Cuatro periodistas detenidos en Teherán

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Jason Rezaian, corresponsal de Washington Post, Mariam Rahmanian, fotógrafa de Le Monde, y Yeganeh Salehi, redactora del periódico de los Emiratos National, fueron detenidos el 22 de julio a Teherán. La identidad del cuarto periodista detenido se desconoce. La noticia se ha publicado cuatro días más tarde, en la edición de Le Monde del sábado de 26 de julio. No se sabe nada más. Pero, probablemente, gracias a la publicación de esta breve noticia, su vida estará a salvo. Entre otras cosas para esto sirve el periodismo.

Las cosas en Irán no van bien, y los periodistas molestan. Y el trabajo de informar sobre lo que pasa además de ser difícil, es peligroso. Como he dicho en otras ocasiones, no soy nada partidario de hablar de los periodistas, ni del periodismo. Pero, cuando es necesario, como en el caso de los cuatro periodistas detenidos en Teherán, conviene hablar, aunque no tengamos más información que los nombres y los medios en los que trabajan, e incluso, aunque no tengamos ni el nombre, ni el medio, en el que trabaja el detenido. Y, sobre todo, aunque ignoremos la causa de la detención…

La actividad periodística,-como tantas otras cosas de la vida-, es asimétrica. En algunos sitios es posible, en otros, como por ejemplo Irán, puede suponer la detención, y en algunos casos la muerte. Convendría que se tenga en cuenta a la hora de elegir esta profesión, tan desprestigiada últimamente en nuestro país.

Hay gente que se juega la vida por este trabajo. No suelen ser conocidos, eso les hace más frágiles, y da más impunidad a los que detentan el poder en algunos países. Lamentablemente tenemos que publicar sus nombres a la desesperada, para intentar salvar su vida. Aunque estamos en verano y parezca una obscenidad hablar de cosas serías, y no de tonterías, hay que hablar de esto,- y, sobre todo, publicar la noticia -, porque si no hablamos nosotros, no hablará nadie por nosotros.

Cuatro periodistas han sido detenidos en Teherán. De uno de ellos ignoramos su nombre y el medio en el que trabaja. La vida de los otros tres, también corre peligro. Creo que hacemos bien en repetir una y mil veces que sin periodistas no hay periodismo. Es una verdad como un templo.

Otra verdad es que el ejercicio de la profesión no es nada fácil, incluso para los que trabajan en países europeos que no están en guerra, donde hay democracia y se respetan los derechos humanos.

Y otra verdad es que la libertad es escasa. Y que en algunos países, donde se detiene a los periodistas, como por ejemplo en Irán, no hay libertad.

Por último, no me quiero,-no me puedo-, olvidar de lo que está pasando en Gaza. Cada día aumenta el número de víctimas inocentes. Allí, los periodistas, también arriesgando su vida por hacer su trabajo, son testigos de la matanza.

* Juan José Morales Ruiz es periodista y profesor. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, profesor tutor de Historia Contemporánea (UNED). Ha sido Director de Comunicación del Colegio Montessori, y Vicepresidente de la Asociación de la Prensa de Aragón