La Federación Internacional de Periodistas (FIP) se ha unido al Consejo de Sindicatos Mundiales para solidarizarse con las personas LGTBI de todo el mundo y reafirmar que la lucha contra la discriminación es una lucha por los derechos de todas las personas trabajadoras.
Esta acción, enmarcada en el Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia (IDAHOBIT), nos recuerda que la igualdad empieza en nuestras comunidades y que los sindicatos son los que se encuentran en el corazón de estas mismas.
“Debemos continuar con nuestro compromiso de responder a los ataques contra la comunidad LGBTI. No podemos ser complacientes. Si no reforzamos activamente nuestros valores y desafiamos la discriminación, los derechos de todxs lxs trabajadorxs se verán comprometidos”, han señalado desde la FIP
El comité LGBTI del Consejo de Sindicatos Globales ya ha condenado los ataques a la igualdad por parte de la administración Trump en los Estados Unidos. Por desgracia, no es el único caso de reacción violenta contra los derechos LGBTI en todo el mundo: Trinidad y Tobago experimentó la revocación de la sentencia de despenalización; Hungría prohibió las reuniones LGBTI, y eliminó las protecciones de identidad de género, y la Sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido restringió la definición de mujer para la Ley de Igualdad. Estos reveses y otros en todo el mundo afectarán fundamentalmente a las vidas de la comunidad LGBTI a nivel mundial.
Los trabajadores LGBTI siguen luchando contra estos acontecimientos políticos y la Agrupación Global Unions destaca la necesidad de apoyar a las personas compañeras sindicales. La solidaridad y la acción colectiva seguirán construyendo el poder sindical.
“Encontrar una comunidad es primordial para sobrevivir; alimentar una comunidad es crucial para su fortaleza. Ya se trate de una comunidad local, sindical o LGBTI, un espacio seguro empodera a las personas. Celebramos la diversidad, compartir nuestras experiencias e ideas contribuye a un cambio real. Cada contribución es importante y tiene el potencial de marcar la diferencia”, han agregado.
En este sentido, han manifestado que, de manera conjunta, se puede construir un mundo laboral y unas sociedades seguras e inclusivas en las que las personas trabajadoras, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, sean respetadas y protegidas.











