El XXVII Congreso de Periodismo de Huesca ha arrancado este jueves con más de 350 profesionales y estudiantes reunidos para analizar los principales retos de la profesión, desde la polarización política internacional hasta el bienestar de los periodistas, el papel del periodismo local o las nuevas formas de contar la actualidad en redes sociales.
La inauguración ha incluido la entrega del XXV Premio de Periodismo José Manuel Porquet del Gobierno de Aragón a la periodista María Sánchez Díez, editora senior de narrativas digitales y formación en The New York Times, así como el I Premio de Comunicación Rural, concedido al periodista Ángel Huguet y respaldado por la Diputación Provincial de Huesca.
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha subrayado que el Congreso convierte cada año a la ciudad en “un punto de encuentro para otorgar al periodismo el papel esencial que tiene en la vida democrática”. En un contexto marcado por la desinformación y la polarización, ha recordado que el reto de los medios es seguir siendo “un referente fiable para los ciudadanos”.
Por su parte, la presidenta-decana de Periodistas de Aragón, Isabel Poncela, ha insistido en que el periodismo solo tiene sentido si mantiene a la ciudadanía en el centro: “No hay periodismo que valga si no tiene siempre en el centro a la gente”.
Durante su intervención, la premiada María Sánchez Díez ha reflexionado sobre el momento que atraviesa la profesión en un entorno digital cada vez más complejo.
“Hoy nos asomamos a una nueva fase marcada por la toxicidad, la polarización, la desinformación y el agotamiento del modelo publicitario. Esto augura cambios existenciales en los medios y en la sociedad”, ha señalado.
Sánchez Díez también ha planteado dudas que, según ha explicado, comparten muchos profesionales: “Mientras caen bombas y se impone la violencia, es fácil caer en crisis de fe. ¿De qué sirve el periodismo si la red está llena de bulos e intereses ideológicos? Tendremos que adaptarnos, porque el cambio no va a parar”.
Por su parte, Ángel Huguet ha recibido el I Premio de Comunicación Rural, impulsado por la Diputación Provincial de Huesca. El galardonado ha destacado la importancia de visibilizar la realidad de los pequeños municipios y ha reivindicado el valor del periodismo de proximidad.
“Sirve para ser altavoz de muchas personas, desde un emprendedor rural hasta una abuela centenaria”, ha explicado. Según ha señalado, la clave de su trabajo ha sido siempre la cercanía: “La conversación de proximidad y la sencillez”.
Cristina Olea: “Dedicamos tanto tiempo a contar lo que dice Trump que no hay tiempo para lo que hace”
La conferencia inaugural ha corrido a cargo de la corresponsal de TVE en Washington, Cristina Olea, que ha explicado los retos de informar sobre la política estadounidense desde la Casa Blanca.
Según ha explicado, el estilo comunicativo de Donald Trump condiciona el trabajo periodístico y marca el ritmo de la agenda mediática. “Dedicamos tanto tiempo a contar lo que dice Trump que no hay tiempo para lo que hace y cómo afecta a la gente”, ha agregado.
Olea ha descrito un contexto en el que el presidente estadounidense “ataca, miente y desinforma, pasando de un titular a otro en cuestión de segundos”, lo que obliga a los periodistas a replantearse continuamente su forma de trabajar.
“Sales del Despacho Oval y te preguntas por dónde empiezas, porque no hay tiempo en la escaleta del telediario”, ha explicado.
La corresponsal también ha planteado los dilemas éticos que surgen al informar sobre discursos polarizadores o bulos: “¿Qué haces cuando te señala con el dedo y te insulta? ¿Le respondes o sigues haciendo tu trabajo? ¿Ignoras la amenaza o la cuentas y contribuyes a la alarma?”.
El periodismo local, las nuevas narrativas para conectar con los jóvenes y el humor gráfico
Uno de los debates centrales de la jornada ha sido la mesa ‘Periodismo local: contar desde cerca’, en la que varias profesionales han defendido la relevancia del periodismo de proximidad.
El moderador Quico Chirino, director de Ideal de Granada, ha afirmado que “el periodismo local es periodismo en mayúsculas, innovación y supervivencia”.
En la misma línea, Eva Defior, directora del Grupo La Comarca, ha asegurado que “las estadísticas y los lectores nos están demostrando que el periodismo de proximidad es lo que va a quedar frente a muchas de las amenazas actuales”.
Las ponentes han subrayado que trabajar en medios locales implica una relación directa con la ciudadanía, lo que exige un alto grado de responsabilidad. “La fiscalización te pasa por la calle”, han señalado.
El Congreso también ha abordado cómo los medios intentan adaptarse a las nuevas formas de consumo informativo en la mesa ‘Otras formas de comunicar’, centrada en proyectos que utilizan redes sociales para llegar a públicos más jóvenes.
Marcos García Merino, responsable de contenidos de KLAB (Grupo PRISA), ha señalado que uno de los errores de los medios tradicionales ha sido intentar dirigirse a los jóvenes “cambiando solo el tono”. “El mayor error es tratar de hablar de usted a tú”, ha puntualizado.
Por su parte, Marina Enrich, copresentadora de WATIF TV, ha defendido que los medios deben estar presentes donde está la audiencia: “Las redes son la puerta de entrada a todo, también al periodismo”.
Ambos, junto al moderador José Carlos Gil, han coincidido en la importancia de crear comunidades alrededor de los contenidos y apostar por formatos que combinen información y entretenimiento. “Los formatos cambian, pero la comunidad acompaña”, ha señalado García Merino.
Además, el papel del humor gráfico en el debate público ha sido otro de los temas abordados en la jornada. En este sentido, Óscar Senar, coordinador de Huescómic, ha señalado que “el humor gráfico se mueve en un contexto no muy amigable”, aunque sigue siendo una herramienta comunicativa muy potente.
Para el humorista gráfico de ABC José María Nieto, las viñetas tienen una gran capacidad de impacto: “El humor gráfico provoca una respuesta emocional en el lector. Es un asidero emocional”.
Por su parte, el dibujante Alberto Calvo, junto a la viñetista Camille Vianner, ha destacado el carácter crítico del género: “Los caricaturistas somos los más autocríticos del mundo”.
Redacciones al límite: cuidar al periodista para cuidar el periodismo
La jornada también ha abordado el bienestar de los profesionales en la mesa ‘Redacciones al límite: cuidar al periodista, cuidar al periodismo’, dedicada al impacto de la presión laboral, la precariedad o el acoso digital.
Mar Cabra, fundadora de The Self-Investigation, ha defendido que el sector debe cambiar su cultura profesional: “Tenemos que poner en el centro a las personas porque, si no, nos quedamos sin periodistas”.
La periodista ha recordado que muchos profesionales trabajan en contextos de gran presión emocional y ha reclamado más apoyo por parte de las empresas.
También María Sánchez Díez ha advertido de que a la precariedad se suma “la enorme toxicidad de perfiles anónimos en redes sociales, que añade una nueva capa de desgaste y de miedo”.
Los ponentes, entre los que también estaba el fotoperiodista de La Nueva España Fernando Rodríguez, han coincidido en que la nueva generación de periodistas está impulsando cambios en la cultura laboral de las redacciones. “La gente joven está poniendo límites y quiere cuidar de su vida fuera del trabajo”, ha señalado Sánchez.
Desinformación en salud y la guerra de Israel contra la prensa en Gaza
En colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer en Huesca, la mesa ‘El impacto de los bulos en la información sanitaria y en el cáncer’ ha reflexionado sobre la importancia de considerar a la comunicación como “parte del tratamiento”.
Así lo ha compartido la periodista en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, Gema Timón, a quien se ha sumado Ángel Losada para reivindicar que “el problema es que sabemos demasiadas cosas que no son ciertas”.
Al mismo tiempo, el periodista de El País Pablo Linde ha alertado que “si te cuelan un bulo sobre una terapia de cáncer puedes poner tu vida en riesgo”, mientras que Rocío Benavente, de Fundación Maldita.es, ha asegurado que “intentar vender soluciones sencillas para temas complejos como el sobrepeso y cáncer cuando el periodismo debe poner en valor el conocimiento”.
En la mesa ‘Silenciar la verdad: la guerra de Israel contra la prensa en Gaza’, organizada con Amnistía Internacional España y moderada por Ángel Gonzalo, se ha reflexionado sobre la situación crítica de los periodistas en tierra de conflicto.
Kayed Hammad, fotoperiodista gazatí, recuerda cómo fue trabajar en Palestina: “Cuando estaba allí me preguntaba qué hacía falta para que se moviera la comunidad internacional”. En este sentido, además de remarcar que “un periodista es más peligroso que un miliciano con un kalasnikov porque no quieren que nadie sepa lo que ocurre”, ha remarcado que hasta que no ha habido más de 40.000 muertos, “no ha habido un movimiento considerable”. “No se olviden de Gaza porque el genocidio continúa”, ha remarcado.
Por su parte, la periodista Cristina Saavedra, ahora en ONG Global Humanitaria en Costa de Marfil, ha valorado que “no hemos estado a la altura porque costó mucho que nos pusiéramos en marcha en los medios de comunicación españoles”. “Hay un problema de empatía en la sociedad, pese a ser un músculo que se ejercita”, ha dicho como autocrítica.
Asimismo, la corresponsal de EFE en Jerusalén, Núria Garrido, se ha conectado en directo desde allí pese a los actuales bombardeos en la zona. “El primer obstáculo es no poder entrar en la Franja de Gaza porque eligen lo que tú puedes ver. El trabajo que yo he hecho en Gaza es gracias a los periodistas que están allí dentro”, ha denunciado, al tiempo que ha lamentado “el falso alto al fuego” y ha reivindicado que “los periodistas no somos héroes”.
La segunda jornada del Congreso de Periodismo de Huesca continuará este viernes con debates sobre desinformación, regulación de plataformas y una conversación de clausura entre los directores de El País, Jan Martínez Ahrens, y eldiario.es, Ignacio Escolar.
El Congreso de Periodismo de Huesca, cuyas inscripciones pueden realizarse a través de la página web oficial del evento, está organizado por la Asociación de Periodistas de Aragón y cuenta con el patrocinio del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Huesca, la Diputación Provincial de Huesca, Telefónica y Renfe, como tren oficial.




















