‘Vidas infinitas’ y la lectura de inéditos, por el escritor David Jasso

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David Jasso continúa con las presentaciones de su libro ‘Vidas infinitas’, que publicó a finales de octubre. Se trata de una antología de microrrelatos “sociales, normales, gamberros, de broma y de terror” en la que se incluye la serie ‘Crisis en Vidas infinitas’. En el acto de presentación que tuvo lugar en Zaragoza este fin de semana, el escritor introdujo una lectura de algunos relatos inéditos. Para ello contó con la colaboración de Roberto Malo, José Malvis y Ana Vivancos, que hicieron disfrutar al público.

El propio autor comentó que los relatos que leyeron son un “extra” que aportan diversión a las presentaciones. “En lugar de hacer una presentación formal, ofrecemos una sesión de microrrelatos“, apuntó Jasso después de haber realizado el acto este domingo. De esta forma los asistentes disfrutan del complemento que supone dar vida a las letras a través de la voz del autor y de sus compañeros.

“Las presentaciones suelen ser aburridas y llenas de halagos”, añadió el escritor quien cambia esta línea en cada una de sus presentaciones. Ya ha representado juicios, juegos y concursos con el objetivo de ambientar la presentación mientras da a conocer ‘Vidas infinitas’. “Todos nos lo pasamos mejor”, explicó.

Próximamente, aunque todavía está por confirmar, el autor participará en las Jornadas Literarias de Casetas.

‘Vidas infinitas’ es la séptima publicación de David Jasso. En ella deja su estilo personal en cada microrrelato su estilo personal. “Los microrrelatos son fogonazos, chispazos que tienen que llegar y comunicar, hay quien dice que están en la línea de Stephen King, pero compararse con el maestro del terror son palabras mayores”, admitía con humildad en la entrevista de la asociación. ‘Vidas infinitas’ pretende que sea una serie “ágil y rápida, cuanto más bonita mejor, no pretendo epatar, sino que sea una buena historia. Las influencias son todas las que te ayudan a hacerlo bien”.

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Portada del libro ‘Vidas infinitas’.

‘La espera’, uno de los microrrelatos.

Ni siquiera me mira. Cada mañana pasa a mi lado y ni me ve, ignora mi presencia.

Pero no me importa, yo acudo puntual, todos los días, al cruce de la avenida, aunque sólo sea para verla pasar junto a mí, para seguir sus ágiles movimientos con mis ojos cansados. La veo cruzar la calle con su melena agitada por el viento, ondeando tras ella como el estandarte de su vitalidad; acelerando sus pasos jóvenes para sortear el tráfico con presteza; portando su pesada mochila repleta de libros de texto, con la vida restallando en su rostro fresco en ráfagas tan deslumbrantes que casi producen dolor.

Y sueño con ella, con su sonrisa sincera, con su roce de brizna de hierba. Anhelo el momento de tenerla junto a mí, de sentir su cuerpo contra mi pecho, de acariciar sus cabellos con toques lentos. Son sólo unos segundos cada día, luego, sigue su camino hacia clase sin percatarse de mi presencia, sin saber que yo estoy ahí, esperándola. Y la veo alejarse.

Quedo en la esquina un día más, rodeado por el fantasma de su perfume, sacudido por la estela de su paso como la barca mecida por las olas. Ni siquiera me ha visto. Pero no me importa, sé que un día caerá bajo la rueda del autobús y vendrá a mí, buscando el consuelo de los cálidos brazos de la muerte.

Más información, ‘David Jasso y sus vidas infinitas’