La segunda parte del Balance Anual de Reporteros Sin Fronteras denuncia 74 periodistas asesinados en el mundo

38

Reporteros Sin Fronteras ha publicado su Balance Anual de periodistas asesinados por ejercer su labor informativa, que registra 74 muertes entre el 1 de enero y el 10 de diciembre de este año, entre periodistas profesionales (57), colaboradores de medios (8) y periodistas ciudadanos (9). Según los datos de la organización, 53 fueron asesinados deliberadamente (3l 72%) y 21 murieron haciendo su trabajo en el lugar de los hechos, sin ser objetivos deliberados por razón de ser periodistas.

RSF2016

Este documento, descargable en formato PDF, completa la primera parte del Balance Anual, dedicado a los periodistas desaparecidos y encarcelados durante el año: un total de 400 casos, con 348 informadores en prisión y 52 secuestrados por grupos armados por ejercer su trabajo.

Reporteros Sin Fronteras lamenta “la siniestra cacería de periodistas” y destaca que la cifra en 2015 fue de 101, pero que este descenso no es motivo de alegría, ya que se explica porque los periodistas no tuvieron otra opción que huir de los países que se han vuelto demasiado peligrosos: Siria, Irak, Libia, Yemen, Afganistán y Burundi y que este exilio masivo “ha creado agujeros negros de la información en los que reina la impunidad”. También se apunta que el terror impuesto por los gobiernos y organizaciones calificados como Depredadores de la Libertad de Prensa ha llevado a algunosperiodistas a autocensurarse, como en el caso de México, calificado como el país “en paz” más mortífero para los periodistas este año,con nueve asesinatos.

Siria confirma su liderazgo entre los países más mortíferos del mundo para los periodistas (19), seguido de Afganistán (10). Dos terceras partes de los periodistas asesinados este año se encontraban en zonas de conflicto. En casi todos los casos eran periodistas locales, ya que los medios de comunicación vacilan cada vez más a la hora de enviar a sus reporteros a lugares peligrosos en el extranjero.

En 2016, casi tres cuartas partes de los periodistas que perdieron la vida fueron tomados como objetivos y asesinados deliberadamente. En Afganistán se han registrado diez asesinatos intencionados de periodistas por causa su profesión. Siete de ellos murieron en un atentado suicida contra un minibús del canal de televisión privado Tolo TV en enero, ataque reivindicado por los talibanes. En Yemen, los periodistas también son perseguidos y asesinados. Reporteros Sin Fronteras denuncia la impunidad de la que gozan sus asesinos y la pasividad cómplice de los gobiernos, que muy a menudo también tienden a pisotear la libertad de prensa.

Otros datos del Balance muestran que la mayoría de los periodistas asesinados perdieron la vida en su propio país y fueron cuatro los que murieron cuando se encontraban en un país extranjero. Por género, fueron cinco las mujeres asesinadas durante el año. Desde 2006, al menos 780 periodistas profesionales han sido muertos por ejercer su profesión.

“La violencia contra los periodistas se ejerce, cada vez más, de forma deliberada”, señala Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras. “Es evidente que se les toma como objetivos y que son asesinados por ser periodistas. Esta alarmante situación muestra el patente fracaso de las iniciativas internacionales para proteger a los periodistas y firma la sentencia de muerte de la información independiente en las zonas donde la censura y la propaganda –sobre todo la de grupos fundamentalistas en Oriente Medio– se imponen por todos los medios”, añade. Para que la legislación internacional se aplique, la ONU debe crear un mecanismo concreto que haga cumplir las resoluciones. Con la llegada del nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, es urgente que sea nombrado un “Representante Especial para la seguridad de los periodistas”.