta fue corta pero intensa, pero lo recuerda con mucho cariño porque “fue una especie de padrino para nuestro programa, que nos legitimó ante otros. Salvados ha tenido dos grandes influencias: Labordeta y José Luis Sampedro. Ambos nos dieron pistas de por dónde teníamos que seguir”.

UN PROGRAMA SOBRE JÁNOVAS

Jordi Évole ha hablado con evidente emoción sobre el programa que está preparando para el domingo de la semana que viene sobre Jánovas, “un programa en el que se explica una injusticia histórica en un lugar pequeño, y al que queremos darle el valor universal que tiene esa injusticia. La historia es insólita, kafkiana. Un pequeño municipio del Huesca es desalojado masivamente en los años 60 para hacer un pantano, pero hay un grupo de vecinos que decide resistir hasta que años después tienen que abandonarlo a la fuerza. Pero en el 2000, un estudio de impacto medioambiental dice que ahí no se puede hacer ningún pantano”.

“Es una historia –ha confesado- que nos ha enamorado y el programa empieza con unas imágenes de José Antonio Labordeta tomadas de un programa de los años 80 en el que reivindicaba la memoria de esas gentes que aguantaron en Jánovas frente a todas las presiones”.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAJordi Évole ha asegurado que “yo no tengo la pretensión de cambiar el mundo, pero sí la obligación y honestidad de decir lo que pienso y publicarlo, porque nuestro silencio siempre será su victoria”. Este programa se preestrenará en Jánovas pasado mañana, no en una alfombra roja, sino en la escuela rehabilitada de un pueblo deshabitado que quiere recuperar su pasado.

En el coloquio posterior a su intervención, Évole ha afirmado respecto al tema catalán, que “si viviera, Labordeta reconciliaría a Cataluña y a España, porque era un hombre de acuerdos, que tendía puentes”. Sobre el personaje que escogería para un cara a cara hoy con Labordeta, ha señalado: “sin duda, elegiría a Aznar, y no me cabe ninguna duda con quién acabaría la audiencia”.

Sobre el paso de Labordeta por el Congreso y su célebre “A la mierda”, ha opinado que “en aquel momento, Labordeta era el enviado especial de los ciudadanos. Y tenía que decir algo que nosotros hubiéramos dicho en aquel momento. Nos reconcilió con el Congreso y fue el embrión de esa indignación general del momento”.

Respecto al éxito de su programa, a sus grandes índices de audiencia, ha asegurado que “Salvados no tiene espectadores sino militantes, y eso nos da mucha fuerza. La televisión sirve para muchas cosas: ganar dinero, ser famoso, pero sobre todo te permite ver dónde están los límites de la libertad de expresión y nosotros los exploramos”.

Y Jordi Évole ha contado muchas cosas más, como esos programas claves que también marcaron el rumbo de Salvados y reconciliaron a muchos espectadores con la televisión y el periodismo, como los espacios sobre ETA (“Borrando a ETA” y “Reiniciando Euskadi”, o los dedicados a El Ejido y a Barrionuevo. Y ha adelantado algo del que podremos ver este domingo y que trata sobre el Colegio del Pilar de Madrid, “algo inédito, porque retrata a la élite de este país. Nos adentramos en el colegio que ha sido cantera de los futuros dirigentes de España para que este país no cambiara demasiado”.

Evole e inscritos

 

 

 

 

 

 

 

 

COLUMNAS Y TRIBUNAS. LABORDETA  EN LA PRENSA ARAGONESA 1968-2007

Pero ha sido la ponencia de Concha Monserrat la que ha abierto esta segunda jornada del congreso y en ella se ha adentrado en el Labordeta columnista y colaborador de prensa desde sus inicios, en el Diario de Teruel, en Lucha, Aragón Express, El Día de Aragón, Diario 16 (en su edición aragonesa), Siete de Aragón, Heraldo de Aragón, Diario de Bolsillo, hasta su última casa, El Periódico de Aragón. Escribió en otros medios diarios, semanales, prestó su firma a boletines, especiales, a medios nacionales con edición en Aragón, como el diario Pueblo.

Más de dos mil artículos en la prensa aragonesa, incluido naturalmente el Andalán de sus pasiones. En esos textos  se dibuja su mundo personalísimo, al tiempo que describe el momento que le tocó vivir. Un mundo personalísimo, el universo que Labordeta construyó en sus columnas  tribunas, las que publicó en la prensa aragonesa de 1968 a 2007, opiniones firmadas en los medios que construyen una crónica social y política del momento”.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Son preocupaciones constantes en él, ha señalado Concha Monserrat, “la frialdad de los poderosos, que le espantaba; su camaleónica actitud; su capacidad de corromperse; la defensa de los débiles; la lucha por la libertad; la preocupación por las desigualdades; la paz; la condena de toda violencia; y Aragón, ese Aragón soñado que él traduce en la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue. Le preocupaba mucho la emigración, cómo se vaciaban los pueblos (vamos camino de nada, escribe). También escribió mucho sobre ETA.

“Es también su eterno lamento  la desaparición del que él creía que debía ser el partido destinado a levantarlo: el Partido Socialista de Aragón. Lo repite en sus escritos. Llegaría Chunta, al final de sus días,  pero jamás ha dejado de penar por lo que él consideraba que fue tiempo y oportunidad perdida. Otro de sus duelos es el socialismo. Siempre sostuvo que se habían perdido sus esencias. Encontró algo de consuelo en un líder contemporáneo  en el que creyó y que hoy aún parece el causante de todos los males que nos acechan, José Luis Rodríguez Zapatero”.

“No es nuevo que Labordeta era un personaje molesto para muchos, un eterno refunfuñón que no lograba espantar los temas que le dolían y le preocupaban. Un renegón cargado de ternura, implacable con todo aquello que no le gustaba”, ha asegurado.

Concha Monserrat ha cerrado su ponencia citando dos de los últimos artículos que Labordeta escribió en El Periódico de Aragón, uno en marzo del 2007, “un artículo de despedida de título elocuente «La próstata y otras protestades» – y contenido cáustico. Él moduló en este artículo el mensaje, para que fuera recibido por propios y extraños. «En esta tierra todos, al final nos exiliamos. Unos hacia el exilio brutal de otros países en circunstancias brutales y otros, los que pueden, se exilian, a lugares agradables. Los que no podemos lo último y por ahora no nos obligan a lo primero, avanzamos hacia el exilio interior, hacia el silencio, porque los grados de cabreo alteran la paz de los últimos vestigios de madurez que me quedan».

Y otro titulado «Buenos días y adiós», publicado en mayo del mismo año tras la debacle de CHA en las elecciones autonómicas y municipales. Un documento en el que un Labordeta de retirada expresaba el colapso moral de su partido ante los 30.000 votantes que se quedaron en casa sin reconocer las iniciativas que llevó a cabo en el Congreso: ‘Que el futuro nos sea leve a todos y que en la lectura de mis poetas chinos preferidos, como decía mi hermano Miguel, la luz de la esperanza se renueve y que la libertad siga refundando días y años’”

 LABORDETA. UN CIUDADANO EN EL CONGRESO. UN ESTILO PERSONAL

El sociólogo y asesor de Comunicación, Luis Arroyo, ha cerrado las intervenciones de esta mañana con la ponencia “Labordeta. Un ciudadano en el Congreso. Un estilo personal”. O lo que es lo mismo “Cómo José Antonio Labordeta incumplió todos y cada uno de los principios de la comunicación política”, llegando a ser un gran y querido parlamentario.

Luis Arroyo ha comenzado su exposición asegurando que “Labordeta eta la representación de la antipolítica de la comunicación: inmanejable, espontáneo, pero nítido y contundente. Fue precursor del ciudadano en el Congreso, porque es un ciudadano y lo fue todo el rato, por eso afirma que se sentía como un beduino en el Congreso.

Asimismo, Labordeta tenía el don de lograr el aplauso de toda la izquierda, cuando en el Congreso cada partido aplaude única y exclusivamente a los de su partido. Porque “fue capaz de construir un personaje nítido. En su comunicación había una naturalidad tan desbordante, ajena a los trucos del lenguaje, que lograba conquistar a sus adversarios”.

“La naturalidad, ha confesado Luis Arroyo, no casa con la política. Los líderes necesitan ser actores”, excepto en el caso de Labordeta que se tomaba esta máxima con cinismo, e incluso iba más allá y aprendió que no iba mal aquello de hacer pensar al otro que eres más ignorante que él.

 Y ha aludido al gran trabajo y esfuerzo de Labordeta en el Congreso de los Diputados. “José Antonio estaba solo con lo cual el esfuerzo que tenía que hacer era enorme, además en unos años (2000 al 2008) en el que el ambiente político estaba muy cargado, y por ello su esfuerzo se veía mucho más. Fue precursor del esfuerzo real, del político trabajador en la calle, de patearse el territorio, del país en la mochila”.Mesa redonda1 (23)

MESA REDONDA “EL DÍA A DÍA CON LOS PERIODISTAS”

El I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo ha celebrado esta tarde la mesa redonda “El día a día con los periodistas”, moderada por Olivier Vilain y con la intervención de los periodistas: Ana Sánchez Borroy (redactora y editora de Radio Zaragoza), Raquel Lozano (periodista de Aragón Radio), José Luis Valero (jefe de Política de Heraldo de Aragón), María Rey (corresponsal parlamentaria de Antena 3 Noticias) y Pepa Fernández (directora de No es un día Cualquiera, RNE).

En un ameno debate, lleno de anécdotas personales, los participantes han coincidido al afirmar que “a los periodistas nos trataba como si fuéramos sus amigos. Entendía muy bien a los medios de comunicación, porque sabía cuál era su papel. Por ello era un valor seguro para la prensa. Era un entrevistador fantástico y siempre te daba titulares. Sabía lo que decía y creía en lo que decía”. “Hablaba con la tranquilidad y seguridad que le daba la experiencia y sus convicciones. Y tenía un sentido común aplastante y era éste el que primaba”

A José Antonio Labordeta “lo percibíamos como uno de los nuestros, un infiltrado, lo que él llamaba un beduino, y sobre todo, una persona de fiar”. Como tertuliano era “entrañable, divertido, ameno, estupendo”, se ganaba a los “escuchantes” con sus anécdotas y recibía muchas muestras de cariño.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Era un político muy trabajador y eso lo valoraban mucho los periodistas parlamentarios, de hecho recibió varios premios por su buena relación con ellos. “Demostró que ser político no quiere decir dejar de ser ciudadano, porque siempre tenía un pie en la calle, y se dejó la piel en una profesión muy mal valorada. Le gustaba la política y la entendía y sentía como servicio público”. Y algo muy importante, “Labordeta pudo recibir el cariño que le teníamos los periodistas”.

Mañana sábado, a las 10.30 horas tendrá lugar la última ponencia “El fenómeno televisivo de Labordeta” a cargo del periodista  Samuel Barraguer. Y se clausurará el congreso.

(CRÓNICA Y FOTOGRAFÍAS DE LA SEGUNDA JORNADA DEL CONGRESO DIFUNDIDAS POR LA FUNDACIÓN JOSÉ ANTONIO LABORDETA)