Reporteros Sin Fronteras considera que la vigilancia de las llamadas telefónicas de los periodistas de Asociated Press por parte de Departamento de Justicia estadounidense es una “grave violación a la libertad de información”.
Esta interferencia habría tenido el objetivo de identificar quién reveló a la agencia de noticias información sobre una operación de la CIA en Yemen. En una nota difundida el 7 de mayo de 2012 la AP reveló una operación de la CIA que buscaba impedir un atentado de Al Qaeda en un avión que se dirigía de Yemen a Estados Unidos. Los registros obtenidos incluyen las llamadas hechas desde los teléfonos de varias oficinas de la AP en Estados Unidos y desde su número principal en la sala de prensa de la Cámara de Representantes, así como de los teléfonos personales de reporteros y editores, entre ellos los cinco periodistas y un editor que trabajaron en la noticia difundida el 7 de mayo de 2012.
Varias líneas telefónicas pinchadas estaban en la oficina de AP en Estados Unidos, también el número de la agencia en la Cámara de Representantes, y los números personales de algunos de los empleados, entre ellos, cinco periodistas y un editor que participó en la elaboración de la información publicada en mayo de 2012.










