Marta Azanza: “Internet es muy barato, lo único que sabemos es escribir e Internet te da esa posibilidad”

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VÍCTOR J. RODRÍGUEZ

Marta Azanza, joven periodista de 27 años, ha ganado este año el Premio de Periodismo Local de la Asociación de Periodistas de Aragón, gracias a su trabajo con Octava Digital, un medio online creado para el municipio de Utebo. Representa el sector de los jóvenes licenciados que han tenido que emprender y hacer un esfuerzo ímprobo por salir adelante. O por intentarlo.

Después de haber trabajado en varios medios de comunicación locales durante sus años de carrera y tras licenciarse, en 2009, creó Falua Comunicación en marzo de 2012, una agencia de servicios comunicativos con una oficina situada en Utebo, cedida por un familiar. Tras dos meses buscando inversión decidió crear Octava Digital, un medio online 100% local, con informaciones exclusivas de Utebo y alrededores, siempre y cuando tengan repercusión con los vecinos. Salió cuatro meses después. Desde entonces, ha recorrido un camino duro, que ha tenido que crear ella misma y al que ha tenido que dedicarse en cuerpo y alma.

“Fué difícil al principio, porque llegaba a un pueblo con el que no tenía lazos y en el que no tenía un carro al que subirme”, cuenta. Utebo es una localidad  que “se enorgullece de sus raíces, de ser un pueblo y puede que por su cercanía con Zaragoza no fuera un municipio con una gran vida pública”. Marta ya había trabajado anteriormente en medios de Alcañiz y Jaca, lugares en los que “todos los días hay ruedas de prensa, un acto cultural o una actividad de una asociación, una mentalidad con la que llaman a los medios locales y regionales por sus actividades. Sin embargo, en Utebo eso no pasa”.

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Ese municipio no aparece a menudo en en los medios, por lo que tuvo que luchar por hacerse con una agenda y una red de contactos, crear una rutina de planificación para trabajar día a día dando informaciones locales a los vecinos. “En el Ayuntamiento tienen dos periodistas y no han convocado ni una rueda de prensa en el tiempo que llevo allí”. El propio ayuntamiento tiene una revista exclusiva, la hacen los dos trabajadores municipales y ofrecen informaciones de obras, arengas políticas y agenda. No está politizada generalmente. Sin embargo, “ellos no sacan a las personas y yo sí que las saco. Ellos redactan noticias propias del ayuntamiento, pero no cubren actos de asociaciones culturales o vecinales, ni información de la calle, porque creo que tampoco es su papel. Lo que hago yo son historias de personas para personas”.

Después de tres años ha conseguido crear arraigo entre los vecinos. “He tenido un acogimiento muy bueno, tengo lectores de 35 años para abajo según Google Analytics. También me leen muchas personas mayores, que me paran por la calle y me comentan las noticias diarias, tengo un boletín que mando todos los días con cosas relevantes y diariamente veo que hay lectores que a las 8 de la mañana se meten a ver qué hay publicado recientemente”. De media, cuenta con 700 lectores diarios. “No está mal, para una localidad de 18000 habitantes, la mitad menores de 25 años”.

A pesar de lo bien que ha respondido el pueblo, reconoce que este proyecto “no da dinero. Desde que empecé he tenido que compaginarlo con trabajos paralelos”, sin embargo, el trabajo de Octava Digital requiere la labor de alguien que pueda dedicarse en exclusiva de lunes a domingo”.

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Salto al papel

Para darse a conocer en Utebo tuvo que empezar una intensa labor comercial. “Me dediqué a visitar todas las tiendas y gastar tarjetas y dinero en cañas y cafés, iba a siete bares por mañana para darme a conocer. Conocí a un agricultor que también iba de bar en bar, que acabó acompañándome”. Esta labor la ha podido llevar a cabo gracias a la ayuda de voluntarios. “Tengo personas que mueven cielo y tierra por ayudar, son muy voluntariosas, a pesar de que no son amigos”.  El boca a boca le ha ayudado. “En todos los pueblos hay gente que están en asociaciones, cofradías…el buen vecino que te dice quién puede abrirte las puertas”.

A los meses de empezar creó la publicación de Octava en papel. “Miré formas de publicitar la web y la mejor manera de llegar a alguien era darle soporte papel”. Creó una revista de 16 páginas, mensual. Sin embargo se encontró con que no hay un tejido comercial tan boyante como para conseguir financiación con publicidad y a principios de 2014 la reconvertió en 32 páginas y bimestral, con una tirada de 2500-3000 ejemplares. “La revista me sirve de escaparate, los establecimientos que ponen publicidad me llaman para que les haga un logo, una web, cosas pequeñas que dan trabajo”.

Anécdotas

Su trabajo diario le ha reportado un sinfín de anécdotas, entre las que destaca una experiencia. Durante la pasada nochevieja acompañó al jefe de la policía local durante su patrulla, desde las 6 de la mañana. Poco después de empezar “se montó delante de nosotros una trifulca, en el cotillón”, fue un enfrentamiento con muchas personas implicadas que derivó con policías lesionados, hubo un detenido con la cara ensangrentada, que confesó posteriormente haber agredido a un agente. “Yo estuve haciendo fotos y publiqué la del detenido como un suceso con parte médico, sin más. Lo publiqué el día dos. Se veían las caras de los implicados y la de ese tipo. Días después vino a hablar conmigo a un bar y aclaramos las cosas”. Fue una situación tensa.

Son ejemplos de la repercusión del periodismo local y su impacto en la sociedad en que está centrado. Son muchos a los que chocan las noticias y muchos más los que las valoran. “Hay gente que me defiende. Sabe que las cosas son como son, se cuentan y ya está. Hay que luchar contra el secretismo de que en los pueblos todo es cuchicheo”. Es la cercanía del periodismo local. “Si hay un bache en la acera o árboles caídos en el parque, en un pueblo llama más la atención. Se movilizan más los vecinos. Les afecta más”.

Fútbol

Marta ha tenido que ampliar las fronteras de su experiencia, trabajando informaciones de las que poco o nada sabía y que ha tenido que aprender a dominar. El ejemplo más claro es el fútbol. Sin apenas experiencia se vio un día cubriendo los partidos del Utebo Fútbol Club. Con mayor o menor éxito. “No soy futbolera, no me gusta y he tardado un año en aprender qué es una segunda jugada”, rconoce. Sin embargo, a base de crónicas y crónicas, jornada tras jornada, empezó a recoger frutos. “Primero me llamaban los jugadores ofreciéndose a hacerme las crónicas” y más adelante empezó a recibir otro tipo de llamadas. “Me llamaban de Onda Portillo y Fútbol Aragonés para hacer crónicas”.

Reconoce que se lo pasa bien, “por los corrillos. Estoy con 150 personas la vez que más y me entero de muchas cosas, luego hay muchos que me los encuentro por la calle, me paran, me saludan y vienen al despacho a buscarme a tomar cervezas y carajillos. El roce con la gente me gusta mucho”. Sin embargo, estas situaciones hacen que no tenga muchos comentarios en la web “porque vienen a contármelos en persona”, comenta entre risas.

Youtuber

Hace unos meses vivió un problema de éxito. Se cayó la web de Octava por exceso de tráfico. Todo gracias y por culpa de un youtuber. “En el barrio Malpica vive un chico mundialmente famoso por sus videos de Youtube. Le hice una entrevista para la revista en papel, colgué un fragmento en la web, lo retuiteó y puso el enlace. Se cayó en pocos minutos tres veces. El contenido entero estuvo tres horas caído. Me hizo gracia. Había gente de África que leía la noticia. Es un chico muy majo, me recibió con una caja de cartón en la cabeza. Le tapaba la cara entera. Fue muy gracioso”.

Las dificultades

“Este trabajo requiere mucho compromiso, es como un hijo y no todo el mundo está dispuesto a tener un hijo que te pide y no te da”. Sabe de las dificultades de llevar un medio local sin apenas ayuda en los contenidos. “Esto sale adelante, pero hace falta tiempo y gente. Y yo estoy sola. Es el problema del periodismo local tal y como está ahora”.

Sin embargo, confía en la viabilidad del proyecto y de su consolidación. “Está condenado a triunfar, pero condenado. Es un sacrificio, como digo, es tu hijo y te pide comer todo el tiempo. Se te pone malo. Hay que sacrificarse”. Ella tenía ahorros cuando empezó y ha tenido que ahorrar más y sacrificar mucho para salir adelante. “Si no sales no gastas, he vivido gracias a eso dos años, pero no todo el mundo lo puede hacer”. Está convencida de que se “puede hacer este proyecto que dé para vivir a dos o tres personas”. Además, en cualquier localidad, siempre hay historias que contar. Este mismo mes una noticia de Utebo dio la vuelta al mundo. Una sastrería taurina había hecho el traje de Madonna para una gira mundial.

Premio

Marta reconoce que sintió una enorme incredulidad a la hora de recibir la noticia del premio. “Con 27 años lo último que esperas es que te llamen y digan que han decidido que lo has hecho bien y que te van dar un reconocimiento, no me lo creía”. En cuanto salió la nota de prensa, la colgó en su web y a los pocos minutos ya tenía llamadas de gente del pueblo. “En Utebo me felicitaron bastantes personas”, señala. “Me llamó mucha gente que conozco y muchos que no conocía de nada y en facebook recibí un montón de mensajes de felicitación”.

Consejos para periodistas en paro

El consejo que puede dar a los periodistas en paro, jóvenes y no tan jóvenes, es el mismo que ha seguido ella, a pesar de su dificultad. “Internet es muy barato, lo único que sabemos es escribir e Internet te da esa posibilidad“. Añade que “todo el mundo tiene un ordenador e intentar sacar algo adelante es tan fácil como pagar el hosting y usar una plantilla sencilla para empezar. Si se tiene suerte, estupendo, sino, te lo has pasado bien ese ratito”.