La Asociación de la Prensa de Aragón y Reporteros Sin Fronteras han puesto de manifiesto las dificultades con que se topan los periodistas que cubren conflictos armados. Lo han hecho con motivo del Día internacional de la Libertad de Prensa que se celebró el domingo 3 de mayo.

El periodista y reportero de Guerra, Gervasio Sánchez, miembro de la junta directiva de Reporteros Sin Fronteras ha denunciado que “600 periodistas han muerto en zonas bélicas en los últimos quince años, es la guerra la primera causa de muerte entre los informadores; las cifras que presenta Reporteros sin Fronteras son demoledoras: en seis años de conflicto en Irak han muerto 225 periodistas y colaboradores de medios de comunicación”.
“Desde el 1 de enero de este año otros 18 periodistas han sido asesinados, 145 encarcelados, igual que otros 66 ciberdisidentes”. Son las cifras aportados por Sánchez a pesar de que en diciembre de 2006 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobase la resolución 1738 que condena ataques deliberados perpetrados contra periodistas en tiempos o zonas de conflicto armado.
Reporteros Sin Fronteras ha aprovechado esta conmemoración para presentar la lista de los 40 Predadores de la Libertad de Expresión, considerados los mayores violadores del derecho a la información, entre los que están los presidentes de Eritrea, Gambia, Guinea Ecuatorial, Ruanda o Cuba; los servicios de inteligencia Somalí, los grupos armados islamistas de Afganistán, Irak o Pakistán; los cárteles de la droga mexicana, las Águilas negras y las FARC…
Por su parte, la presidenta de la Asociación de la Prensa de Aragón, Camino Ibarz ha señalado que “el exilio es una de las consecuencias de la violencia que sufren los periodistas, necesitados de escapar de la muerte o la cárcel. Pero la huida es casi una utopía porque no cuentan con alternativas para abandonar el país y rehacer su vida, junto a su familia, en otro”. Por eso la APA y RsF con el Ayuntamiento de Zaragoza tienen un acuerdo para acoger en Zaragoza a uno de esos periodistas y su familia.
Un convenio por el cual se ha creado la infraestructura necesaria para acoger al periodista y a su familia. Esa acogida podrá ser una realidad en Aragón también gracias a la Fundación Ecología y Desarrollo “que contará con los servicios del periodista para labores de prensa y comunicación”, ha explicado Ibarz. Además, el acuerdo cuenta con el apoyo de la Fundación Federico Ozanam en cuanto al alojamiento del periodista represaliado.
Durante el acto se ha presentado también el álbum del fotógrafo reportero, Don McCullin que ha editado Reporteros sin Fronteras, como un claro homenaje a la libertad de expresión.
FAPE reclama el justo reconocimiento del valor del trabajo periodístico
Por su parte, y con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) hace un llamamiento al conjunto de la sociedad para que reconozca el justo valor del trabajo periodístico.
Las asociaciones federadas y vinculadas a FAPE recordamos en esta fecha que la información es un derecho de la ciudadanía, al tiempo que una obligación para el periodista, al que le ha sido encomendado este ejercicio a través de los medios de comunicación. Como administrador de este precepto constitucional, el periodista está comprometido con la verdad, el rigor, el respeto a las personas y el cumplimiento del código deontológico profesional.
El trabajo de los profesionales de la información es condición indispensable para asegurar la pluralidad y el ejercicio inexcusable de una democracia representativa. Subestimar esa labor, su calado en la sociedad, es poner en cuestión su papel en un sistema democrático de valores.
Cuando celebramos una efeméride que ensalza la independencia del ejercicio profesional, tenemos que prestar mayor atención si cabe a la precariedad laboral y a la destrucción de empleo, convertidos hoy en los principales enemigos de la libertad de prensa de las sociedades democráticas.
El derecho de la ciudadanía a la información se resiente cuando el empleo de los periodistas está en peligro o a merced de intereses espurios, apegados a la economía o el poder, cuando las plantillas de los medios de comunicación adelgazan drásticamente y sobrecargan con tareas, muchas veces impropias y poco dignas, a los pocos compañeros que quedan en las redacciones. En definitiva, cuando la amenaza del desempleo se cierne sobre los profesionales de la información.
Por eso, la FAPE llama a todos los agentes sociales a potenciar y respetar la labor de los periodistas.
– A las administraciones les pedimos que no permitan la competencia desleal y confíen su comunicación a periodistas.
– A las empresas públicas, que sean ejemplares en el respeto a los profesionales, establezcan unas condiciones laborales dignas y hagan una justa valoración de su trabajo con remuneraciones y tarifas respetables.
– A las empresas periodísticas, que padecen el azote de la crisis financiera y tecnológica, les corresponde apostar ahora por la calidad y el buen periodismo, como única receta válida para salir de las dificultades que atraviesan.
– A la ciudadanía, la invitamos a mantener una actitud activa en defensa del derecho a la información y la vigilancia de la libertad de prensa.
Las organizaciones profesionales estamos convencidas de que fórmulas como el mal llamado “periodismo ciudadano”, extendido entre los medios de comunicación españoles para abaratar costes, fomentan la precariedad de la información y confunden a la ciudadanía. Las noticias elaboradas por espontáneos privan a la sociedad de la información rigurosa, contrastada y trabajada en profundidad a la que están obligados los periodistas. Es, por lo tanto, una rechazable competencia desleal.
Insistimos en que las regulaciones de empleo injustificadas son el máximo exponente del desprecio a los periodistas, maltratan la indispensable calidad de los productos informativos y descapitalizan profesionalmente a las empresas.
Desde la FAPE, creemos que el Estatuto del Periodismo es la respuesta apropiada para resolver buena parte de los problemas que actualmente aquejan a la profesión. Por eso impulsaremos la aprobación este instrumento regulador que ponga en valor la calidad de nuestro trabajo, establezca unas normas claras de la profesión y garantice la aplicación deontología del periodismo.










