De esperanzas, disparates, crueldades y dignidad

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Tres historias, tres han ocurrido estos días y en ellas me he fijado. Son historias insólitas, cotidianas y terribles. La ultima además es como un cuento donde hay malos y gentes honestas y ejemplares. Una, la primera sería deseable que ocurriese en estos pagos; la segunda es disparatada y demasiado cotidiana y la tercera es una historia inacabada que habla de la dignidad

 

Es posible la esperanza…

Creía que estaba todo perdido pero la noticia- puedes leerla aquí– me devolviò la esperanza. Un programa de periodismo, dirigido por un periodista, lograba tener más audiencia que un partido de fútbol ¡¡ milagro¡¡

País, Argentina , jugaba el Boca y Jorge Lanata, el periodista, trabaja en el grupo Clarín . Clarín es el azote del gobierno de Cristina Kirchner. El contexto es diferente Argentina es un país muy politizado.. o no es tan diferente, pero el dato me sirve, me alivia, me da esperanza… En este territorio, donde muere el periodismo cada día y se sustituye por entretenimiento; donde las noticias ya no son el buque insignia de cadenas de radio y televisión, sino una molestia; ¿imaginan que esto ocurriese? Que lo clubes de fútbol pensasen en modificar el horario del encuentro por no hacerlo coincidir con un programa de periodismo, hecho por un periodista? Impensable, de momento.

El pelotón lo invade todo, radios y televisiones lo retransmiten sin cesar, convirtiéndose en cadenas de deporte. Automovilismo, en menor medida baloncesto, nada de atletismo… pero hemos sacrificado el espacio de la información al de la retransmisiòn sin fin. Desaparecen, y desaparecerán, más tiempos de noticias. Es el negocio pero ¿se ha preguntado alguien que tambièn se puede morir de hartazgo?. Hoy en los medios audiovisuales prima el espectáculo y otro fenómeno harto repetitivo: el de los contertulios omnipresentes y comunes a todas las cadenas que opinan de todo sin pudor. En Italia les llaman “tuttologos”.

 

Y es posible el disparate

Insólitamente hoy manifestarse es ponerse a tiro de un proceso judicial… La Federación de Barrios de Zaragoza critica que se haya ampliado la denuncia por la protesta ante el IASS del Actur (Heraldo de Aragón, 28-5 2013).

Lo escuche, lo leí y no daba crédito. Dicen que todo vuelve y algunas cosas regresan con fuerza. Una protesta ante el IASS en la que se consideran peligrosos los carteles de los manifestantes termina con la ampliación de la denuncia a 27 personas que participaban en ella. Una protesta comunicada- no hay que pedir permiso, de momento, solo hay que comunicarlo- que termina en los juzgados. Si lo que buscan es acogotar al personal lo están logrando. Pero no es de recibo, ni democrático. Ni siquiera es sensato. Habría que mirar quien está tras el celo policial a la hora de identificar y denunciar a todo el mundo. ¿Para eso está la policía? ¿Para apuntar quien se manifiesta y que dicen los carteles? Me temo que no, pero parece que alguien está convencido de que así se hacen las cosas.

 

Y es posible la crueldad

Y el olvido… diez años después de la tragedia del YAK 42, que costó la vida a 62 militares españoles ninguna autoridad militar- y apenas una civil- acudieron al homenaje celebrado en Zaragoza por sus familiares. En realidad es la mala conciencia la que les ha debido obligar a ejercer con las víctimas y sus familias una crueldad intolerable , un olvido- que no lo es- hacía quienes dieron su vida por ir a luchar a territorios lejanos bajo la bandera de España y a los que se les negó desde el primer momento la seguridad en el regreso. La contrapartida siempre ha estado en el monte Trabzon en Turquía, en el monte Pilav donde se estrelló el aparato, fletado bajo mínimos y sin condiciones. En ese lugar hubo más siempre compasiòn y empatía que en ningún otro. Los habitantes de la zona se volcaron con los familiares, les arroparon y en un último gesto de amor la propietaria del terreno, Fatma Karahan, lo ha dejado en herencia para las familias de los 62 españoles, los 12 ucranianos y el bielorruso que murieron en el accidente. Emulando a Maruja Torres “hay más dignidad en el meñique de esta mujer que en todas las medallas de los mandos que miraron a otro lado y de los políticos que se sacuden de encima todo atisbo de compromiso y responsabilidad porque los afectos y la cercanía les son ajenos”.

 

fin

Concha Monserrat

periodista