Un año difícil para la Casa Real española

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El pasado 24 de abril se anunciaba que la Casa Real, por primera vez en la historia, rendirá cuentas públicamente, detallando todos sus gastos para mostrar a la sociedad española qué hacen con sus casi ocho millones de euros de presupuesto. Se trata de un paso más en la Ley de Transparencia.

 

 

Juan_Carlos_I_of_Spain_2007

Antes, el cuatro de abril,  la Casa del Rey comunicó que llevaba dos meses negociando con el Gobierno su incorporación a la Ley de Transparencia. El Ejecutivo se había opuesto en repetidas ocasiones a pesar de que así lo reclamaba la oposición. Un representante del Gobierno y otro de la Casa del Rey se han estado reuniendo, para estudiar los modelos de otras casas reales europeas y decidir los términos.

La Casa Real ha visto dañada su imagen en los últimos tiempos por dos motivos principales: el Caso Nóos, en el que se han visto implicados su hija la infanta Cristina y su yerno, el duque de Palma, Iñaki Urdangarín; y la cacería de elefantes del rey en Botsuana el año pasado, escándalo que le obligó a pedir perdón públicamente, ya que le costaba al rey una fortuna en tiempos de crisis. La Ley de Transparencia y la imputación de su hija han creado una situación de rechazo popular que contrasta con el apoyo que reciben otras casas reales europeas. Además, los rumores que han señalado que Don Juan Carlos I tenía una relación íntima con la empresaria alemana Corinna Zu Sayn-Wittgenstein han alimentado su rechazo ante la opinión pública. Un tema que fue vetado en el Congreso.

 

Sombra de la república

Por primera vez en tiempos de democracia, se ha creado un serio debate en torno a la conveniencia de la abdicación del rey, algo menos insólito en otras coronas. Cada vez son más las voces que hablan de que  el reinado de Juan Carlos I de Borbón podría o debería estar llegando a su fin, por el bien de la corona. Además, el republicanismo y el sueño de una tercera república está ganando cada vez más simpatías en la sociedad.

Durante el pasado discurso de Navidad, Juan Carlos I trató de acercarse a la sociedad hablando de la crisis, pero los expertos señalaron que no terminó de lanzar un mensaje que realmente le reconciliara con el pueblo. De la situación que atraviesa el país dijo:  “… No todo es economía. No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos. Por esta razón yo quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis …”.

Además, con motivo de su 75º cumpleaños, el rey volvió a perder una oportunidad de acercamiento. Ofreció por primera vez una entrevista en televisión, con el periodista Jesús Hermida, que quedó descafeinada y obvió muchos temas que pudieran afectarle.

 

Caso Nóos

El pasado 10 de abril se vivió uno de los momentos más complicados de la Casa Real española, el juez instructor del caso Nóos, José Castro, informó a través de una providencia de la personación en la causa en calidad de imputada de la infanta Cristina. Menos de una semana después, el 16, la defensa de la infanta presentó, en el juzgado de instrucción número 3 de Palma, un recurso contra el auto en el que el juez José Castro la imputaba de presunta corrupción en el marco del caso Nóos. Más adelante, el 7 de mayo, se confirmó la desimputación de la infanta Cristina.

Además, el abogado del rey, José Manuel Romero, conde de Fontao, ha sido entrevistado por el juez Castro con la intención de conocer el proceso seguido por Fontao, en 2005, en su “misión” de “recomendación o indicación” para intentar desactivar la participación de Iñaki Urdangarin en los negocios privados desde una entidad mercantil como era el Instituto Nóos.

El Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha recurrido en la última semana la petición efectuada por el juez José Castro a Hacienda de sus diez últimas declaraciones de la renta así como las de la Infanta Cristina, una solicitud que cursó mediante un auto en el que aseveraba que, pese a que la declaración de la hija del Rey Don Juan Carlos fue “por prudencia” dejada sin efecto, “nada impide que se puedan llevar a cabo las diligencias de investigación que se estimen oportunas”.

 

El futuro

Ante el descenso de simpatía de la Casa Real en la sociedad y el debate sobre la abdicación de Juan Carlos, muchos han puesto los ojos en los príncipes de Asturias. Su imagen aún no está dañada de cara a la opinión pública , además han realizado actividades de gran importancia para la corona, como la coronación de Guillermo de Holanda o el inicio del pontificado del papa Francisco I .

Medios de comunicación europeos señalan a Don Felipe de Borbón y Doña Letizia Ortiz como un relevo necesario. El príncipe se ha cuidado mucho de no aparecer con su hermana Cristina o su cuñado Iñaki, enredados en sumarios de corrupción que, hasta la fecha, no le han salpicado. La imagen de la princesa no se ha empañado tampoco con ningún caso de corrupción, aunque un familiar suyo trató de demolerla con la publicación del libro Adiós, Princesa, hace unas semanas.