Silvia de Félix, la única periodista aragonesa que participa en misiones de observación electoral

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De país en país, la periodista Silvia de Félix ha hecho una parada en la Asociación de Periodistas de Aragón para contar en qué consisten las misiones de observación electoral, una alternativa interesante y ligada a la profesión. Mientras espera a confirmar si se marcha a las elecciones de Túnez, nos ha visitado para ofrecernos algunas respuestas. Siempre de un lado a otro, la periodista es la única aragonesa que participa en estas misiones, que ya suman una quincena en su currículum, desde Perú a Conakry.

¿Cómo consigue participar en una misión de observación electoral?

Me contratan como consultora independiente. Los proyectos se publican. Las organizaciones internacionales o las ONGs necesitan personal, yo envío mi candidatura y me seleccionan o no. No formo parte de una plantilla con contrato fijo. El tiempo más extenso que he estado en un país ha sido tres meses, que tuvimos que observar todo un ciclo electoral en Burundi.

 

Silvia de Félix, saludando a la responsable de una mesa electoral a las afueras de Blantyre.
Silvia de Félix, saludando a la responsable de una mesa electoral a las afueras de Blantyre.

¿En qué consisten estos proyectos?

Una misión de observación electoral analiza las distintas fases del proceso electoral y proporciona una evaluación imparcial, independiente y profesional, según unos criterios. En el proceso electoral se mira si las fases se ajustan a los estándares internacionales de elecciones, a las buenas prácticas electorales y a la legislación nacional de ese país.

 

Por ir conociendo un poco más, ¿a qué se refiere con estándares internacionales?

Los estándares internacionales se derivan de una serie de instrumentos políticos que han sido ratificados por esos países donde se va a observar. Por ejemplo, están la declaración universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas de 1948 y el Pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos (1948), que engloban los principios básicos como el derecho de todo ciudadano a presentarse a unas elecciones, a expresar la voluntad del pueblo a través de las urnas, elecciones periódicas, el sufragio libre, el voto secreto…

 

¿Y las buenas prácticas?

Las buenas prácticas podría ser que el proceso tiene que ser igualitario para todos. Todos los contendientes deben tener las mismas posibilidades a la hora de ser elegidos en las urnas. La imparcialidad, la neutralidad, independencia y eficacia…

 

¿Qué objetivos persiguen las misiones de observación?

Las misiones tienen como objetivo consolidar la democracia en los países que están en transición o con democracias más débiles. También se realiza, sobre todo en la Unión Europea, una serie de recomendaciones una vez que se termina el proceso electoral. Se hace un informe final en el que se presentan unas recomendaciones de diferentes fases para que ese país las adopte o no, porque el país es soberano, en los futuros comicios.

 

¿Qué formación hace falta para presentarse a este tipo de cargo?.

El perfil que se solicita es de Humanidades, Derecho o Ciencias Políticas, también Periodismo. Me refiero a las misiones de la Unión Europea (UE), que son en las que más he participado. Depende de la extensión del país se envía un número determinado de observadores, esto lo recomienda una misión exploratoria que se envía previamente. Yo he realizado las labores de observadora y, en bastantes ocasiones, de analista de medios. Este último consiste en ver en qué medida los medios de comunicación están dando cancha a todos los contendientes y su tratamiento editorial. También hay un responsable de la comunicación de la misión electoral, que organiza las ruedas de prensa, la comunicación externa, las visitas del jefe con los candidatos y garantiza que esa misión tiene una cobertura informativa tanto local como internacional.

 

Los observadores de largo plazo reciben tres días de formación antes de ser desplegados a sus diferentes áreas de responsabilidad. Silvia de Félix, en su intervención.
Los observadores de largo plazo reciben tres días de formación antes de ser desplegados a sus diferentes áreas de responsabilidad. Silvia de Félix, en su intervención.

¿Cómo trabajan los observadores?

Los observadores trabajan normalmente en parejas, compuestas por un hombre y una mujer para que haya equidad de género. Estas personas son la representación de la misión electoral en las diferentes zonas. Se van a las distintas regiones, alejadas de la capital, para que la misión pueda tener una idea global de conjunto, no solo de la capital. Estos observadores tienen que estar en contacto permanente con la administración electoral local, los partidos políticos, la sociedad civil, los candidatos, las ONGs locales y otros observadores internacionales, si es el caso. Redactan periódicamente, según la pauta marcada por el equipo central, los informes y van suministrando ese “feedback”.

 

De las 15 elecciones en las que ha participado, ¿cuáles han sido las peor organizadas?

No se puede poner un rasero porque no es lo mismo el nivel de desarrollo de Perú que el de Burundi o Conakry, donde estuve en 2013. Cada país trabaja acorde con sus capacidades. Lo que te puede parecer unas elecciones muy desastrosas, ya son bastante comparado con la infraestructura y, a lo mejor, las dificultades que hay. Por ejemplo, en la República Democrática del Congo, donde he estado tres veces, la extensión es como Europa occidental, es gigantesco, y no hay carreteras que unan unas regiones con otras, es selva. Ellos tienen ayuda de Naciones Unidas de asistencia técnica para el apoyo logístico, pero se encuentran con unas dificultades brutales.

 

¿Qué ocurriría si estas misiones no se llevaran a cabo en países como Perú, en el que estuvo en 2011?

No sé lo que podría ocurrir, pero lo que está claro y está demostrado es que las misiones de observación electoral ayudan a generar confianza en el proceso, que los ciudadanos tengan más confianza y más garantías de que va a ser democrático. Estas misiones también sirven como instrumento de diplomacia de la Unión Europea (UE). La UE, a partir del Tratado de Lisboa, se crea ese tratado de acción exterior, cuya cabeza ha sido Catherine Ashton y ahora le sustituirá la italiana Federica Morgherini. La UE no habla unida, su política exterior es un poco dispersa. Entonces estas misiones de observación electoral son uno de sus principales instrumentos diplomáticos.

 

observadores, que trabajan en equipos de dos personas, se desplazan desde la capital a sus diferentes bases. La prensa nacional e internacional es invitada a documentar este momento, en el que los observadores parten en caravana hacia el aeropuerto o, si las condiciones lo permiten, se desplazan hasta sus destinos por carretera.
Los observadores, que trabajan en equipos de dos personas, se desplazan desde la capital a sus diferentes bases. La prensa nacional e internacional es invitada a documentar este momento, en el que los observadores parten en caravana hacia el aeropuerto o, si las condiciones lo permiten, se desplazan hasta sus destinos por carretera.

 

¿Cómo se asegura la imparcialidad de los observadores?

Tienen que firmar un código de buena conducta por el que se comprometen a la no injerencia, no pueden tomar parte en el proceso. No pueden compartir información con sus interlocutores, siempre hay que mantener una distancia, sin dar indicaciones a nadie y se comprometen a respetar todo esto. En el caso de que no se cumpla, se les expulsa de la misión y se les expedienta de forma que no se les vuelva a seleccionar.

 

En las últimas elecciones de Rusia, hubo una crítica a una misión de la OSCE, lanzada por un observador que indicó que las irregularidades denunciadas ocurrían también en países como Austria o Alemania.

Las misiones de la UE, que son en las que más he participado, se intenta evitar por todos los medios que los observadores hablen directamente con la prensa de los resultados. Imagínate que cada observador da sus comentarios personales en la prensa. Además los observadores que están en estas regiones no pueden tener la visión en conjunto, solamente de su zona. Entonces siempre en la UE se canaliza la información exterior a través del jefe político o a través del jefe adjunto. Los observadores pueden hablar con la prensa pero en tanto a dar a conocer su experiencia sobre el terreno, no las conclusiones, porque se puede dar lugar a cacofonías, que a veces ha sucedido, evidentemente. Lo que un observador puede observar en su rincón del país puede ser un hecho aislado que no se corresponde al conjunto del país.

 

¿Qué relación guarda su puesto con el periodismo?

En el equipo central siempre hay una persona que se ocupa del análisis de los medios de comunicación, de saber en qué medida están comprometidos con la sensibilización a los electores, cómo cubren las campañas electorales, cuál es su discurso. En muchos países hay que ver que no se dé lugar al discurso del odio. En Burundi éste era uno de los temas principales. Haces un seguimiento de los medios de comunicación, de cómo tratan el proceso electoral, cómo se involucran, de si cumplen también los códigos de conducta que han firmado para cubrir el proceso… Como periodista es muy interesante, siempre intento ir en calidad de analista de medios o de responsable de comunicación.

 

En este caso, rueda de prensa de presentación de la misión de observación electoral ante la prensa local e internacional. Presentada por la jefa de misión, la eurodiputada Véronique De Keyser. En la mesa, Silvia de Félix está acompañada de la jefa de misión adjunta, Tania Marques.
En este caso, rueda de prensa de presentación de la misión ante la prensa local e internacional, presentada por la jefa de misión, la eurodiputada Véronique De Keyser. En la mesa, Silvia de Félix está acompañada de la jefa de misión adjunta, Tania Marques.

 

También ha escrito sobre las diferencias étnicas en África. ¿Qué importancia tiene?

Depende de cada país. Hay países en los que el conflicto étnico es más acusado y la situación es más tensa que en otros países. Pero siempre hay un componente de deber hacer un seguimiento cuando hay diferentes comunidades en el país de cómo se integran y si sus candidatos tienen las mismas oportunidades que otros. Por ejemplo, en Perú los afroamericanos estaban en minoría y existían ciertos sentimientos de discriminación. Hay países más conflictivos, como Burundi, o relaciones étnicas más tensas, como es el caso de Conakry, donde se hace un seguimiento más cercano.

 

¿Cómo empezó en estos proyectos?

Como todas las cosas así importantes de la vida, de casualidad. Yo siempre he estado vinculada a los temas comunitarios de la Unión Europea y a Bruselas. Cuando terminé mis estudios en la Universidad de Navarra, hice un máster de Asuntos Comunitarios, viajé a Bruselas e hice un “stage” en la Comisión Europea. Después me quedé trabajando allí. Nunca he perdido la vinculación con los temas comunitarios. Estuve en EFE también haciendo una suplencia. Conoces personas, tienes que saber idiomas, sobre todo inglés y francés, hablado y escrito. Hablando inglés y francés te puedes ir a cualquier parte.

 

¿Qué opina del tratamiento informativo de la UE que se hace en España?

Hay muy buenos corresponsales en Bruselas. Es la capital con mayor número de corresponsales extranjeros, más que Washington. En ese sentido toda la información que parte de Bruselas está muy bien cubierta. Otra cosa es que la población se interese poco por estos temas, pero la información está cubierta. Hay una tendencia a pensar que lo que se decide en Bruselas no nos afecta y no es así. España, como el resto de miembros de la UE, ha ratificado los tratados y está obligado a incorporar esas directivas.

 

¿En qué situación ve el periodismo en España?

No te voy a decir maravillosamente. Estamos atravesando un periodo complicado, eso ya es vox populi. Creo que la situación se ha deteriorado mucho desde 2008. Con el principio de la crisis, que empezó a finales de 2007, pero en España no la empezamos a notar hasta un par de años más tarde. Desde 2008 he notado una disminución de las condiciones de los periodistas y de la calidad del producto final. Tenemos que trabajar y estamos buscando vías alternativas en el periodismo o en otras cosas.

 

El jefe de misión adjunto realiza varias declaraciones a la prensa nacional e internacional en el transcurso de la jornada electoral.
El jefe de misión adjunto realiza varias declaraciones a la prensa nacional e internacional en el transcurso de la jornada electoral.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS, GRACIAS A LA INFORMACIÓN DE SILVIA DE FÉLIX.

CONTACTO, para cualquier consulta, de Silvia de Félix: silviadefelix@aparagon.es

 

¿Cuándo comenzaron las misiones electorales?

Las primeras misiones de observación electoral se sitúan después de la caída del muro de Berlín y en los años 90 con la desmembración de la ex Unión Soviética. Todas esas ex repúblicas soviéticas quieren hacer su transición democrática y celebrar elecciones. Es cuando se ve la necesidad de enviar un grupo de profesionales que supervisen esas elecciones, auspiciadas sobre todo por la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). Esto empieza a evolucionar y la Unión Europea ve también que los países africanos comienzan a independizarse en los años 60. Ahí empieza a haber situaciones de conflicto, de guerras civiles… Como acompañamiento a la transición democrática, comienzan a enviar misiones de observación a estos países africanos. La UE ha enviado unas 130 misiones a lo largo de todo el Mundo, del año 2000 al 2013.

 

¿Qué logran?

Con las misiones se ayuda a reducir los niveles de fraude e intimidación, se refuerza la transparencia del proceso y la confianza del electorado y se impulsa también la aceptación de resultados.

 

Tipos de observaciones.

Hay dos tipos de observación electoral. La que se hace desde las organizaciones internacionales, que son regionales, como por ejemplo la Unión Europea, la OSCE, la Unión africana, la Liga Árabe… Estas organizaciones envían misiones de observación a zonas determinadas del Mundo, es decir, la Unión Africana observa en África; y la Unión Europea observa en Asia, África y Ámérica Latina, pero no en Europa. En Europa observa la OSCE. Se observan unos a otros. No solo van a sitios complicados con democracias muy deterioradas, nosotros también somos observados y hemos recibido misiones de observación electoral organizadas por la OSCE.

Por otra parte, hay ONGs que se dedican a esto. Las más potentes son las americanas The National Democratic Institute, IRI y el centro Carter (de la fundación del expresidente Jimmy Carter) que envían misiones a cualquier región.

 

Composición de los equipos.

Primero se envía previamente una misión exploratoria, que recomienda el número de observadores que son precisos para ese proyecto.

Segundo, las misiones están compuestas por un equipo central y por un número de observadores, que se dividen en larga y corta estancia.

Por su parte, el equipo central está integrado por ocho expertos, hay siempre un jefe político, que es un europarlamentario. También hay un jefe técnico, que es un experto, que se denomina jefe adjunto de la misión. Después hay diferentes expertos en varios campos que van a seguir las diferentes fases o temas que engloba un proceso electoral. Por ejemplo, trabajan un experto electoral, otro legal, un coordinador de observadores, a veces un experto político, otro en Derechos Humanos y también una persona encargada del análisis de medios.

 

Diferencias entre observadores de corta y larga estancia.

Yo he hecho las dos cosas. He ejercido de observadora de larga estancia y de corta distancia. Los observadores de larga estancia permanecen en el país un mes y medio más o menos y tienen que observar toda la preparación de las elecciones, la jornada electoral y el período pos electoral. Sin embargo, los observadores de corta estancia vienen a reforzar todo el dispositivo unos pocos días antes del día electoral y se van también unos pocos días después del recuento. Esto es por regla general, cada país es diferente.

 

Para estas misiones, ¿se necesita autorización?

Con la UE siempre tiene que haber una invitación por parte del país del Estado soberano. Es un instrumento de diplomacia, tiene que haber un memorándum de entendimiento que firman los dos países. El anfitrión se compromete a facilitar la labor a la misión electoral para que ejerzan sus tareas con libertad.

 

¿Qué tipo de seguridad tienen los observadores?

En el caso de la Unión Europea siempre habría apoyo de los Estados miembros y de la delegación de la UE en el país.