La FAPE se suma a la FIP en la condena al asesinato de una periodista y un cámara estadounidenses

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Alison Parker y Adam Ward fueron tiroteados por un antiguo empleado de la cadena de televisión WDBJ7, en la que ambos trabajaban, mientras transmitían una información desde un centro comercial de Virginia (Estados Unidos).

“Este atentado constituye un asesinato terrorífico de dos trabajadores de medios de comunicación que afecta a toda la comunidad de periodistas del mundo”, ha declarado el presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Jim Boumelha, en un comunicado que cuenta con el respaldo de la Federación de Periodistas de España (FAPE). “Nuestros corazones están con las familias, los compañeros de las víctimas y la comunidad de los medios de comunicación de Estados Unidos en su conjunto“.

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Alison Parker y Adam Ward fueron tiroteados en directo.

Según los medios, la reportera de la WDJB7 Alison Parker (24) y el cámara Adam Ward (27) se encontraban transmitiendo en directo, sobre las 6:45 de la tarde, en el Bridgewater Plaza, un centro comercial y recreativo junto al lago Smith Mountain en Moneta, Condado de Bedford (Virginia). Fueron atacados por un hombre armado con una pistola.

La periodista estaba comenzando a entrevistar a una invitada cuando de repente se escuchan ocho disparos, la cámara gira y cae al suelo en medio de varios gritos y la transmisión se corta y da paso al estudio central. El ataque duró apenas unos segundos. La cadena de televisión informó de que la entrevistada sobrevivió pero también recibió disparos, por lo que fue conducida al hospital para ser operada de urgencia.

Al girarse, la cámara pudo captar una imagen fugaz del asesino, gracias a la cual la policía ha podido identificarlo como Vester Lee Flanagan, un antiguo empleado “descontento” de la cadena, según informó a los medios el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe.

Flanagan, que utilizaba el seudónimo de Bryce Williams en sus directos, murió a consecuencia de una lesión autoinflingida de bala mientras escapaba de la policía.

“Este terrible incidente sirve de triste recordatorio para confirmar que la violencia contra los periodistas es una espiral fuera de control en todo el mundo”, añadió la secretaria general de la FIP, Beth Costa. “Mientras que el riesgo cero no exista en el periodismo, este tipo de ataques justifican ciertas medidas de seguridad necesarias para profesionales de los medios que hacen informes en vivo desde el terreno”, dijo.

Los asesinatos de Parker y Ward suman un total de 70 trabajadores de medios de comunicación tristemente abatidos en misión profesional en 2015, según las estadísticas de la FIP.