Las noticias y sus versiones posibles

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Publicado en ‘El objeto de la comunicación’

Cada día la idea de que las noticias informan de hechos objetivos choca con titulares de un mismo suceso radicalmente opuesto según el medio. Visiones tan distintas que dan sobrados argumentos para criticar a los periodistas de manipuladores, mentirosos o ineficaces.

En efecto, muchas veces la diferencia de presentaciones se debe a que los datos se ven con anteojeras ideológicas, a selecciones interesadas o a un mal trabajo periodístico. Pero también es cierto que diferencias que a primera vista parecen incompatibles, pueden ser igual de válidas y veraces.

 

Ojo con la versión reducida

A veces, las supuestas incompatibilidades entre dos versiones de una noticia se deben a que se reducen a su titular. José Manuel Burgueño cuenta en su obra Los renglones torcidos del periodismo un caso extremo. En mayo de 2006, los diarios económicos españoles dieron la misma noticia con estos tres titulares.

La Gaceta de los negocios: “Amper gana un contrato por 12,5 millones con Suiza”

Cinco Días: “Amper actualizará los sistemas del Ejército suizo por 7,5 millones”

Expansión: “Amper logra un contrato de 60 millones de euros con el Ejército suizo”

¿Cuál era la cantidad correcta? Las tres: El contrato firmado era por 12,5 millones; pero a repartir entre dos empresas que concursaron unidas y a Amper le correspondían 7,5; además, se preveía una ampliación del servicio que llevaría el monto total del negocio hasta los 60 millones.Se puede discutir cuál era el resumen más adecuado; pero si la noticia dejaba claros todos estos extremos, ningún titular es rechazable.

 

Enfoques posibles

Como cualquier otro tipo de relato, la noticia permite varias opciones en la presentación, realce y ordenación de los datos, incluso, respetando al máximo los rasgos específicos de la información. Es cierto que uno u otro enfoque no son completamente intercambiables; por ejemplo, los titulares citados antes dan visiones más o menos favorables de la empresa Amper, pero es preciso elegir uno u otro para escribir la noticia. No hay que confundir la objetividad periodística correctamente entendida con la necesaria intervención de un sujeto, que siempre dejará su marca personal.

Además de por el trabajo del autor, otras diferencias entre enfoques pueden estar justificadas en función del público al que se dirigen o el protagonista de la noticia. Una medida política puede ser beneficiosa y perjudicial para distintos colectivos profesionales o territorios. Incluso, en cierto grado, los factores ideológicos son igualmente admisibles; pueden ser un sobreentendido del lenguaje y entendemos que se califique el mismo hecho de bueno o malo en distintos medios, igual que la misma temperatura será considerada alta o baja según la ciudad.

Naturalmente no todos los enfoques son aceptables. No es admisible ningún cambio en el hecho, ni su distorsión u ocultación, o usar el lenguaje para inclinar a un juicio aparentando ser objetivo. Los límites de lo correcto o admisible son problemáticos y discutibles, pero igualmente es cierto que más de un enfoque es posible.

Joaquín Marco

Periodista

Blog ‘El objeto de la comunicación’