La FAPE expone los problemas de los periodistas en la Jornada sobre Derecho Constitucional a la Información

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El vicepresidente de la FAPE, Aurelio Martín ha subrayado que esta organización profesional aboga por el respeto a la libertad de información y al mismo tiempo por el respeto a los derechos fundamentales con la garantía de ser la única profesión en España con un órgano de autorregulación y arbitraje independiente, abierto a los ciudadanos, al frente del cual se encuentra el profesor Manuel Núñez Encabo, uno de los impulsores del Código Ético Europeo.

Inauguración.

La jornada ha sido inaugurada este martes por el subsecretario del Ministerio del Interior, Luis Aguilera Ruiz, en presencia de la presidenta de la FAPE, Elsa González, a quien ha seguido una intervención del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid, Alfonso Fernández – Miranda Campoamor.

El subinspector de las Unidades de Intervención Policial (UIP) del CNP, Andrés Díaz Mellado y el comandante de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, José Celdrán han hablado del funcionamiento de sus respectivas áreas.

Durante una Jornada sobre Derecho Constitucional a la Información, celebrada en el salón de actos del Ministerio del Interior, coordinada por el comisario del Cuerpo Nacional de Policía, Jorge Zurita, Aurelio Martín ha hablado en su conferencia sobre la situación de la profesión en España, donde no está regulada, igual que ocurre con otros países del entorno Europeo, así como la misión de la FAPE y el código deontológico.

Es fundamental conocer el perfil del periodista en estos momentos.

En opinión de Martín, aún sin regulación, los mecanismos de defensa que la Constitución Española atribuyen a la profesión periodística, como la cláusula de conciencia o el secreto profesional, realzan la idea de que hay un interés público claro en que esta profesión esté regida por códigos éticos que garanticen un periodismo libre, independiente y al servicio de una sociedad con la que ha de ser respetuoso.

En su intervención, el vicepresidente de la FAPE ha dicho que el perfil del periodista que se puede encontrar cubriendo la información en una situación compleja será, posiblemente, un freelance que recibe percepciones mínimas por su trabajo, porque nunca se ha pagado tan poco por las colaboraciones en los medios; y si está fijo en una redacción, seguro que totalmente desmotivado por exceso de trabajo o congelación salarial o contrato laboral temporal o porque le han aplicado un ERTE, es decir, un expediente de regulación temporal de empleo, que supone reducir el sueldo, aunque no las horas.

Todo esto viene el caso, según Martín, “porque es fundamental conocer el perfil del periodista en estos momentos, alguien que se mueve entre la precariedad laboral y el paro que en muchas ocasiones ha invertido la indemnización del despido en crear un medio de comunicación”.

Además, ha añadido que el periodista, un profesional legitimado para realizar la información, “llega tocado” a las situaciones complejas y, pese a la desregulación, emplea mecanismos para proteger a los destinatarios de la información, como está obligado, entendiendo que en el periodismo no se debe confundir lo conflictivo o espectacular con lo importante desde el punto de vista informativo.

 

Los poderes públicos no deben considerarse propietarios de la información.

En una jornada compartida con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el vicepresidente de la FAPE ha aprovechado para pedir que se respete la credencial de periodista, en la medida de lo posible se facilite la seguridad del profesional y que en las intervenciones, siempre que lo permita la situación, se procure establecer un área de trabajo para quienes están realizando su labor, fluyendo siempre la información que no interfiera las propias investigaciones o trabajo policial.

Ha relatado las quejas más comunes de los profesionales, como dificultades en la cobertura de manifestaciones, movilizaciones, desahucios, escraches y otras protestas muy unidas a la crisis socioeconómica que vive España, donde se suele relegar a los reporteros a posiciones alejadas, rechazándose sus credenciales, además de criticar el proyecto original de Ley de Seguridad Ciudadana, reformado a instancias del Consejo General del Poder Judicial y del Consejo Fiscal.

Para concluir, Martín ha recordado que el código ético establece que los poderes públicos no deben considerarse propietarios de la información; ni los editores ni los periodistas deben considerarse dueños de la información, son solo intermediarios, sino que los destinatarios son los ciudadanos, para quienes ha pedido una visión crítica hacia los medios, sobre todo la televisión basada en el escándalo, y menos actitud “parroquiana”

 

El trabajo de los reporteros.

El presidente de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV), Víctor Lerena, ha expuesto varios casos reales del trabajo de los reporteros y las situaciones que viven en momentos conflictivos, desde manifestaciones a catástrofes o grandes accidentes, así como el funcionamiento del chaleco o credencial que les identifica ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Este tema ha salido posteriormente en un debate moderado por el comisario Zurita, con la intervención de Díez Mellado, Lerena, Martín y Celdrán, donde los agentes han pedido que se establezca el uso obligatorio de una misma credencial para los periodistas y fotógrafos.

En este momento, según Martín y Lerena, esto es inviable al tratarse de una profesión desregulada, aparte de que FAPE y ANIGP-TV no agrupan al conjunto de la profesión, aún siendo mayoritarias en el sector, que los convenios suscritos con Interior establecen que el uso del chaleco no es obligatorio, por lo que entienden que en la concesión de las acreditaciones deben intervenir también el Ministerio del Interior y la Secretaría de Estado de Comunicación que, en el caso de corresponsales de medios extranjeros, si lo hacen.

Para Elsa González, este tipo de reuniones son importantes para detectar dónde están los fallos y cómo podemos mejorar la colaboración para que el trabajo mutuo sea más fácil, ambos de servicio público. Asimismo ha insistido en la defensa del trabajo del profesional y la necesidad de que los poderes públicos se impliquen en este objetivo, para cumplir el artículo 20 de la Constitución. La presidenta de la FAPE ha citado al Nobel Vargas Llosa cuando habla sobre la calidad democrática de los países, al indicar que el termómetro democrático son sus medios de comunicación, de acuerdo con la libertad de información así es la naturaleza de su democracia.