El Ministerio de Sanidad ha presentado en abril, durante una jornada de trabajo, un documento con recomendaciones sobre cómo tratar e informar del suicidio y así contribuir a su prevención, ya que pueden ofrecer apoyo, difundir esperanza y reducir el estigma.
El suicidio es uno de los problemas más importantes de salud pública y los esfuerzos sanitarios y la sociedad por evitarlo se han multiplicado en los últimos años.
Este escrito, consensuado entre profesionales de la información y de la salud, pretende ser un texto de ayuda para quienes tengan que transmitir información sobre el suicidio, ofreciendo las principales recomendaciones y evidencias sobre el tema.
Qué se debe hacer para informar del suicidio
- Sé prudente. Al informar sobre la muerte por suicidio de personas famosas, ten en cuenta el riesgo de efecto imitación.
- Da voz a supervivientes (familiares y allegados) y sobrevivientes con prudencia y respeto. Sus testimonios pueden llevar a buscar ayuda.
- Asiste a congresos y jornadas para formarte. De esta forma tendrás más recursos que ayuden a elaborar informaciones preventivas.
- Ofrece recursos de ayuda. 024 para apoyo emocional por ideación suicida o 112 en caso de emergencia.
- Promueve la concienciación social. Crea contenido que rompa con el tabú y el estigma, y que ofrezca pautas sobre cómo acompañar a quienes sufren.
- Usa nuevos canales y narrativas. Usa plataformas que difundan la información sobre prevención del suicidio a toda la sociedad.
- Recurre a datos fiables. Realiza una cobertura rigurosa que derribe mitos y reduzca el estigma.
- Publica con frecuencia información sobre cómo afrontar factores estresantes, subrayando la importancia de buscar ayuda.
- Utiliza lenguaje y material audiovisual esperanzadores, que contribuyan al efecto protector social.
Que no debes hacer
- Evita publicar casos de personas anónimas. Reflexiona si realmente es noticia y si su publicación va a ayudar o, por el contrario, genera más dolor.
- Evita simplificar las causas. El suicidio es una realidad compleja y multifactorial.
- No uses un lenguaje sensacionalista. El suicidio no es una pandemia ni una salida al dolor. No romantices, no juzgues.
- Los testigos no son fuentes fiables. Sucesos no es la sección adecuada. Las coberturas extensas de muertes concretas pueden generar imitación.
- No difundas métodos, lugares, ni notas de despedida, ni en el texto ni en el material audiovisual.
- No informes sobre rescates. No son noticia y contribuyen al estigma.
Decálogo para una comunicación responsable sobre el suicidio
- Evalúa la necesidad de publicarlo: Evita informar de casos concretos de suicidio y mantén una actitud prudente. Antes de publicar, se debe reflexionar sobre si realmente es noticia y si tiene interés público. Además, analiza si la noticia cumple con alguno de estos supuestos: la persona fallecida es un personaje público de gran relevancia, la muerte tiene repercusiones públicas significativas o la principal causa del suicidio está vinculado a una problemática social grave.
- Evita el sensacionalismo: Emplea un lenguaje responsable y riguroso y evita expresiones como “Epidemia de suicidios, intento de suicidio exitoso/frustrado, cometer suicidio, suicida, salida, opción o rápido”. En su lugar, usa términos como “Muerte por suicidio, quitarse la vida, intento de suicidio o persona con riesgo de suicidio”. Además, no hay que presentar el suicidio como una solución a problemas, usar la palabra suicidio en sentido metafórico ni tratar las intervenciones de servicios de emergencia como heroicas o de rescate. Se recomienda minimizar o evitar mencionar el suicidio en el titular para reducir el riesgo de imitación.
- Incluye recursos de ayuda: ofrece líneas de apoyo en un lugar visible de la noticia, preferiblemente al principio. También, en los medios digitales o los moderadores deben bloquear los comentarios que hagan apología del suicidio o contribuyan a su estigmatización.
- Aporta datos y fuentes fiables: emplea datos actualizados y fuentes fiables, como organismos oficiales nacionales e internacionales como el INE o la OMS. Menciona, asimismo, los principales factores de protección ante el suicidio, como el apoyo familiar, social y comunitario.
- No reveles detalles del método ni del lugar: también evita imágenes del lugar, sacar a los familiares y personas cercanas, incluir testimonios de vecinos que alimenten especulaciones y hacer una cobertura extensa con datos muy concretos.
- No simplifiques las causas: evita presentar el suicidio como un fenómeno atribuible a una causa única, ya que es un proceso complejo, multifactorial y prevenible. Se debe explicar que la mayoría de las personas que se quitan la vida no desean morir, sino liberarse de un sufrimiento que les resulta insoportable en ese momento.
- Desmiente mitos y falsas creencias: no todas las personas que mueren o lo intentan tienen un problema de salud mental. A menudo, lo que prevalece es el sufrimiento emocional, situaciones de vulnerabilidad y la desesperanza. El suicidio no es una forma de llamar la atención y no suele ser un acto impulsivo e imprevisible.
- Sé prudente con la actualidad y las redes sociales. No te dejes llevar por el efecto contagio de las redes y no publiques un caso solo porque salga en otros medios o canales. La inmediatez de la información no debe comprometer la responsabilidad.
- Ofrece un mensaje de esperanza: es fundamental transmitir un enfoque positivo y alentador. Incluye historias de superación y testimonios de sobrevivientes, además es fundamental resaltar la importancia de que las personas que presentan conducta suicida encuentren entornos seguros donde puedan expresarse y recibir apoyos.
- Fomenta la comunicación preventiva.
Además, el documento del Ministerio de Sanidad señala que hay que evitar tratar el suicidio como un caso aislado y optar por formatos como documentales y reportajes que permitan un análisis exhaustivo de esta compleja realidad. También recomiendan llevar la prevención del suicidio a la agenda mediática, informar sobre las redes de apoyo comunitarias y colaborar con las administraciones para trabajar en la difusión de los datos y los recursos.











