Risas e ilustraciones para “infantoadulticos” en ‘Cuatro cuentos rusos’

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Desde el planeta Grotzen llegan unos cuentos inesperados, humorísticos, con personajes rusos y mucho color. Se trata del nuevo libro del periodista Javier Vázquez, ‘Cuatro cuentos rusos’. Como su propio nombre indica, se narran cuatro historias relacionadas entre sí. Los vaivenes de la señora Gretzen Grotzen y su cuerpo voluminoso formarán parte de todos los protagonistas que aparecen en el libro. Las palabras del locutor aragonés van acompañadas de las ilustraciones de Mar Villar. De esta forma la lectura es amena y se dirige al público “infantoadultico”, según dice con una sonrisa el propio autor, es decir, a los más pequeños y también a los adultos que quieran reírse a carcajadas.

Bajo los títulos ‘El planeta de Grotzen’, ‘Sopa de amor a la Topolinoff’, ‘La signorina Limoncelli’ y ‘El estreno Bedemille’, el lector descubre a protagonistas provenientes de Rusia, no falta la bailarina ni el astronauta ni las señoras orondas. La inspiración llegó a Javier Vázquez del aburrimiento. Una página en blanco y su inquietud provocaron que empezara a darle vueltas a la mujer Gretzen Grotzen. “Fui tejiendo la idea, se lo mandé a Ediciones Nalvay y les gustó tanto que querían más. Fue el empujón”, cuenta Vázquez acerca de los inicios de su nuevo libro.

‘Cuatro cuentos rusos’ puede ser disfrutado por niños a partir de nueve años, pero también por los adultos. “No pensaba tanto en el público menudo, sino en mí, siempre había querido escribir un libro ilustrado“, comenta sobre este libro que define con una nueva palabra,“infantoadultico”.

portada cuatro cuentos rusos

“Gretzen Grotzen es una mujer feliz. Vive en una casa que es puro derroche“, describe Vázquez en el interior de la primera historia. Y la oronda figura de esta señora con el mal de palabras enquistadas continuará a través del resto de relatos. La protagonista es rusa, por su apellido, pero no es la única de los personajes que podrían provenir del país del norte.

El cosmonauta, la bailarina, la tradición cuentista y una obra de teatro de Javier Vázquez, que se representó en Rusia, forman un guiño en este libro. Se trató de ligarlo todo con la tradición rusa, los personajes y la obra teatral, aunque el autor asegura que también se podrían haber ubicado en cualquier otro país por su aire de película clásica.

Las historias de amor también aparecen a lo largo de las 77 páginas. Como si se tratara de Romeo y Julieta en versión moderna, Vázquez plantea la espera de un marido astronauta por su mujer terrícola.

El dinero, los artistas, la amistad, las falsas promesas, la avaricia y el Teatro Imperial pondrán punto y final a ‘Cuatro cuentos rusos’. Sin embargo, el lector no intuye el final de los relatos breves hasta que llega, entre risas y alborotos.

Por último, un regalo, la propia voz del autor narra los cuentos a través de un código QR.

Próximas presentaciones.

11 de abril, en Librería Anónima de Huesca, a las 20.00.

29 de mayo, en la Fundación Amantes (Teruel).