La polémica nueva Ley de Lenguas

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En las últimas semanas se ha levantado un debate en torno a la decisión de las Cortes de Aragón de denominar al catalán que se habla en la zona oriental de Aragón como Lengua Aragonesa Propia del Área Oriental (Lapao). Además, también acordaron llamar Lapapyp, Lengua Aragonesa Propia de las áreas Pirenaica y Prepirenaica, al aragonés.

La decisión de las Cortes fue tomada el pasado 9 de mayo, con los votos a favor del PP y del PAR mientras que PSOE, IU y CHA lo hicieron en contra. Esta ley  enmienda la aprobada in extremis en 2009 por el Gobierno del socialista Marcelino Iglesias. Las reacciones no tardaron en llegar. Desde un primer momento se ha criticado el cambio de denominación a las dos lenguas y se ha hablado, en tono irónico, de la desaparición del aragonés y del catalán como idiomas propios de la ciudadanía aragonesa.

lapaolapapyp

Un artículo de opinión publicado en El País el 11 de mayo señalaba que “el acuerdo de las Cortes de Aragón ha servido para que la Red se inunde de mofas sobre este nuevo creacionismo lingüístico que para colmo ni siquiera ha resultado ser original, pues el lapao es también una lengua muy hablada en Asia. Ese es el nombre de un dialecto del naxi que hablan más de 300.000 personas en China y Myanmar”.

El 14 de mayo, el presidente de CHA, José Luis Soro, declaró que la formación nacionalista tiene intención de recurrir la Ley en el Tribunal Constitucional, buscando apoyos en el Congreso. Soro afirmó que “el catalán seguirá contando con protección en otras comunidades autónomas, pero esta ley significa dejar a su suerte el aragonés”. Su intención es salir en defensa del aragonés y añadió que “por dignidad con nuestra historia y nuestro futuro […] no vamos a permanecer impasibles” ante esta Ley de Lenguas.

 

Rechazo

La decisión de las Cortes ha traspasado fronteras y levantado ampollas en Cataluña. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, afirmó el mismo día de aprobación de la ley que es “ridículo” denominar Lapao al catalán hablado en la Franja, la zona limítrofe con Cataluña. Además, Durán i Lleida se mofó de la Ley exclamando que “¡Ahora hablo Lapao!”.

El secretario de Organización de CDC, Josep Rull, calificó la ley de “inaceptable” y advirtió que combatirán “cualquier agresión a la unidad de la lengua catalana”, porque, para Rull, la ley aragonesa inventa “nuevas modalidades lingüísticas”. Durante la última semana la Generalitat ha ridiculizado la decisión. El portavoz del Gobierno de Mas, Francesc Homs, se mofó de que en Aragón se definan como modalidades lingüísticas aragonesas al catalán.

No solo ha habido reacciones en Cataluña o el resto de España, sino que diarios latinoamericanos también se han hecho eco de esta noticia. El diario argentino La Nación publicó una información el 13 de mayo en la que hablaba de una “surrealista disputa” sobre la Ley de Lenguas, comparándola con un guión digno de cualquier película del director aragonés Luis Buñuel.

En el diario vasco Deia, el 15 de mayo, en una noticia titulada La palabra y la lengua acerca de la admisión del Tribunal Constitucional  el recurso del Gobierno español contra la declaración de soberanía del Parlament de Catalunya, se informaba de que “En pleno fragor de esas batallas, y de las negociaciones económicas con Madrid […]  la sorpresa en forma de agresión a la lengua catalana salta en Aragón”. Decía que “La Junta que preside la popular con nombre zarzuelero (Luisa Fernanda Rudi) ha tenido la ocurrencia de cambiar -nunca a favor de las minoritarias- la ley sobre las lenguas de su territorio, rebautizándolas de forma que no las reconozca, como diría Guerra, ni la madre que las parió”. “CHA heredera del inolvidable José Antonio Labordeta, socialistas e Izquierda Unida se oponen, mientras en Catalunya todos los partidos, hasta PP y Ciutadans, consideran un absurdo y, mayoritariamente, una provocación el nuevo gesto de la mayoría aragonesa que configuran populares y regionalistas del PAR”.

La reacción popular a la decisión del PP y del PAR no se ha hecho esperar y la plataforma  Change.org ha pedido la paralización de la Ley, a través de una campaña dirigida en contra de la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi. Hasta el momento del cierre de esta publicación, la campaña había recogido 26.300 firmas de las 30.000 necesarias para recoger los apoyos suficientes. Uno de los firmantes, Roger Pla Ramon, asegura que “se está intentando borrar una cultura y unas lenguas que son autóctonas de la Corona de Aragón, inventándose nombres que las definen de una forma diferente, para dividir nuestra lengua, por su odio contra Catalunya y menospreciar una lengua propia de millones de personas”.

 

Mofas irónicas y críticas de aragoneses

En algunos medios de comunicación aragoneses también se han mostrado rechazos hacia las denominaciones de Lapao y Lapapyp. José Luis Ainoza, de el Periódico de Aragón, escribió una columna cargada de ironía llamada Hablo lepsesba y algo de laatls y lapao. Verónica Fumanal, directora de Politikom, firmó en el Periódico.com, LAPAO: mucho circo y poco pan, criticando al gobierno aragonés, afirmando que “distraen la atención sobre su ya demostrada incapacidad para gobernar la crisis”, añadiendo datos de paro de la Comunidad. “Muchas de esas personas desempleadas hablan catalán, chistabín, patués o benasqués, ansotano…, y todas ellas se lamentan en sus lenguas de cómo el Gobierno de Aragón se dedica a utilizar su cultura para hacer política, en lugar de hacer política para generar riqueza en la comunidad.” Fumanal firmaba como “una aragonesa que no habla LAPAPYP ni LAPAO. Hablo chistabín y catalán”.

José Luis Trasobares, presidente de la APA, señalaba la importancia de este asunto que es, “en su ridícula terminología y en su absurdo contenido, un síntoma de las limitaciones que atenazan a quienes gobiernan hoy Aragón”. “A la vista de esa estupidez del lapao y el lapapyp, uno puede explicarse los desbarres sanitarios de Oliván, las alucinaciones educativas de Serrat o las meteduras de pata de Fernández Alarcón, por poner tres casos explosivos”.

La periodista aragonesa Concha Monserrat, publicó el 10 de mayo en El País: Éxito del ‘lapao’ en su nacimiento: 300.000 personas ya lo hablan en China, haciendo referencia al dialecto del naxi, señalando que dicha lengua “ha nacido con un doble éxito (de mucha crítica y muchísimo público) en las redes sociales… y en Asia. Allí ya lo hablan unas 300.000 personas en áreas remotas de China Meridional, Myanmar (Birmania) y Tibet, sin contar los 60.000 ciudadanos que en su desambiguación ibérica ya lo hablaban en la zona limítrofe de Aragón con Cataluña”. Monserrat añadía que el lapao de Aragón ha entrado en la wikipedia, como muestra del impacto causado desde su aparición. Afirma que este debate se ha ocasionado “por no llamar a las cosas por su nombre (catalán y aragonés), por borrar de una ley las palabras para que el hecho no exista”.

 

 

Imagen: MARCOS BALFAGÓN / EL PAÍS