Arranca una nueva edición del Erasmus rural en la provincia de Zaragoza

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Una veintena de jóvenes comienzan estos días sus prácticas dentro de la IV edición del Erasmus rural, una iniciativa pionera de la Diputación de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza que este año se está replicando en toda España y que  sigue contribuyendo a que el talento llegue al medio rural de la provincia. A través de los programas Desafío y Arraigo, ambas entidades facilitan que universitarios y recién graduados tengan una experiencia laboral en empresas, instituciones y asociaciones de los pueblos zaragozanos.

Este primer grupo de estudiantes, que han cursado o están cursando grados como Información y Documentación, Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Geografía y Ordenación del Territorio, Turismo, Veterinaria, Historia, Medicina, Trabajo Social o Economía, así como másteres en Relaciones de Género o Gerontología Social, van a realizar sus prácticas en distintos municipios de las comarcas del Campo de Daroca, las Cinco Villas, el Campo de Belchite, el Campo de Borja o la Comunidad de Calatayud.

Dentro del programa Desafío, los estudiantes seleccionados van a aplicar sus conocimientos en entidades como los ayuntamiento de Cubel, Gelsa y Castejón de Valdejasa; las empresas Piensos Costa, Granja San Miguel y Escabechados Castejón de Valdejasa; la fundación Pueblo Viejo de Belchite; el centro de salud de Daroca, o la residencia de mayores de Romanos.

Asimismo y a través del programa Arraigo, enfocado a graduados que hayan acabado su titulación en los tres últimos cursos y que tengan algún tipo de vinculación con el territorio en el que van a desarrollar sus prácticas, los jóvenes elegidos van a trabajar en entidades como la empresa frutícola SAT Manubles de Moros; los ayuntamientos de Herrera de los Navarros y Longares; el grupo de acción local Adefo Cinco Villas, o la Comarca Comunidad de Calatayud.

Además, en las próximas semanas se irán incorporando el resto de participantes en la edición de este año de Desafío y Arraigo, que continuará hasta que se agoten los 100.000 euros de presupuesto que aporta la Diputación de Zaragoza.

Una iniciativa pionera

Tras el éxito de sus tres primeras ediciones, este año el Erasmus rural de la Diputación de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza se ha empezado a replicar en toda España, de forma que tanto dentro como fuera de Aragón ya se han puesto en marcha al menos otros siete proyectos con idéntica filosofía.

Es el caso de las diputaciones de Huesca y Teruel, también en colaboración con la Universidad de Zaragoza; de la Universidad de Castilla-La Mancha; de la Universidad Jaume I de Castellón; de la Universidad de Alicante; y de la Universidad de Vigo. Además, el Ministerio de Universidades presentó la semana pasada su propio Erasmus rural, y también lo están estudiando el Parlamento de Asturias, el Gobierno de Navarra y otras entidades de todo el país.

Los programas Desafío y Arraigo son una de las líneas de trabajo que ha impulsado desde su creación la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, la primera cátedra de este tipo que se constituyó en España. Se financian mediante una aportación económica de la Diputación de Zaragoza y se gestionan a través de Universa, el Servicio de Orientación y Empleo de la Universidad de Zaragoza.

Un recorrido por las tres primeras ediciones

Durante las tres primeras ediciones del Erasmus rural, un total de 79 jóvenes universitarios de 29 titulaciones distintas hicieron prácticas en 31 municipios distintos del medio rural zaragozano. Más de la mitad de esas prácticas (41) se realizaron el año pasado: 24 dentro del programa Desafío y 17, en el programa Arraigo.

En cuanto a la proporción de mujeres y hombres participantes, en el programa Desafío el 60% fueron mujeres y el 40%, hombres, mientras que en el programa Arraigo, el 65% fueron mujeres y el 35%, hombres.

En 2020 los estudiantes valoraron el programa Desafío con un 9,1 de nota global y el 98% dijeron que lo recomendarían a otros universitarios. Por su parte, las entidades empleadoras le pusieron un 9,3 de nota global y todas se mostraron dispuestas a repetir la experiencia.

En el caso del programa Arraigo, los estudiantes valoraron el programa con un 8,65 de nota global y el 100% dijeron que lo recomendarían a otros universitarios. En cuanto a las entidades empleadoras, le pusieron un 9 de nota global y todas se mostraron dispuestas a repetir la experiencia.