“Para abordar un proyecto multimedia lo principal es tener las ideas claras y la mente abierta”

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El premio de periodismo APA-Ciudad de Zaragoza ha reconocido este año, por primera vez, un trabajo multimedia, que combinaba textos, vídeos, audios e infografías. “La Zaragoza americana”, publicado en la edición digital de Heraldo de Aragón, recorría la huella que dejó la base militar en Zaragoza en el 25 aniversario del cierre de sus instalaciones tratando sus más diferentes aspectos. Sus autores, Nacho Muñoz y Pedro Zapater, nos explican un trabajo, que el jurado destacó como ejemplo “de cómo el pasado todavía permite el periodismo de investigación y creación, y cómo el lenguaje multimedia encuentra en el ámbito digital un instrumento perfecto para contar historias”.

¿Cómo surgió la idea de hacer este especial sobre la Base Americana?

N. M. Por casualidad, como suelen pasar las cosas. En otoño de 2016 nos enteramos de que los viernes se reúnen en el café Levante un grupo de americanos y antiguos trabajadores de la base y nos pareció un buen tema para un reportaje. Pero luego al hablar con ellos, vimos que tenía posibilidades para hacer algo mucho más grande y que estaba muy próximo el 25 aniversario del cierre.

P. Z. Vimos que se podía hablar de los temas sociales, culturales, la música… Había tantos enfoques que cuando le propusimos el especial a nuestros jefes era imposible que dijeran que no.

¿Y cómo fue el trabajo para prepararlo?

P. Z. Fue difícil sacarlo adelante compaginándolo con el trabajo del día a día para la versión digital de Heraldo, donde lo que prima es la rapidez y la cantidad. Lo primero fue volver al café Levante, un caladero de trabajo para escuchar a la gente y organizar el trabajo. Nos distribuimos los contenidos y Nacho escribió partes como la de la crónica negra y yo las que hablaban del deporte o la música, pero no había compartimentos estancos. De hecho, el 90% de las entrevistas las hicimos juntos. Hicimos más de 35 entrevistas, por ejemplo una de las últimas a Emilio Gastón, el antiguo Justicia; algunas no aparecen, pero nos dieron pistas.

N. M. Desde luego detrás hay un gran equipo, y aunque el premio nos lo dan a nosotros, como coordinadores y redactores, la lista de créditos de este trabajo es muy larga, con 13 personas entre programadores, fotógrafos, infografistas…que también nos dieron muchas ideas. En un reportaje multimedia la complicidad con el programador, compartir la misma visión, es fundamental y el nuestro, Rubén Torres, nos entendió perfectamente.

¿No existe entonces un equipo específico para ir desarrollando este tipo de ideas?

P. Z. No hay una estructura del tipo de un departamento o un laboratorio para desarrollar este tipo de trabajos, pero sí un mecanismo para decidirlos y nombrar un coordinador para sacarlos adelante. Personalmente, es una lucha de años para apostar por este tipo de contenidos, que creo que dan un plus de calidad a las ediciones digitales.

N. M. Sí, además se demuestra que estos trabajos interesan a la audiencia y a los anunciantes. Es un formato que nos gusta y después de “La Zaragoza americana” hemos hechos algunas cosas más pequeñas y tenemos alguna idea en marcha.

¿Cuáles son las claves para abordar un proyecto multimedia?

N. M. Lo principal es tener las ideas claras y la mente abierta; no cerrarse ante ninguna idea o posibilidad, porque cualquier herramienta puede servir y los redactores estamos acostumbrados a explicar las cosas solo con la palabra, negro sobre blanco.

Después también es muy importante el trabajo de gestión en muchos frentes. Por ejemplo, aparecen en este trabajo una serie de vídeos con declaraciones de personas como un busto sobre fondo blanco, y eso supone preparar un croma, ir citándolas… O conseguir los permisos para grabar en una instalación militar…

¿Y en este trabajo premiado, que aborda muchos aspectos, que destacáis de entre los contenidos?

P. Z. Son muchos los detalles que ahora te llaman la atención. Que Zaragoza tuviera la primera emisora de FM de España; las características de la base, que tiene una pista de 4 km; las sorpresa que en los años cincuenta eran los pantalones vaqueros… En el periodismo estamos pegados a la actualidad y creo que es bueno sumar también este ejercicio retrospectivo, echar la vista atrás y contar historias con contexto. También lo estamos haciendo ahora con una sección sobre las calles de Zaragoza.

N.M. Todo el mundo tiene historias interesantes que contar, pero pienso que hemos tenido mucha suerte y que sobre todo tenemos que estar agradecidos a todos los entrevistados.

Con “La Zaragoza americana” ya ganasteis el X premio de periodismo sobre aviación en español, del portal Aviación Digital ¿Pensasteis en que este trabajo tendría tan buena recepción?

P. Z. La verdad es que yo sí creía que tenía todo para que funcionara y aunque a veces ves que no tienen repercusión temas que te parecen importantes, desde el primer día recibimos felicitaciones tanto de los lectores como de compañeros. Creo que la clave ha sido que es un tema que apelaba tanto a los vecinos de más edad, que recordaban esta época, como a los más jóvenes, que se sorprenden de saber que en Zaragoza había misiles nucleares.