El premio Ciudad de Zaragoza reconoce una labor de equipo que pone el foco en los refugiados

229

El premio Ciudad de Zaragoza con el que la APA y el Ayuntamiento de Zaragoza reconocen cada año la mejor labor informativa del año ha tenido este año características especiales, ya que ha galardonado una serie de trabajos independientes que sumados han ganado fuerza y mostrado, como se destacó en la presentación de la entrega, “que el periodismo, por encima de todo es servicio” y que la información sirve para “alumbrar rincones oscuros de la realidad”. Una visión sobre el drama de los refugiados que apuesta por poner el foco en los protagonistas de la noticia, como se muestra en la fotografía con la que han querido presentarse los ganadores (tras dos refugiados y una cooperante) o en su decisión de donar los 3.000 euros de dotación económica al proyecto “Ayuda a refugiados en Zaragoza”.

Equipo Aragón TV 2

El trabajo premiado comenzó con Juancho García Barrecheguren, reportero freelance y realizador de noticias en Aragón TV, que el año 2015, recorrió como colaborador de la ONG Emergency los campamentos de desplazados por el DAESH y lo reflejó en una noticia emitida en el Día Internacional del Refugiado. Este material se incorporó luego al reportaje de Laura Sainz-Aja e Iñaki González Lasheras, periodista y cámara en los informativos de Aragón TV, sobre los refugiados llegados a Aragón. Y finalmente todo tomó una nueva vida cuando Roberto Asensio, realizador de Factoría Plural y subdirector del programa Aragón en Abierto, formó con otros compañeros de profesión, la asociación “Ayuda a refugiados”, en donde las redes sociales y el material informativo de sus compañeros han sido uno de los elementos de trabajo.

Dado que se han premiado distintos reportajes en principio independientes e incluso un trabajo de ONG explicad un poco historia y relación entre todos elementos.

JUANCHO BARRECHEGUREN: Hace más de 5 años que colaboro altruistamente con la ONG italiana Emergency, documentando sus acciones en Oriente Medio y África. Son hospitales que atienden a heridos de guerra de países en conflicto. Antes ya había estado en Afganistán, una experiencia que se puede ver en un reportaje que también emitió Aragón TV, y en esta ocasión decidí, ante tanta desesperación y la poca información en los medios, centrarme en los campos de refugiados y desplazados del norte de Irak. Informaciones que se emitieron el Día del Refugiado y que sirvieron de apoyo para otros reportajes.

IÑAKI GZLEZ LAS HERAS: Nuestro primer reportaje “En Busca de Refugio” se inicia bajo la inquietud sobre la información que llega desde el exterior, vemos un éxodo imposible de no contar. Explicamos qué es un refugiado, con dos perfiles, uno de los balcanes y otro Africano para demostrar su diversidad, la huída como elemento común y su adaptación a nuestra sociedad. El núcleo es tu trabajo “in situ”. Aporta la dureza, crudeza de quienes allí deben sobrevivir en esa situación injusta e “irregular” y desprotección, tratada con un experto en inmigración, con Gavín y la portavoz de ACNUR. Todo ello genera impotencia que nos pone en común intentar transmitir y movilizar, ese es el fin de nuestro trabajo. Contar historias para hacer reaccionar, y así ha sido. Después de Aylan fueron las redes, la implicación y el cúlmen con el envío del material.

LAURA SAINZ-AJA: Cuando todavía no había ni determinado las cuotas pero la migración ya era masiva, la directora del programa “Objetivo” ya propuso la idea de tratar el tema de los refugiados. Hay que tener en cuenta que este programa trata asuntos de actualidad e intenta relacionarnos con la comunidad
aragonesa, por eso era imprescindible tratarlo, conocer con detalle la situación y hacer un seguimiento. Misión que se ha mantenido a lo largo de todo 2015 y lo que llevamos de 2016 con diferentes reportajes de otros compañeros. “En busca de Refugio” se completa con el material audiovisual que grabó Juancho en campos de refugiados, ofreciendo la cara más humana de esta catástrofe mundial. Un trabajo en conjunto que si pudo promover, aunque sea un poco, el proyecto “Ayuda a refugiados en Zaragoza” ya merece la pena.

ROBERTO ASENSIO: A la campaña de recogida se llega por la necesidad de ayudar a los refugiados que no llegan a España por el cierre de las fronteras en Europa y por la inoperancia del gobierno español en este tema. Desde el grupo “Ayuda al Refugiado” estábamos preparados para ayudar a los que llegaran a España, como vimos que esto no sucedía, decidimos llevar la ayuda donde se necesitaba. Se han hecho ya cuatro envíos y seguimos trabajando para un quinto y los que sean necesarios.

¿Qué pensáis que aporta este trabajo para ser premiado por la APA?

J.B.: Me ha gustado mucho que el premio se centre en el concepto de la información y no en los que la gestionan, reconocer que en un ámbito tan local como Aragón sea necesaria información propia y cercana sobre el gran drama de los refugiados es algo que me ha sorprendido positivamente.

I.G.: Aporta dar visibilidad a un tema que no es tratado del todo bien, periodísticamente hablando. Muchos medios necesitaron la foto de Aylan para reaccionar, nosotros como buenos periodistas que saben leer una situación injusta, supimos reflejarlo antes.

L S-A: Este reportaje aporta una visión muy cercana través de las historias de dos personas que consiguieron hace 8 y 20 años el estatus de refugiado. Son testimonios cercanos que nos acercan el sufrimiento que padecieron para comenzar una nueva vida o reunir a su familia… Ése es el destino final que hoy negamos a millones de personas construyendo vallas en las fronteras. Intentamos demostrar con historias reales que se puede ayudar al prójimo y que ya se hizo entre 1992-94 acogiendo a 2500 refugiados, cuando la situación en España era peor que la actual.

R.A.: En mi caso aporta una manera diferente de contar lo ocurre en otros países, las redes sociales han sido fundamentales para conocer la realidad de esta crisis. Desde el grupo hemos tenido una estrecha comunicación con voluntarios en los campos que nos iban informando día a día de lo que allí sucedía. Una manera de concienciar a las personas y decirles que se puede y se debe ayudar.

Los ganadores del premio Ciudad de Zaragoza recogen su premio
Los ganadores del premio Ciudad de Zaragoza recogen su premio.   FOTO: A Photo Agency

¿Qué destacaríais de la experiencia de trabajar este tema, del contacto con los refugiados o de experiencias como estar en un campamento de refugiados?

J.B.: Ver gente como tú, con una carrera, que tenía una casa, familia, trabajo y una vida normal… como cualquiera de nosotros soportando condiciones tan deplorables con tanta dignidad y esperanza ha sido una lección de humildad. La realidad que contamos no se ajusta ni por asomo a la complejidad de un problema que va a cambiar para siempre las relaciones internacionales y el mapa geopolítico. Ser testigo de esos campamentos de desplazados por la guerra reafirma mi gran decepción ante la indiferencia de nuestros países frente a los más débiles.

I.G.: El trabajo con refugiados es necesario y aporta la posibilidad de entender el tema desde una experiencia personal, obliga a ponerse en el lugar del otro. A nivel social demuestra su rápida adaptación a un nuevo país o cultura, justificación que otros castigan.

L S-A: Admiras la lucha tanto personal como profesional de los refugiados. Con Haviva y Simeón pones nombres y apellidos al conflicto y compruebas el sufrimiento latente que viven estas personas que tuvieron que huir de sus casas. Además, te acercas al increíble trabajo de organizaciones como Movimiento por la Paz -MPDL que lucha diariamente y desde Aragón para solucionar esta crisis. Repitiendo las palabras de su portavoz, Agustín Gavín, estamos ante la III Guerra Mundial pero esta vez está atomizada a través de diferentes guerras en todo el mundo.

Aparte del premio, ¿qué reacciones han tenido los distintos trabajos entre el público?

J.B.: Debo agradecer a Aragón TV la gran sensibilidad que ha tenido hacia este asunto en particular, porque es una noticia que a priori puede parecer alejada de su espectador medio. Mi sorpresa ha sido la gran repercusión en redes sociales, con audiencias que para sí quisieran otros medios con más capacidad de cobertura internacional.

I.G.: Después de aparecer en Sin Ir Mas Lejos y Aragón Radio no he encontrado otra cosa que felicitaciones por seguir contando las cosas, ni un pero, ninguna voz en desacuerdo con nuestros trabajos.

L.S-A.: La gente se ha volcado con nosotros, tanto nuestros compañeros como el público en general. Los mensajes en las redes sociales animan a seguir con el trabajo que está realizando AragónTV.

R.A.: El público se queda impactado al ver las imágenes y es una manera de concienciar y sensibilizar al espectador de este drama. En las redes es el mismo impacto y muchas veces la única vía para contar una realidad que está pasando y que para muchos medios cuesta informar de manera libre e imparcial.

¿Cómo valoráis el seguimiento del tema de los refugiados en los medios? ¿Y la actitud de los gobiernos y demás actores implicados?

J.B.: Creía que mi nivel de decepción y asombro había tocado techo en los países en conflicto, sobre todo africanos, que he visitado; pero mi asombro ha sido mayúsculo al ver que países como el nuestro no cumplen la legislación de ayuda al refugiado impuesta desde la II Guerra Mundial.

I.G.: El papel de la Administración ha sido escaso en todos los sentidos. Hago una excepción con los Ayuntamientos y pequeñas instituciones como el Albergue de Zaragoza. Parece que las grandes administraciones desvanecen la solidaridad de quienes aportan luz.

L. S-A.: Tanto informativos como programas tratan el tema de los refugiados casi a diario pero siempre se puede hacer más. Cuanto más se alarga un conflicto, más nos olvidamos de él y es más difícil que ocupe portadas o noticias. Por eso, el trabajo de los medios es fundamental para que siga latente el conflicto en la mente de todos.

R.A.: En mi opinión y hablo de los medios a nivel nacional, no ha podido ser mejor en el caso de nuestro grupo. Prácticamente todos los medios nos han dado voz para contar nuestro trabajo y de esta manera sensibilizar a la población de que se necesitan voluntarios y ayuda a paliar en la medida de nuestras posibilidades esta crisis.

¿Qué papel creéis que podemos jugar los periodistas en la solución de temas como este?

J.B.: Creo que soy muy pesimista con el periodismo actual, la verdad no vende y ha sido sustituida por sucedáneos o copias de bazar. Y el problema es que si la verdad es cara sólo llegará a unos pocos privilegiados.

I.G.: Nuestro papel s denunciar e insistir, continuar buscando historias y, sobre todo, ofrecer soluciones aportadas desde colectivos o individuos, darles voz y ofrecerlas. Es esencial acabar con los falsos mensajes xenófobos y visiones negativas como vincular al refugiado con terrorismo.

L. S-A.: El público quiere ayudar y para eso primero tiene que conocer las necesidades de los refugiados. Ahí, está nuestra labor… No podemos dar la solución pero sí podemos exigirla.

R.A.: Publicar todo lo que ocurre, sin censuras y sin mirar a otro lado. Es muy importante abrir los ojos a la gente y enseñarles esa realidad por dura que sea.

¿Qué os supone personalmente haber recibido este galardón y por qué habéis decidido donar su importe?

J.B.: Me tienta parecer aprendiz de brujo de los grandes, Gervasio Sánchez, Alfonso Armada, Pérez-Reverte, Manu Leguineche, Julio Anguita o José Couso; pero es una consideración que acaba de desaparecer de mi cabeza al citarte estos nombres.

I.G.: Me siento muy orgulloso del reconocimiento, de aportar y comportarme como se espera de quien puede ayudar, de hacerlo sin esperar recibir nada a cambio, de ser profesional en mi medio. Respecto al premio, no dudamos en mantener la coherencia con su destino. No podría irme de vacaciones con ese importe tranquilo sabiendo que de quienes hablo en mis reportajes necesitan ayuda.

L. S-A.: Que tus propios compañeros de profesión premien tu trabajo es uno de los halagos más importantes que te pueden hacer. Muy contenta y más porque el importe se va a donar a la asociación “Ayuda a refugiados en Zaragoza”.

R.A. Personalmente ha sido una sorpresa y una alegría enorme, de verdad que para mí es un premio al trabajo realizado por todo el grupo y estamos muy orgullosos y agradecidos de recibirlo.