La Asociación de Periodistas por la Igualdad y el IAM abordan la perspectiva de género y la violencia machista en los medios de comunicación

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Empatía, reflexión, respetar los tiempos de las investigaciones y poner el foco en los maltratadores y no en las víctimas, a la hora de informar sobre violencia machista. Estas fueron las principales peticiones de las integrantes de la mesa redonda ‘Proceso de atención a la victima de violencia machista’ enmarcada en las II Jornada Medios de comunicación y eliminación de las violencias contra las mujeres, organizada por la Asociación de Periodistas por la Igualdad y el Instituto Aragonés de la Mujer, este martes, en el IAACC Museo Pablo Serrano, en Zaragoza. 

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En la inauguración de la Jornada, la presidenta de la Asociación de Periodistas por la Igualdad, Carmen Serrano, destacó que “estamos ante una cuestión de Derechos Humanos” y la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, María Goikoetxea, insistió en la importancia de acciones formativas de este tipo debido “al rol de los medios de comunicación como agentes de socailización”. María también señaló la importancia de no perpetuar los estereotipos. Por su parte Carmen Sanchez, delegada del Gobierno en Aragón, abogó por la importancia de reflexionar sobre cómo se traslada la información, las imágenes y las palabras, y “sobre los tiempos que se aplican desde los medios de comunicación a la hora de tratar esa información”. José Luis Trasobares, presidente en funciones de la Asociación de Periodistas de Aragón (APA), manifestó la voluntad de “discernir la manera de seguir mejorando nuestras informaciones”.

El objetivo de la mesa redonda de la jornada fue el de mejorar la información periodística a través del mejor conocimiento de cada uno de los pasos que da una víctima de violencia de género desde el momento en el que pide o manifiesta que necesita ayuda hasta, en el peor de los casos, la comunicación a los medios de comunicación de que se ha producido un nuevo asesinato machista.

La representante de la Asociación de víctimas de violencia machista Somos +, Natalia Morlás, pidió a los medios de comunicación “proteger la identidad de la víctima” y poner el “foco de la información en el agresor y en la situación de aislamiento del maltratador en los juzgados”, entre otros asuntos. a atención y acompañamiento a las víctimas que acceden al servicio telefónico 900450540. Como propuestas de mejora, exigió “más sensibilidad a la hora de trasmitir las informaciones y la importancia del uso de un lenguaje inclusivo”.

La Inspectora de Policía Nacional Clara Pérez destacó una de la frases más escuchadas y una de las razones de por qué las víctimas no denuncian: “es que no quiero que le pase nada”. Por esto, aconsejaba a los medios no mostrar al agresor antes de haya una condena firme, ya que puede servir como revulsivo en el proceso de denuncia. Por su parte, la abogada Rosa Egea recordó lo importante que es visibilizar en los medios este problema social, ya que”a lo que no se le pone imagen no existe”, y destacó que los medios hacen “poco uso de cuestiones legales”. 

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Por último, la periodista María de Miguel compartió la experiencia de su primer día de trabajo como responsable de comunicación de la Delegación del Gobierno en Aragón “Comenzó con un asesinato machista”. Lo que más le dolió ese día fueron “las preguntas de compañeros y compañeras de profesión”. Ella estaba ahora al otro lado y tenía que informar pero en su cabeza no desparecía el pensamiento de que “Raquel tenía una familia”. Nos pide “pensar antes de escribir y antes de coger una imagen”. Le periodista avisa: “hay que cuidar la información porque las mujeres tienen que seguir viviendo, hay que pensar en la vida que viene después”. Aboga por contar sólo aquella información relevante, huir de sensacionalismos y detalles morbosos. En definitiva, “contar lo que se puede contar para no entorpecer la investigación”.

Cristina Fallarás Sánchez, periodista, escritora y defensora de los Derechos de la mujer; cerró la jornada hablando de periodismo y feminismo. Ana Mancho de la Iglesia, profesora del Grado de Periodismo Universidad de Zaragoza y redactora de informativos de Aragón TV, fue la encargada de presentar esta jornada vespertina. La introducción corrió a cargo de Raquel Plou Tello, periodista y autora del estudio ‘Recomendaciones deontológicas sobre tratamiento informativo de la violencia de género’.

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La violencia contra la mujer está tolerada”, fue una de las frases más contundentes de la periodista Cristina Fallarás en la clase magistral sobre periodismo feminista. Señaló que hasta que no se han utilizado las redes sociales, no ha habido posibilidad de construir un relato sobre la violencia machista. Este problema se percibía como algo abstracto que las mujeres no podían cambiar porque no tenían en sus manos el capital para poner en marcha, o influir en las decisiones de los medios de comunicación. En su opinión, las redes sociales fueron la vía por la que la violencia machista podía visibilizarse. Un buen ejemplo es el movimiento #cuéntalo que la periodista puso en marcha en Twitter y que obtuvo 3 millones de respuestas en dos semanas; estas respuestas eran historias de violencia y agresiones cometidas por otros tantos hombres.

Por otra parte, la periodista cuestionó los datos oficiales que se manejan sobre violencia machista ya que “no incluyen los asesinatos de menores o de prostitutas”, entre otros. En este sentido, Fallarás y diferentes medios de comunicación feministas cifran en más de 2000 las mujeres asesinadas desde 2003. También aboga por dar la vuela a los datos y comenzar a citar en medios que “tenemos en España 1.033 asesinos”, por ejemplo.

También recordó que los titulares sobre asesinatos machistas, son los únicos que se formulan en voz pasiva. Así, recuerda que donde se dice “Una mujer ha sido asesinada….”, debería expresar “Un hombre asesina a una mujer…” como es la norma para los titulares periodísticos.

Para finalizar, Fallarás manifestó que “todo país tiene la violencia que tolera” y piensa que la violencia contra la mujer está tolerada y toda la ciudadanía es cómplice.