García Vilanova agradece el apoyo de los periodistas durante los 194 días de su secuestro

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La publicación del libro “Libya Close UP” ha sido posible gracias a una campaña, en la que ha participado activamente la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), con la que se pretendía garantizar la seguridad económica del fotoperiodista freelance Ricardo García Vilanova, que permaneció secuestrado en Siria durante 194 días, hasta su recuperación.

García Vilanova, con el libro que contiene sus fotografías.
García Vilanova, con el libro que contiene sus fotografías.

“Me sentí y sigo sintiéndome absolutamente abrumado por la reacción de compañeros, amigos, familiares… Sólo quiero dar las gracias”. Con una brevedad que le caracteriza, el fotorreportero Ricardo García Vilanova ha intervenido en la presentación de su libro Libya Close Up, que ha tenido lugar este miércoles por la mañana en la sede de la FAPE. El profesional ha estado acompañado por el periodista de La Vanguardia y autor de los textos de la obra, Félix Flores; el fotoperiodista Gervasio Sánchez; el periodista de la SER Javier del Pino; el editor Leopoldo Blume; y el vicepresidente primero de la FAPE, Aurelio Martín.

Aurelio Martín ha abierto el acto recordando que el libro fue “una iniciativa del comité de apoyo a los compañeros secuestrados en Siria” y que fue acogido con “cariño” por la editorial Blume. Un total de 800 personas, en su mayor parte periodistas y medios de comunicación, han colaborado como mecenas de este proyecto crowdfunding. “Todo empezó al saber de la situación de Ricardo, quien entonces trabajaba como freelance y no cobraba nada durante su secuestro”, ha explicado Gervasio Sánchez, que promovió esta campaña.

Así, aunque se había fijado un plazo de 45 días para conseguir 30.000 euros con la venta del libro, en tres días y 15 horas se había recaudado más de esa cantidad. “Lloré de la emoción”, ha dicho Sánchez haciendo hincapié en “la fuerza que tiene esta profesión” cuando quiere.

Respecto al libro, Gervasio Sánchez ha asegurado que el trabajo de Ricardo García Vilanova es “demoledor”. “Hay un acercamiento latente, letal y asombrosamente bien construido” a lo que ocurría en la guerra de Libia. “Es emocionante ver a un periodista que tiene tantas ganas de mostrar lo que ocurre”, ha destacado.

Pero, ¿cómo hacer un libro de fotografía cuando el fotógrafo está secuestrado”, ha planteado Félix Flores, quien entró junto a García Vilanova en Bengasi y es el autor de los textos. A pesar de que había una maqueta previa, fue necesario rebuscar entre los archivos y volver a empezar al comprobar que el interés demostrado por el proyecto desde Nueva York y Londres obligaba a convertir la versión castellana en bilingüe. Y, “cuando ya lo teníamos todo muy claro, Ricardo es liberado y empieza a cambiar cosas”. Por eso, según el reportero de Internacional de La Vanguardia, “ha quedado un libro no para ayudar a Ricardo, sino un libro de Ricardo”.

Según el editor Leopoldo Blume, el libro ha resultado “muy completo a la hora de entender qué es lo que pasó en Libia”. Blumem ha resaltado la solidaridad y la gran implicación de los medios de comunicación.

El locutor Javier del Pino ha comparado el periodismo “de salón”, que él practica en la SER, con el que ejerce García Vilanova del que, ha dicho, “siento mucho orgullo porque mi profesión sin él sería inútil”.

Tras la presentación se ha abierto un debate sobre diferentes temas relacionados con el periodismo, entre ellos se trataron las condiciones laborales a las que se enfrentan los freelance. Sobre este asunto, García Vilanova ha apuntado una ventaja: “Tú dices dónde, cómo y cuándo, y eso yo no lo cambiaría por nada”.

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