La Asociación de Periodistas de Aragón y el Colegio de Periodistas de Aragón quieren trasladar a la profesión y a la sociedad su preocupación ante una práctica que se ha vuelto demasiado habitual: la copia de textos, el uso de fotografías sin autoría y la apropiación de temas periodísticos sin citar a sus autores originales.
Periodistas de Aragón ha recibido en los últimos tiempos quejas de varios asociados que denuncian haber visto su trabajo reproducido por otros medios sin ningún tipo de reconocimiento. Reportajes que han exigido horas de investigación, de llamadas, de desplazamientos y de contraste, parafraseados después bajo otra firma o, directamente, sin ninguna. Fotografías realizadas por profesionales que aparecen en otras cabeceras sin crédito alguno. Contenidos trabajados con rigor que se replican en segundos, como si el esfuerzo que hay detrás no existiera.
Como se ha denunciado desde la entidad, no se trata de errores aislados sino de una tendencia que se repite y que tiene el nombre de plagio.
La Asociación y el Colegio de Periodistas de Aragón entienden que el contexto actual —marcado por la inmediatez, la presión por el clic y la precariedad estructural del sector— no justifica ni ampara estas conductas. El periodismo de calidad requiere tiempo, recursos y dedicación. Por ello, han considerado que apropiarse del trabajo ajeno sin citarlo no solo daña económica y profesionalmente a quien lo ha realizado; también deteriora la credibilidad del conjunto de la profesión y confunde a la ciudadanía sobre quién produce realmente la información que consume.
Existe un marco ético claro para ejercer el periodismo en España. El Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) establece con nitidez la obligación de respetar y citar las fuentes, así como de no atribuirse méritos ajenos. No es una recomendación, sino un compromiso que cada profesional adquiere con su oficio y con la sociedad a la que sirve.
Por todo ello, la Asociación y el Colegio de Periodistas de Aragón hacen un llamamiento a todos los profesionales de la comunidad para que reflexionen sobre el impacto real de estas prácticas. Copiar sin citar no es un atajo, sino que se trata de un daño al compañero que ha trabajado, a la audiencia que merece saber el origen de lo que lee y al periodismo como bien público.
Asimismo, desde Periodistas de Aragón han subrayado que “reconocer el trabajo ajeno es, también, una forma de dignificar el propio”.











