El semanario Le Canard Enchainé fue creado en 1915, durante la Primera Guerra Mundial, como una alternativa humorística a las noticias censuradas provistas por el gobierno francés. Con los años, atrajo fieles seguidores gracias a su mezcla de humor con juegos de palabras y primicias, lo que ha ‘hipnotizado’ al público que se acerca a los quioscos para comprarlo, ya que no difunde su contenido en Internet. “Nuestro trabajo es informar y entretener a nuestros lectores con papel y tinta ¡Nos vemos el miércoles en el quiosco!”, señala la publicación francesa en su primitiva página web.
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