En su nuevo informe “Presiones sobre los medios públicos: una prueba decisiva para las democracias europeas”, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), tras un recorrido por ellos varios escenarios, hace un llamamiento a la UE para que impulse una reinvención del servicio público de información de cara al futuro.
RSF considera en su informe los medios públicos europeos se encuentran en el epicentro de varias crisis:
1) Una económica, pues su financiación mediante un canon, una asignación fiscal o presupuestos, se cuestiona regularmente
2) Una tecnológica, por el impacto de las plataformas digitales en la relación con la información
3)Una geopolítica, ya que pueden convertirse fácilmente en portavoces gubernamentales, como en Italia, o en instrumentos de propaganda del poder, como en Hungría.
Por último, RSF considera que el audiovisual europeo afronta, además, una crisis de confianza generadora de tensiones en torno a su falta de independencia y sus supuestos sesgos.
“¿Al servicio del público o del partido de turno? Este es uno de los mayores retos a los que se enfrentan hoy en día los medios públicos en Europa, dado el gran riesgo de instrumentalización que corren. Al otro lado del Atlántico, la elección de Donald Trump, que amenaza con liquidar los medios audiovisuales estadounidenses, refuerza esta ofensiva de las fuerzas políticas contra las radiotelevisiones públicas”, explican desde RSF.
En este contexto, RSF defiende la idea de unos medios públicos que sean vectores de una información honesta, plural e independiente destinada al público más amplio posible. Evidentemente, los medios de servicio público no deben estar exentos de crítica, habida cuenta de que pertenecen a la comunidad ciudadana, pero la violencia de los ataques que reciben oculta mal una instrumentalización política y el infierno está pavimentado de buenas intenciones financieras.
“Es urgente devolver a los medios públicos su prestigio, estableciendo sólidas garantías de independencia y una financiación duradera y estable. La adaptación de las legislaciones nacionales al artículo 5 de la EMFA es un primer paso esencial. Es prioritario que Europa dé un impulso para reinventar el servicio público de información del mañana”, expresan.











