Elena Pérez Beriain: “Solo nos limitamos a contar la información”

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Víctor J. Rodríguez

La redactora de Heraldo de Aragón consiguió este año el reconocimiento de la APA por la primicia internacional de la fallida restauración del Ecce Hommo del Santuario de La Misericordia de Borja. Pese a ser la autora de una noticia que dio la vuelta al mundo, afirma con humildad que “si no la hubiera dado yo, otro con ojos de periodista la habría sacado a la luz”.

¿Cómo llegaste a ver por primera vez el cuadro?

El 20 de agosto de 2012, lunes, entré en la web del Centro de Estudios Borjanos, ahí estaba colgada la noticia de un hecho incalificable, de una restauración fallida llevada a cabo por una persona no identificada en el Santuario de La Misericordia de Borja. Me sonaba el lugar, de haber estado un par de veces, no era capaz de identificarlo. Aparecía la imagen del original, pintada por el valenciano Elías García Martínez, y la obra después de la intervención de un particular. Nos pareció sorprendente y Santiago Paniagua, el jefe de la sección de Cultura del Heraldo, dijo que había que darla. Apostamos por esa información mostrando el antes y el después y salió una llamada en portada. Nosotros hablamos con el Ayuntamiento de Borja y nos dijeron que habían colgado una nota informativa diciendo que iban a llamar a un equipo de profesionales para restaurarla. Al día siguiente se desató el boom, con toda su repercusión. Se recogió en radios y medios digitales nacionales. Empezó a circular como la pólvora en twitter, llegaban comentarios de gente conocida que ya lo había visto. Despertó el interés de toda España y luego saltó a los medios internacionales. Empezamos a recibir llamadas de medios insospechados. Más adelante le pusimos cara a la autora que lo había restaurado y la historia fue para arriba. Dio mucho de si toda esa semana y hasta hoy el tema sigue abierto.

Aún sigue generando noticias.

Seguimos pendientes de cómo va la historia. Recientemente alcanzaron un acuerdo la Fundación Sancti Espiritus y Santuario de Nuestra Señora de Misericordia y Cecilia Giménez y sus representantes, el mismo día en que se cumplía un año de la fallida restauración, aprovecharon el aniversario para rubricar el convenio de explotación de la imagen. Ahora estamos pendientes del acuerdo y ver qué pasa, porque poco después de que se diera la noticia aparecieron productos de merchandising y habrá que ver qué pasa con esos beneficios.

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Entraste en esa página haciendo un barrido de noticias rutinario. ¿Cómo fue tu primera reacción?

Todas las mañanas hacía un poco de investigación. La primera reacción fue de sorpresa. Al principio, tal como estaba enfocado, hacíamos eco de una intervención inadecuada del patrimonio. La historia fue adquiriendo otros derroteros, se conoció a la señora y el Ayuntamiento encarriló el tema de otra manera. Una vez que pasó la sorpresa nos limitamos a contar la noticia, que iba creando día a día, con intervenciones de gente famosa, las visitas que iba produciéndose seguían aumentado…

Y más adelante llegó tu premio.

El premio fue otra sorpresa, un auténtico honor, viniendo de los compañeros de la profesión. Agradezco mucho al jurado que tuviera en cuenta la candidatura. La presentaron tres compañeros, que aportaron un escrito con muchas noticias que habían ido surgiendo y no me dijeron nada. Incluía recortes de noticias nacionales e internacionales, era un dossier que reflejaba muy bien todo. Cuando me llamó el presidente de la Asociación me quedé muy sorprendida.

Le estoy muy agradecida a mis compañeros, ya que si ellos no hubiesen apostado por este tema nada habría salido adelante. Todos han estado involucrados, lo hemos llevado distintos compañeros, hemos estado muy pendientes desde el principio, ya que se vio que esa noticia era noticia. Se apostó y salió adelante. Es curioso, aquel día, por los temas que llevábamos en la sección, la noticia fue a la página par, pero aún así llegó a la gente. Era algo totalmente gráfico. Por si sola no hubiera llamado, lo que realmente impactaba era ver el antes y el después.

Recuerdo que Gervasio Sánchez me felicitó en la redacción de Heraldo y me dijo que este fue el primero que consiguió en su carrera y que le hizo mucha ilusión recibirlo. A mi me hizo muchísima ilusión que me lo dijera.

¿Creías que tu trabajo no tenía mérito suficiente para ser reconocido?

Los periodistas tenemos el defecto o la virtud de considerar que nuestro trabajo no merece ningún premio. Nos limitamos a contar la noticia, fue una noticia que a mi me sobrepasó, si me pongo a pensar en una exclusiva que haya salido en Al Jazeera desde las páginas de Heraldo, aunque ha habido informaciones potentes, no se me ocurre ninguna. Toda la repercusión que tuvo fue algo que nadie se podía imaginar.

Y toda esa repercusión no hubiera sido posible sin ti. ¿No te gusta alardear del tema?

No. Si no lo hubiera descubierto yo lo hubiera visto otra persona. Yo lo vi y lo llevé a las páginas del Heraldo, nada más. Si no la hubiera llevado yo otro lo habría visto con ojos de periodista y hubiera visto que era algo digno de contar. Yo estuve ahí, lo conté pero podría haber venido otro a contarlo antes. De hecho, el Centro de Estudios Borjanos lo publicó el 7 de agosto y nosotros lo dimos el 21.

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Elena recoge el premio de manos del presidente de la APA, José Luis Trasobares.

¿Crees que en una sociedad diferente no hubiera tenido tanta repercusión?

Si hubiera pasado hace diez años no se hubiera conocido de igual manera en todo el planeta. Sin el auge de las redes sociales no hubiera sido posible. En otro lugar del mundo creo que sí hubiera pasado, por ejemplo, en un pueblo remoto de Estados Unidos, otras noticias curiosas se suelen dar a conocer. Tuvo muchas interpretaciones, hubo gente que se lo tomó mal, como un ataque contra el patrimonio, otra gente lo veía divertido, como una desconexión de la actualidad que vivimos. Aún hoy hay gente que apoya a muerte esta nueva versión y gente que piensa que ha sido un error. Ella, Cecilia, dijo siempre que se había quedado sin terminarla, no sé cómo hubiera acabado la historia si le hubieran dejado.

Yo, personalmente, intenté siempre ser lo más rigurosa posible. Eso es lo bonito de esta profesión, ir a por noticias curiosas que pueden gustar a la gente. El periodismo también es el de las cosas cercanas, no todo tiene que estar siempre en las páginas políticas. Eso se ve cuando haces periodismo de comarcas, de información más local, tienes que hacer muchas llamadas, patear muchos pueblos, buscar dónde puede estar lo interesante.

¿Consideras que deberían llevarse más noticias de cultura a portada?

Sí, pero como hay tantas noticias que acaparan todo el interés mediático y con repercusiones que hay que seguir, que una de cultura acapare portadas es difícil. No creo que sea tan raro, últimamente se está hablando de patrimonio u otras actuaciones relacionadas con la cultura que, puede ser por casualidad, pero están despertando interés. O igual me parecen a mí muy interesantes porque ahora lo veo desde la perspectiva de la sección en la que estoy trabajando. Es bueno difundir la cultura, que no todo se quede en los datos, las cifras o las grandes obras.

Habla ahora un poco de tu trayectoria.

Soy de Tarazona. Estudié en Navarra Periodismo y Publicidad. Cuando trabajaba en Heraldo, años más tarde, hice un Máster Comunicación, Empresa y Publicidad. Cuando terminé me ofrecieron la beca de la APA para trabajar en el Diario de Teruel, en diciembre del año 1997. Recuerdo que hacía mucho frío, de hecho, sufrí una nevada nada más llegar, que dejó las carreteras cortadas. Estuve un año allí como becaria. Aprendí mucho. En los medios más reducidos te obligan a curtirte, a moverte más. Lo recuerdo como una experiencia muy buena para mi trayectoria y como una escuela de periodismo. Terminé la beca en diciembre de 1998, me contrataron y estuve en redacción y en la sección de maquetación y publicidad. Después de unos meses me quedé sin trabajo. Más adelante volví al Diario de Teruel, pero a la corresponsalía de Alcañiz y más adelante, a finales de 2001, pasé al Heraldo, pero seguí viviendo en Alcañiz, trabajando en la zona del Bajo Aragón Histórico, hasta septiembre de 2006 que ya vine a Zaragoza. En la sección de Heraldo Abierto, después a Heraldo Domingo y ahora en Cultura, donde trabajo desde hace un año.

¿Qué recuerdas con cariño de aquella época?

Viví muchos buenos momentos. Recuerdo una noticia, de mayo de 2002, de La Puebla de Híjar, localidad turolense, donde al realizar unos trabajos para arreglar una calle, unos vecinos alertaron de la existencia de una bomba de la Guerra Civil enterrada allí. Se acordaban que, cuando eran pequeños, cayó un proyectil delante de su casa y, aunque les dijeron que no había peligro, los soldados les recomendaron que le echaran agua. Ellos la regaron durante muchos años. Fueron unos técnicos a retirarla con precaución.

¿Cómo has vivido el ERE del Diario de Teruel?

Me ha dolido mucho, conozco personalmente a muchos afectados. Sé como se esfuerzan los diarios pequeños y ver casos como el ERE que se ha practicado, aunque todos sean duros, que se produzca en un periódico que ha sido tu casa, es todavía más triste. Es un periódico que hace una información con mucha profesionalidad, tengo amigos allí y aún lo ojeo diariamente. Me duele. Y los de los demás medios también, porque antes que periodistas somos personas.

¿Cómo ves el futuro de la profesión?

Es preocupante, llevamos unos años que cada vez va a peor. Escuchas que hay compañeros de promoción que se han quedado en paro, en los medios de comunicación se producen ERES, las condiciones laborales cada día son peores, estamos menos personas para hacer el mismo trabajo. Además hay mucha competencia y ves a los compañeros que llevan años trabajando que se quedan sin trabajo o titulados que salen de las universidades con oportunidades más reducidas y peores condiciones. Yo tuve suerte con la beca de la APA, pero a la gente que está estudiando ahora tienen menos posibilidades para salir adelante.

¿Vivimos una crisis de identidad del periodismo?

El periodismo se enfrenta a más de una crisis. Considero que debe mantener la esencia de siempre, contar las noticias que a la gente le interesa conocer. Hay más diarios digitales, si se trabajan con rigor está bien, pero no todo vale. Hay que informar, seleccionar, investigar. El trabajo del veradadero periodista por el que hay que seguir apostando.