La ANIGP-TV denuncia “caos y desorganización” para recoger las acreditaciones de prensa para los eventos de la proclamación de Felipe VI

18

La Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV), en un comunicado distribuido, ha calificado como “absolutamente caótico” el proceso de entrega de acreditaciones a la prensa en el edificio del Senado, a lo largo de la jornada de este miércoles, 18 de junio, donde la Secretaría de Estado de Comunicación citó a los medios a partir de las 8.00. Algunos periodistas y reporteros gráficos han tenido que esperar hasta siete horas para obtener la acreditación física, yendo y viniendo a lo largo del día, en espacios de dos horas.

Para la ANIGP-TV, la descoordinación y una absoluta falta de previsión hicieron que a los pocos minutos de abrirse las puertas, con una nutrida cola a la espera, se colapsara el servicio de impresoras. Entretanto, los funcionarios que llevaban las listas de control no daban abasto, hasta que dejó de funcionar durante horas la expedición de acreditaciones, junto con informaciones contradictorias por parte de los organizadores, o simplemente nula. Todo, a pesar de que, días antes, se exigió que los profesionales se acreditaran vía correo electrónico para llegar al punto de recogida y tenerlo todo preparado. Lamentablemente no fue así.

Entre quienes esperaban para recibir su documento, se encontraban compañeros de la prensa internacional que tampoco han recibido información, incluso, un grupo de prensa gráfica que tenía que cubrir el acto en Palacio Real, esa misma tarde, no ha podido acudir a la cita, por no contar aún con la acreditación obligatoria.

Se desconoce la cifra oficialmente, pero la cifra de acreditaciones y pool de prensa puede superar el millar para el conjunto de eventos, mientras varios profesionales han tenido que desistir de recoger la acreditación, visiblemente enfadados, sin poder trabajar este jueves, ante la indiferencia de los responsables de extender los documentos.

Desde la ANIGP-TV se pide que se depuren responsabilidades por todo el daño ocasionado a los profesionales de la prensa, tanto nacionales como internacionales, y se tomen medidas para que casos similares no vuelvan a registrarse. Entretanto, desde la Secretaría de Estado de Comunicación se mantenía una extraordinaria calma e impasibilidad.

Imagen capturada del vídeo publicado en Libertad Digital.