La Asociación de la Prensa de Almería ensalza el manifiesto: “El Periodismo, patrimonio de todos”

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La junta general de socios de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), por unanimidad, aprobó, el 19 de julio, un manifiesto con el título “El Periodismo, patrimonio de todos”, en el que se dice que “Almería no está exenta y que está siendo igualmente azotada por esta situación que está poniendo en tela de juicio el periodismo como labor social y los medios de comunicación como realidad empresarial viable que sustente el derecho a la información de los ciudadanos”. De ahí, que los periodistas almerienses reafirmen “la necesidad de adquirir un compromiso fiable, tanto corporativa como profesionalmente, con los ciudadanos como cauce viable para el ejercicio de su derecho a la información veraz y libre, al margen de las presiones que persiguen intereses privados frente al interés general de la colectividad”.

Ante algunos escenarios cada vez más frecuentes (ruedas de prensa sin preguntas, convocatorias a los medios para actos de partido sin posibilidad, tampoco, de preguntas…) y ante una crisis que se prolonga en el tiempo y que golpea duramente a este sector, la junta general de socios de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería declara:

Que el periodismo afronta actualmente una de las situaciones más críticas de su historia, que afecta a la rentabilidad –social y económica– del oficio y que sitúa al borde del precipicio la profesión de informar tal y como se ha venido conociendo en las últimas décadas.

– Que el deterioro del periodismo y de las herramientas empresariales para su desarrollo no solo pone en riesgo un sector económico y una importante masa laboral, sino que sitúa entre la espada y la pared, recordemos, un elemento crucial para la democracia: el derecho a la información libre y veraz de los ciudadanos.

– Que la grave crisis económica por la que pasan muchas empresas periodísticas está frenando su papel como contrapoder para evitar los abusos, para el debate cívico y para el intercambio de ideas.

– Que la reestructuración empresarial y la reconversión en los medios de comunicación de masas tradicionales, así como la huida de la publicidad y la carencia de ingresos en algunos soportes, ha generado un fuerte impacto en la línea de flotación de los medios de comunicación como herramienta empresarial de desarrollo del periodismo. Esto ha llevado a que, a través del Observatorio de la Crisis de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), se hayan registrado desde noviembre de 2008 un total de 11.145 empleos de periodistas perdidos y el cierre de un centenar de medios de comunicación, lo que eleva a más de 12.000 el total de periodistas en paro.

– Que ante esta realidad, los medios de comunicación son más débiles y vulnerables ante las amenazas que limitan su papel y sus funciones sociales y les hace más permeables a las tensiones y a las manipulaciones externas para su supervivencia económica.

Que Almería no está exenta y que está siendo igualmente azotada por esta situación que está poniendo en tela de juicio el periodismo como labor social y los medios de comunicación como realidad empresarial viable que sustente el derecho a la información de los ciudadanos.

Por todo ello, los periodistas de Almería

– Reafirmamos la necesidad de adquirir un compromiso fiable, tanto corporativa como profesionalmente, con los ciudadanos como cauce viable para el ejercicio de su derecho a la información veraz y libre, al margen de las presiones que persiguen intereses privados frente al interés general de la colectividad.

Confirmamos nuestro compromiso democrático con la libertad de expresión y la diversidad de opiniones, el ejercicio libre de la crítica y la necesidad de pluralismo mediático y empresarial como mejor método para ejercitar, tal y como se merece la sociedad, el derecho constitucional a la información.

Nos comprometemos a denunciar las presiones directas o indirectas de intereses privados para limitar la libertad de expresión y el derecho a la información que no es patrimonio de los profesionales sino que lo es de todos los ciudadanos.

– Instamos y conminamos a las empresas periodísticas a ejercer de orgullosas herederas de décadas de independencia que han permitido el asentamiento de sociedades avanzadas y plenamente democráticas en nuestro entorno y evitar echar por tierra el trabajo y el esfuerzo de cuantos nos precedieron en la tarea de informar.

Reclamamos de las empresas periodísticas la denuncia ante las presiones y la censura, muchas veces vinculada a los ingresos económicos, que intentan imponer una visión unívoca de la realidad, alejada del ejercicio real del derecho a la información de los ciudadanos, y que supone una falta de respeto a la ciudadanía, depositaria real de un derecho que no es ni de los periodistas ni de las empresas para las que trabajan.

– Reconocemos que la vulnerabilidad económica y empresarial ha llevado a una peor consideración ética de la profesión, ante la cual nos sentimos dolidos. Nos comprometemos, como colectivo profesional, a luchar para cambiar esta realidad y devolver a los ciudadanos la fiabilidad en el PERIODISMO, ajeno a los vaivenes empresariales y políticos ante los que las actuales herramientas han demostrado una especial permeabilidad.

– Confiamos en que el periodismo, pese a la actual crisis, afronta retos ante los que sabrá dar respuesta, valiéndose de cuantas herramientas comunicativas se generen, para difundir la realidad cumpliendo con el compromiso ético de veracidad y con el derecho a la información de los ciudadanos.

– Ponemos de relieve nuestro compromiso con la democracia y con el derecho a la información, algo que merma cada vez que cierra un medio y cada vez que un periodista abandona el ejercicio periodístico.

– Insistimos en la necesidad de un ejercicio ético del periodismo, manteniendo la distancia de la “dictadura de la audiencia”, supeditando su ejercicio a normas deontológicas y a valores como el rigor y la integridad.

Exigimos el compromiso ético de los periodistas. La precariedad laboral no exime del compromiso ético de los profesionales aunque les convierta en más vulnerables ante las presiones ajenas y, por lo tanto, dificulte el ejercicio periodístico libre y comprometido con los valores democráticos.

Reclamamos la complicidad de la ciudadanía, depositaria del derecho a la información, y de las administraciones públicas, como máxima expresión de la democracia representativa, para el ejercicio libre y comprometido del periodismo, garante de los valores sociales como el progreso, la igualdad y el diálogo.

(Texto basado en el Manifiesto de la FAPE en defensa del Periodismo y aprobado por la Junta General de Socios de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería, celebrada el sábado, 19 de julio de 2014)

Más información en la Asociación de la Prensa de Almería.