La compañía aragonesa Civi-Civiac cumple en 2019 su veinte aniversario en el mundo del ilusionismo en las que ha producido 22 espectáculos que se han representado en 4.000 funciones por todo el mundo y por los que ha recibido numerosos premios. Para celebrarlo, se ha publicado el álbum “Civi-Civiac y su mundo mágico”, escrito por la periodista Ana Rioja e ilustrado por Mamen Marcén, en el que se cuenta la historia de la familia Civiac y cómo nació en Pueyo de Santa Cruz una de las mejores compañías de magia del mundo.
El libro se se ha presentado en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza, con la presencia del director general de Cultura y Patrimonio, Nacho Escuín, en el primer acto de un año de celebración del aniversario que culminarán con una exposición retrospectiva y una gran gala con la actuación de ilusionistas internacionales.
Según cuenta Ana Rioja en Heraldo de Aragón: “La historia de los hermanos Civiac, y en particular de Ismael, director artístico de la compañía, es como un sueño imposible que se ha hecho realidad. La palabra que mejor lo define es ilusionista: es más que mago, faquir, payaso o actor. Es todo a la vez. Me fascinó esa historia, arropada por una familia y por un pueblo, Pueyo de Santa Cruz, Huesca”. El libro cuenta su trayectoria y se completa con fichas de cinco juegos de magia para que los niños se conviertan en auténticos aprendices de mago.
La compañía Civi-Civiac nació en 1999 con el objetivo de ofrecer espectáculos de alta calidad artística utilizando el ilusionismo como medio de expresión. Su creador y director, Ismael Civiac, mezcla recursos teatrales e ilusionismo y crea sus propios efectos para crear un sinfín de espectáculos de calle y de sala, con los que ha conseguido galardones como el primer premio en el XXIII Congreso Mágico Nacional, 1999 o Primer Premio Internacional de Magia de Calle en 2008.
“La historia de los hermanos Civiac, y en particular de Ismael, director artístico de la compañía, es como un sueño imposible que se ha hecho realidad. La palabra que mejor lo define es ilusionista: es más que mago, faquir, payaso o actor. Es todo a la vez. Me fascinó esa historia, arropada por una familia y por un pueblo, Pueyo de Santa Cruz, Huesca“,











