RSF denuncia que los asesinatos de periodistas en América Latina en 2025 ya superan el total del año anterior

482

Desde enero, Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha documentado el asesinato de al menos trece periodistas en América Latina. Esta cifra ya supera los nueve casos registrados durante todo el año 2024, lo que confirma un preocupante aumento de la violencia mortal contra la prensa.

Los periodistas locales que trabajan sobre temas sensibles son los más atacados. México sigue siendo el país más peligroso de la región para los reporteros. Ante esta escalada, RSF hace un llamamiento urgente a los Estados latinoamericanos para que adopten o refuercen medidas de protección para los periodistas y pongan fin a la impunidad que rodea estos crímenes.

Durante este periodo, RSF registró ocho asesinatos en México, dos en Perú, uno en Colombia, uno en Guatemala y uno en Ecuador, probablemente relacionados con el ejercicio periodístico.

La mayoría de las víctimas trabajaban en medios locales o comunitarios y cubrían temas sensibles como la corrupción, el crimen organizado, el medio ambiente… Varias de ellas ya habían recibido amenazas o eran objeto de campañas de difamación. Dos periodistas incluso estaban bajo protección policial en el momento de su muerte. Aunque se han abierto investigaciones en  la mayoría de estos crímenes, con frecuencia no se resuelven, lo que perpetúa un clima de miedo y obstaculiza el ejercicio del periodismo.

“Esta tendencia confirma el grave deterioro de las condiciones de seguridad para la profesión en la región, en especial para quienes investigan temas delicados. RSF denuncia la persistencia de la impunidad y la falta de voluntad política suficiente que alimenta esta violencia. Exigimos a los Estados que refuercen las garantías de seguridad para la prensa, mejoren los mecanismos de protección y lleven a cabo investigaciones rápidas, independientes y exhaustivas”, ha valorado el director de RSF en América Latina, Artur Romeu.

Pese a los compromisos asumidos por la presidencia y la implementación de mecanismos de protección, México sigue siendo el país más peligroso de la región para los periodistas. En julio, tres nuevos asesinatos en menos de una semana aumentaron el saldo total a nueve muertes desde enero, de las cuales ocho están probablemente relacionadas con su labor periodística.