Tras una sucesión de ataques suicidas, Pakistán se convirtió en el país más letal del mundo para la prensa en 2010, con al menos ocho periodistas caídos en cumplimiento de su labor, lo que constituye una parte significativa del registro mundial de reporteros caídos, indicó el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) en un nuevo análisis.
Artículo relacionado: El Comité para la Protección de los Periodistas contabiliza 42 asesinatos de periodistas en 2010




