RSF se une a las 80 organizaciones civiles que exigen la libertad de los periodistas encarcelados en África

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La pandemia de COVID-19 golpea ahora con toda su fuerza a África, donde ya se registran más de 10.000 casos y casi 500 muertes. Reporteros Sin Fronteras (RSF) y 80 organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa han escrito a los diez jefes de Estado y de gobierno africanos en cuyos países hay periodistas encarcelados arbitrariamente para pedirles que los pongan en libertad sin demora.

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Carta a la atención de: Presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune; Presidente de Benín, Patrice Talon; Presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza; Presidente de Camerún, Paul Biya; Presidente de Chad, Idriss Deby; Presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi; Presidente de Eritrea, Isaias Afwerki; Primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed Ali; Primer ministro de Marruecos, Saad-Eddine El Othmani, y Presidente de Ruanda, Paul Kagame.

6 de abril de 2020

 

Excelencias:

Nosotros, las 81 entidades defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos firmantes, les escribimos para pedir a sus respectivos gobiernos que, en medio de la pandemia de COVID-19, liberen a todos los periodistas encarcelados.

La semana pasada, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) publicó una carta abierta a los líderes mundiales instando a la liberación inmediata de todos los periodistas encarcelados a causa de su trabajo. Dado que una asombrosa cifra de periodistas encarcelados están presos en todo el continente africano, reiteramos ese llamamiento a sus respectivos países en este momento de grave preocupación por la salud pública.

Según la encuesta anual más reciente del CPJ realizada el 1 de diciembre de 2019, había al menos 73 periodistas en las cárceles de África: 26 en Egipto; 16 en Eritrea; siete en Camerún; cuatro en Ruanda, Burundi y Marruecos; tres en Argelia, y uno en Benín , Nigeria , Chad, Tanzania , Etiopía, Somalia, Comoras, República Democrática del Congo (RDC) y Sudán del Sur .

El 31 de marzo, al menos 11 de estos periodistas fueron liberados de las cárceles en Somalia, Etiopía, Tanzania, Nigeria, RDC, Argelia, Comoras, Sudán del Sur y Egipto, según una investigación del CPJ. Sin embargo, al menos otros seis periodistas y trabajadores de medios han sido encarcelados desde el 1 de diciembre y el 31 de marzo seguían en las cárceles: cuatro en Etiopía, uno en Camerún y otro en Argelia.

El artículo 16 de la Carta Africana sobre Derechos Humanos y de los Pueblos establece que “toda persona tendrá derecho a disfrutar del mejor estado posible de salud física y mental”. Estos derechos se extendieron a los presos y detenidos cuando la Comisión Africana aprobó la Resolución de 1995 sobre las cárceles en África.

Según la Organización Mundial de la Salud, “las personas privadas de libertad, y las que viven o trabajan en entornos cerrados en sus proximidades, son más vulnerables a la enfermedad COVID-19 que la población en general”.

Para los periodistas encarcelados en países afectados por el virus, la libertad es ahora una cuestión de vida o muerte. Los periodistas encarcelados no tienen control sobre su entorno, no pueden optar por aislarse y, a menudo, se les niega la atención médica necesaria.

Buena parte de estos periodistas llevan mucho tiempo detenidos sin juicio y padecen problemas de salud agravados por la superpoblación y las malas condiciones carcelarias, donde han contraído paludismo, tuberculosis y otras enfermedades.

Les instamos a liberar a todos los periodistas encarcelados en sus respectivos países y a proteger la prensa libre y el libre flujo de información en este momento crucial. El periodismo no debe llevar a una sentencia de muerte.