‘1928: cuando en Huesca se apostaba por la comunicación entre los periodistas aragoneses’, por Julio Alvira

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El primer tercio del siglo XX estuvo muy animado en la prensa oscense. Cabeceras, nombres propios, competencia, asociacionismo profesional… Los periodistas oscenses estuvieron muy entretenidos. Poco a poco se profesionalizaban las redacciones, pasando del periodismo como segunda actividad a constituirse en la principal. Poco a poco. Los años 20 no fueron una excepción, siempre en función del momento político, que continuamente daba sorpresas.

La revista Aragón, editada por el SIPA, publicó en enero de 1928 un amplio artículo sobre el estado de la prensa aragonesa. Es muy interesante porque recogía la prensa urbana y la rural. Había colaboraciones de responsables de distintos diarios. Entre ellas figuraba la de Miguel Sánchez de Castro, director en ese momento del diario oscense La Tierra.

Sánchez de Castro reivindicaba la necesidad de unir a todos los periodistas para un mejor logro de sus objetivos, destacando el papel que jugaban en la sociedad: “Convendría el tacto de todos, la inteligencia más perfecta entre los de una misma localidad, la comunicación de los de una misma región y de la patria para llegar a la confederación internacional, pues los problemas generales son idénticos, aunque las circunstancias de lugar y de tiempo las condicionen y concreten, y nada humano le puede ser ajeno”.

El director de La Tierra planteaba la necesidad de crear una asociación de periodistas aragoneses: “Esbozada queda la idea para que la recoja quien se crea autorizado para ello y convoque a los periodistas de nuestra región en Zaragoza el día en que se celebre ‘El Día de Aragón’. A ver si se logra la inteligencia entre los periódicos, se concretan los problemas regionales y se emprende la acción conjunta que nos lleve al triunfo de la Justicia y del Derecho”.

La cosa no tuvo un eco inmediato y habría que esperar a 1991 para ver constituida la Asociación de la Prensa de Aragón. Sánchez de Castro debió prever algo así, porque en el título indicó “por si cuaja”. El artículo incluye otras cuestiones útiles para comparar cómo se veía entonces la profesión y cómo la ven algunos ahora.

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