Marian Rebolledo: “El periodista no puede seguir viviendo en una burbuja porque no va a haber empresarios que le den de comer”

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Marian Rebolledo se ha diversificado, pero sigue manteniendo intacta su vocación periodística. Su experiencia en comunicación y su especialización en la indumentaria tradicional le han ayudado a participar en la creación de una tienda online. La periodista, acompañada por la abogada Clara Adiego, no ha dejado que el desempleo le consumiera, sino que ha seguido formándose y, al final, emprendiendo su propia idea de negocio. Así surgió ‘Tradición y más’, un comercio electrónico que aúna la ropa tradicional con el concepto de “háztelo tú mismo”. Localizan proveedores con productos originales, elaboran instrucciones con fotografías y textos sencillos y hacen llegar al comprador todo lo que necesita para que sea él mismo quien confeccione cualquier complemento de su atuendo.

Ha pasado años escribiendo sobre indumentaria tradicional, ¿dónde empezó este interés?

Por casualidad. Siempre he creado contenidos para prensa, radio y televisión. Vi que había mucho interés por la indumentaria tradicional, sólo hay que ver las ofrendas, que cada año se supera el récord anterior. Pensé en qué productos se podía ofrecer a ese público potencial. Primero se me ocurrió una revista que hice junto a ‘El Periódico de Aragón’. Funcionó muy bien pero, como no había publicidad, no salieron los números. Después creé el formato del programa para ‘Aragón Televisión’, ‘Indumenta’. Cuando pasé a estar en paro, dediqué el tiempo a formarme y a montar un negocio con otra socia Clara Adiego, que es arquitecta. Me apunté a un curso de la Cámara de Comercio para crear una empresa. También me pagué un curso de comercio electrónico. Y tuvimos asesoramiento del Instituto Aragonés de Fomento. Mientras tanto he colaborado en medios de comunicación, que es mi vocación. No renuncio a ganarme la vida con mi profesión, que es mi pasión.

 

¿En qué momento decidieron ponerse en marcha con el negocio?

En el momento en el que me quedo sin trabajo. Decidí no volver a buscar sino dedicar un año de mi vida en hacer algo productivo y formarme, ya que me lo permitía el paro. Si te reinventas, tienes que ir preparado. Yo estoy sobrecualificada para encontrar trabajo en algunos sitios. He invertido el tiempo en algo que me pueda garantizar que voy a tener un puesto de trabajo en el futuro. Pero, insisto, mañana mismo aceptaría una oferta de trabajo en un medio de comunicación, porque es mi vida. Es lo que he hecho siempre y me gusta. Nos hemos encontrado dos personas, con una cierta edad, que tenemos todo por ofrecer, pero no encontramos quién nos contrate. Nos parecía muy triste estar mano sobre mano y cobrando un subsidio. Vimos la idea de negocio y tiramos por ahí.

 

¿Cómo llevaron a cabo la comunicación para darse a conocer?.

Tengo que dar las gracias a todos los medios de comunicación. Con tanta experiencia conozco a muchos profesionales en el mundo de la comunicación en Aragón. También hemos trabajado mucho en las redes sociales y la red de amigos y conocidos. Nos interesa la publicidad a través de las redes. También estamos en Pinterest. Son los campos que nos recomendaron. Todo el mundo nos ha ayudado mucho.

 

Sus páginas de Facebook se están convirtiendo en un medio de comunicación.

Indumenta FBEmpezó poco a poco con el programa ‘Indumenta de Aragón’. La página de Facebook servía para adelantar lo que se iba a emitir en el programa. Luego reconvertí la página para contar historias en torno a la indumentaria tradicional. Siempre hay muchas noticias, personas que se mueven, exposiciones, libros… Me he limitado a contar el día a día de la indumentaria. Para documentarnos, he sacado libros de otras Comunidades Autónomas, he publicado fotos… Me llega mucha información y yo la canalizo. La página está viva. Me gusta que los seguidores mandan preguntas para que las plantee como un foro y los usuarios respondan. Entran y comparten lo que saben en ‘Indumenta’. La página de ‘Tradición y Más’ también la hemos montado así. Hay seis blogueros diferentes para que haya tráfico de opinión. Ya no sirve que les lancemos la opinión, los lectores quieren opinar y participar.

 

Además han mantenido la imparcialidad de la página.

Como ‘Indumenta’ funcionaba muy bien y era un foro que se ha mantenido muy libre, no quisimos contaminarla con publicidad de nuestra propia marca. Entonces abrimos como un spin off de ‘Tradición y Más’. Ahí es donde colgamos las ofertas, explicamos lo que hay. ‘Indumenta de Aragón’ era un empeño personal que siguiera siendo limpia y solamente de intercambio de información.

 

Tradicion FB‘Tradición y más’ aplica el concepto de moda, los kits y “háztelo tú mismo”. ¿De qué trata?

Cada vez más, los ciudadanos se están haciendo la ropa y los complementos, se la lleva a sus madres o la cose con las amigas en talleres de costura. La cultura del “háztelo tú mismo” también va para arriba. Pensamos unir ese concepto con el de la ropa tradicional. Nosotros pensamos que si te lo haces tú mismo, incluso puedes abaratar. Yo ya había trabajado en temas de indumentaria tradicional y Clara aprendió de cero. Nos lo propusimos como un reto y ahora nos apasiona. Todavía tenemos la capacidad de que nos guste aprender cosas nuevas.

 

En el paquete se incluyen hasta las agujas.

En un kit encuentras todo. También pensamos en los habitantes de las poblaciones más pequeñas de Aragón y de España. Quieres hacerte una falda y te llega a tu casa las telas que has elegido y todo lo que te pueda hacer falta, cortado y preparado. Lo hemos hecho muy fácil. Mi experiencia en periodismo nos ha servido para redactar las instrucciones con fotografías y explicar paso a paso cómo se hace una falda u otro complemento. Al final consiste en comunicar, hacer legible y sencillo cómo te puedes hacer diferentes piezas, y todo por escrito. Es como si hicieras un reportaje. Así me lo tomo y lo estoy disfrutando mucho.

 

En este momento, ¿cuáles son sus objetivos?

Recuperar la inversión y que nos diera para vivir dignamente. Luego nuestras ideas son que se nos conozca en toda España, porque vendemos material de indumentaria a nivel nacional. También sacar en papel una publicación relacionada con la indumentaria, escribir libros de indumentaria y de recreaciones históricas. Ahora mismo se lleva el consumo de la experiencia y vestirte o hacer recreaciones es una experiencia que está en auge. Si la recreación está bien hecha, consigues muchos visitantes y lleva dinero a las comarcas y pueblos. Las bodas de Isabel y la recreación del modernismo en Teruel han funcionado de maravilla. El turismo de la experiencia es lo que se lleva y es lo que ofrecemos con nuestros productos.

 

En la nota de prensa comentan que no hay ayudas económicas para emprender.

Nosotras no hemos encontrado ninguna, y hemos buscado. Hay mucha ofertas de formación, pero ayudas y subvenciones… Son tan concretas, tienes que entrar en tantos parámetros, que al final no… Nosotras hemos invertido porque podíamos, pero es complicado. En los cursos he visto a personas con ideas muy brillantes paradas porque no tenían financiación. Los periodistas estamos contando la espuma de la noticia, hay que ir a una oficina y que lo expliquen.

 

¿Qué le está aportando la diversificación profesional?

De momento me divierto mucho, estoy aprendiendo mucho. Cuando se me acabe el paro ya no me divertiré tanto (SONRÍE). Estar en el otro lado, vender tu noticia en vez de comprarla, es muy estimulante y comprendes muchas cosas. Yo empecé en ‘Heraldo’ antes de terminar la carrera. Era el medio más potente de Aragón. Entonces te revistes como de una cierta soberbia profesional. Eso lo he visto con el tiempo y porque he pasado por más trabajos. Un periodista que está desde el principio en un medio estable…hay veces que no ve la realidad, no hay empatía con la otra parte. Es muy fácil destrozar reputaciones. Cuando sales y ves el otro lado, el empresarial y humano, te das cuenta de que lo que más convendría a un periodista es cambiar de medio de vez en cuando. Hay un momento en el que crees que eres juez y parte, y eso es muy peligroso.

Marian Rebolledo
La periodista está especializada en indumentaria tradicional./ L.C.

La revista Atavíos, que dirigió en su lanzamiento en 2012, sigue teniendo éxito en las redes.

Pero empresarialmente, los números no salen. Si la empresa que hemos montado funciona, una de mis intenciones es volverla a sacar con otro nombre y con otro modelo de negocio. Por el momento, hemos contactado con un empresario valenciano. Creo que el papel tiene futuro. Con ‘El Periódico de Aragón’ yo trabajé en un par de libros que han visto la luz ahora y que han funcionado fenomenal. Crear la empresa ha sido crear otro contenido más porque el enfoque es muy diferente a una venta online sin más. Hemos unido el concepto de “do your self” con los kits y nuestra forma de venderlo es comunicándolo a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, como pinterest y un par de páginas de Facebook, que dirijo como si fueran un medio de comunicación donde los usuarios interactúan.

 

¿En qué situación ve el periodismo?

Veo que los ciudadanos quieren saber cada vez más. La sociedad necesita el periodismo. Pero como modelo de negocio lo veo complicado, sobre todo porque el periodista no ha entendido todavía que en ocasiones tiene que buscarse su propio modelo de negocio. Siguen encasillados en el mismo modelo de negocio antiguo. Hoy día tienes que implicarte en la noticia, crearla, buscarla, y hacerla, incluso que salga rentable, aunque a muchos juristas les suena como a una herejía. El ejemplo son los diarios digitales que están saliendo. Son empresarios, comunicadores y se esfuerzan en hacer su trabajo con independencia y rigor, entendiendo que tienen que crear un modelo de negocio para dar soporte a eso. Mientras el periodista convencional no se dé cuenta de eso… además no le está dando buena información al lector y el ciudadano se está dando cuenta. Creo que el futuro del periodismo está en medios más pequeños e independientes, lo que significa un cambio en el modelo de negocio. El periodista no puede seguir viviendo en una burbuja porque no va a haber empresarios que le den de comer.