Dos periodistas más se suman al barómetro de profesionales asesinados en 2014

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Reporteros Sin Fronteras ha mostrado su consternación por el asesinato de dos periodistas más esta semana. El 12 de julio se produjo la muerte de Carlos Orellana, cámara de la cadena local Canal 99 de Santiago de María, en El Salvador, y el 13 de julio, Kaled Aghah, en Afganistán. De nuevos los crímenes de los dos profesionales en diferentes países vuelven a dañar el ejercicio profesional y la libertad de prensa.

Carlos José Orellana, asesinado en las inmediaciones de su domicilio.

Según fuentes policiales, dos individuos atacaron con arma blanca a Carlos José Orellana hasta ocasionarle la muerte. La investigación abierta para el caso todavía no ha mencionado nada respecto al móvil del crimen. “Reporteros Sin Fronteras pide que se esclarezca este asesinato y se identifique a los autores materiales e intelectuales del crimen”, afirma Camille Soulier, responsable de la oficina de Américas de la organización. “Exhortamos a las autoridades salvadoreñas a no descartar que el móvil pudo haber estado relacionado con su profesión”, añade Soulier.

Ubicado en el lugar 38, entre 180 países, en la edición 2014 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras, El Salvador goza de cierta estabilidad en lo que respecta a la libertad de información. El último asesinato de un periodista en el país se remonta al mes de abril de 2011, cuando Alfredo Hurtado, cámara de Canal 33, recibió once impactos de bala. La investigación no estableció ningún móvil del crimen. La inseguridad y la virulencia de los enfrentamientos entre las pandillas son a menudo las causas de los asesinatos en El Salvador.

 

Acabaron con la vida de Kaled Aghah Yaghubi en su casa y en presencia de sus hijos.

“Llamaron a su puerta hacia la una de la tarde. Abrió su hijo de cuatro años, entraron en su casa, le buscaron y le dispararon”, cuenta Ahmad Fahim Hagh Bin, de Radio Lahzeh. La policía ha explicado que murió cuando era trasladado al hospital con un disparo en la garganta. El jefe de la policía provincial, Abdolrahman Rahimi, ha informado que han empezado una investigación para descubrir a los asesinos.

Yaghubi trabajaba para la emisora desde el 2010 y había empezado hace poco a presentar el programa “Tak Tak” sobre problemas sociales. Reporteros Sin Fronteras ofrece sus condolencias a la familia y compañeros y urge a las autoridades afganas a hacer todo lo posible por identificar a los ejecutores e instigadores de este asesinato. “Le recordamos a las autoridades del país que la impunidad sigue vigente en otros casos de actos de violencia contra periodistas“, añade Réza Moïni, responsable de la oficina Irán-Afganistán de Reporteros Sin Fronteras.

Yaghubi es el cuarto periodista asesinado en Afganistán en 2014. En su último informe, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en el país registró un aumento de 24% de casos de civiles asesinados o heridos en ataques y otros actos de violencia durante el primer semestre el año.

Desde las elecciones presidenciales de abril se ha desatado una nueva oleada de violencia que ha incrementado el número de víctimas, incluidos periodistas. Reporteros Sin Fronteras ha registrado un total de 27 casos de agresiones físicas o amenazas contra los profesionales de la información por parte de autoridades locales, simpatizantes de candidatos electorales, policías o talibanes en las regiones de Mazar-e-Sharif, Kandahar, Herat, Ghazni o Kabul, entre otras.

Entre el 2 y el 14 de julio seis periodistas fueron víctimas de ataques directos o sufrieron indirectamente actos violentos. El último, Seifolah Mafton de la agencia Pajhwok, fue atacado por individuos armados, el 14 de julio, que le agredieron y le rompieron su equipo. Bashir Ahmad Nadem resultó herido por un ataque bomba talibán en una comisaría de Kandahar, el 3 de julio.

Edrice Amini, de Saghi TV, fue atacado por dos individuos, el 2 de julio, en Herat, después de presentar varios programas sobre fraude electoral. Y el 1 de julio, los guardaespaldas del gobernador de la provincia de Ghazni agredieron a Rahmat Marjan Kheil, de la agencia Rana.

El 14 de julio, día de la segunda vuelta electoral, varios simpatizantes de uno de los candidatos atacaron al periodista de Mitra TV, Shamssoldin Shamss, en Mazar-e-Sharif. Las autoridades no registraron la queja que Shamss presentó posteriormente.

Pese a estos ataques, los periodistas afganos siguieron jugando un papel muy importante en la cobertura informativa de las elecciones y de la crisis postelectoral.

Al mismo tiempo, siguen sin producirse decisiones a favor de la libertad de información en Afganistán. El Parlamento adoptó la ley de acceso a la información, el 30 de julio, y el Consejo de Estado advirtió de las intenciones por parte de algunos políticos de censurar Internet y las redes sociales como medidas para controlar la crisis política.