La FAPE rechaza los ataques de Vox a los medios de comunicación

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La FAPE rechaza una vez más los ataques de Vox a periodistas y medios de comunicación públicos y privados, en lo que supone un intolerable intento de coartar el libre ejercicio del periodismo para evitar la rendición de cuentas sobre sus decisiones y actuaciones a la que está obligado como partido parlamentario. Al mismo tiempo, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España respalda la labor de verificación de los hechos que están haciendo medios y empresas especializadas, de acuerdo a los principios deontológicos del periodismo.

 

Macarena Olona, diputada de VOX en el Congreso de los Diputados
Macarena Olona, diputada de VOX en el Congreso de los Diputados

 

La tarea de estos medios especializados es esencial para frenar la avalancha de bulos y montajes sobre la pandemia, que obedece a objetivos espurios, por lo que rechazamos cualquier intento de intimidación o amenaza, proceda de donde proceda.

La FAPE anima a los medios y a los periodistas que apuestan por la información veraz, verificada y contrastada, a luchar sin descanso contra las estrategias de desinformación que tratan de aprovechar la crisis para fomentar el miedo, la crispación y el odio, en una escalada que atenta contra valores fundamentales del sistema democrático.

La polarización política nunca debería trasladarse al ejercicio del periodismo. Los periodistas debemos lealtad ante todo a los ciudadanos, no a un determinado partido o grupo de intereses. Todo comportamiento ajeno a este principio solo conlleva desprestigio y pérdida de credibilidad. Si un partido basa su estrategia en la mentira, es obligación del periodista desmontarla y nunca avalarla y difundirla.

El primer compromiso ético del periodista es el respeto a la verdad. Nuestra misión es la búsqueda de información veraz para garantizar plenamente el derecho de información de los ciudadanos, como está reflejado en nuestra Constitución.

Por otra parte, la FAPE deplora que algunos periodistas se hayan apuntado a la descalificación de otros colegas y no duden en recurrir al insulto y a la mentira para azuzar la bronca. A los ciudadanos no les interesa para nada las peleas entre periodistas, solo les preocupa que, como servicio esencial, hagamos bien nuestro trabajo para tomar sus propias decisiones con el mayor conocimiento posible de los hechos. Y no olvidemos que en cumplimiento de esta misión, muchos colegas se están jugando la salud e incluso la vida.

Nuestra profesión debe aportar sosiego y reflexión en un momento en el que los ciudadanos viven con angustia la evolución y los efectos de la pandemia, y buscan respuestas que el periodismo está en condiciones de aportar si se ejerce respetando el Código Deontológico.