Rosa María Calaf recoge el Premio Pilar Narvión en Alcañiz: “Homenajea a una mujer iniciadora”

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Entrega del Premio Pilar Narvión a Rosa María Calaf./ La Comarca

En Alcañiz tuvo que ser. En la cuna de Pilar Narvión, referente femenino del periodismo, su nombre se unió al de Rosa María Calaf. Desde el retiro activo de la profesión, la catalana sigue pegada a la actualidad y participando en las conferencias, ponencias y entrevistas a las que le siguen invitando. Es algo que ella siente que debe hacer “por responsabilidad”. Este viernes, además de ser premiada por su labor, tenía una misión en el VI Curso de Periodismo Especializado de Alcañiz junto a David Jiménez, corresponsal, escritor y exdirector de El Mundo. Ambos mantuvieron un diálogo en el escenario moderado por la directora del curso y La Comarca, Eva Defior, y cumplieron con creces las expectativas. En el patio de butacas del teatro fueron escuchados por más de un centenar de participantes del curso, a los que se sumó numeroso público, ya que la sesión fue abierta. También lo fue el acto de entrega del premio Pilar Narvión, un reconocimiento a su extensa carrera que Calaf recogió entre el aplauso de la gente que se quedó con ganas de seguir escuchando y aprendiendo, y eso que dos horas dan para mucho.

“Es un premio con una carga emocional muy especial porque homenajea a una mujer pionera y además, lo recibo en Alcañiz y en el marco de un curso cargado de contenido y eso no siempre sucede”, se sinceró. Calaf llegó a la localidad ya el miércoles, un día antes del inicio de la programación y, durante todas las sesiones, ha sido una más en las butacas apuntando en su libreta. A toda la gente que pasó por el escenario agradeció su labor, así como a quienes participaron y a la organización. Muy especialmente a Eva Defior, tanto por el curso como por su trabajo sobre Pilar Narvión. “Gracias por ese empeño en visibilizar a Pilar Narvión con este premio y con la tesis que estás desarrollando, ya es hora de sacarla del olvido”, dijo. “A pesar de su importancia, no hay nada de investigación sobre ella y en ello estoy, me parece increíble que no se sepa su trabajo, fue la primera en entrar en Rusia en pleno franquismo para contar cómo vivían los rusos, la primera en hablar de Carrillo y además, tenía una personalidad que le permitió romper barreras”, apoyó Defior, que agradeció a Calaf su presencia durante todos los días antes de destacar su ejemplo de “periodismo, de rigor, de humildad y de bondad”.

La homenajeada también tuvo palabras para Estela Ferrer, la artista que ha tallado la escultura en esta edición. “Es un premio precioso, porque no siempre pasa eso tampoco, y que cada año sea diferente me parece un gran acierto. Cuando lo mire me conectará con Pilar Narvión a mí, y a quienes vengan a casa”, aseguró. Recogió el guante del alcalde, Miguel Ángel Estevan, que le invitó a acordarse de “esta maravillosa ciudad y de unos bajoaragoneses que la hemos acogido como a una más” cuando mire el premio. “Ya había estado en Alcañiz en más ocasiones, porque a Aragón he venido y vengo mucho, me encanta”, apuntó.

Rosa María Calaf, una viajera incansable

Calaf, barcelonesa de 1945, ha contado el mundo a diario y lo ha hecho desde diferentes partes del globo. Siempre en movimiento. Primero en la televisión, en blanco y negro, luego en color, porque hasta de este cambio fue testigo, además de vivirlo en primera persona, mostrando su pelo rojo y ese mechón blanco tan cargado de intenciones. Ha cubierto catástrofes, alegrías, transiciones políticas y movimientos geopolíticos. Es más rápido pensar en qué noticia no ha dado, que en la que sí ha contado. Es más rápido enumerar los países en los que no ha puesto el pie, que en los que sí ha estado. No ha sido turista ni ha pasado de largo, sino que se ha empapado de la vida social y cultural de cada lugar. El cine es una de sus debilidades y lo es a todos los niveles, porque disfruta de las interpretaciones y direcciones, pero también de sus bandas sonoras. Este interés por el lugar que visita lo practica desde el ámbito profesional, en sus corresponsalías y también desde lo personal en sus frecuentes escapadas.

Ella, que iba para diplomática, acabó estudiando Periodismo. Ahí encontró su manera de seguir viajando y de poner el foco en la reivindicación con unos medios que nada tienen que ver con los actuales. Eran tiempos de magnetófono, de máquina de escribir, de libretas y bolígrafo y mucha memoria. De 1970 a 2009 se asomó con su micrófono en mano en miles de piezas para Radio Televisión Española desde Estados Unidos, Moscú, América del Sur, Italia, Europa del Este y la región Asia Pacífico. Es la corresponsal con la trayectoria más extensa y eso le ha hecho estar siempre presente sin ser protagonista. La jubilación la retiró de un oficio que nunca se puede aparcar del todo cuando ha sido una forma de vida. Su generosidad es el faro de muchos que vienen detrás en el periodismo, un mundo ávido de brújulas que señalen el norte. Quien dice brújulas, dice referentes. Ella lo es. La Calaf es referente para la ciudadanía y para la profesión, donde se ganó un respeto de por vida. Sigue recogiendo premios, tiene más de una treintena, y sigue acudiendo a charlas, encuentros y entrevistas; porque siempre estuvo y siempre está.

«Por su amplia trayectoria vinculada a un trabajo periodístico de calidad, riguroso y siempre en defensa de los valores periodísticos«. Por todo esto, el jurado le entrega el premio Pilar Narvión. “Y por ser mujer pionera en el periodismo a nivel nacional“, rasgo común a las dos. A su abuelo le debe Rosa María Calaf su pasión por viajar, y a su tío le debe Pilar Narvión que le tentara a escribir sus primeras notas sociales. Las dos son cronistas, corresponsales internacionales, mujeres, periodistas, comprometidas y referentes. Y, desde este momento en el que sus nombres se unen en Alcañiz, también compañeras de viaje.

Premio Pilar Narvión

El VI Curso de Periodismo Especializado de Alcañiz comenzó el jueves como impulso para el sector del turismo y los viajes. Desde la segunda edición se entrega el galardón y el V Premio Pilar Narvión recae este año en Rosa María Calaf que pasa a engrosar una lista que inauguró Paloma del Río, otra referente como voz del deporte minoritario femenino. Le tomó el testigo Javier Ruiz, jefe de Economía de la Cadena SER que impartió la conferencia inaugural de la tercera edición del curso dedicada a la economía. Antón Castro, periodista gallego y aragonés de adopción premio Nacional de Periodismo Cultural, recogió el Pilar Narvión en 2022. El año pasado, en la edición dedicada a la Ciencia, la galardonada fue la coordinadora del suplemento Tercer Milenio de Heraldo, Pilar Perla.

Este premio nació en la segunda edición del curso impulsado por el Ayuntamiento de Alcañiz y Grupo La Comarca. El jurado está integrado por la directora del Grupo La Comarca, Eva Defior; la presidenta de la Asociación de Periodistas de Aragón, Isabel Poncela, y el alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan Serrano. El objetivo del galardón es dar a conocer la figura de la periodista alcañizana, pionera en España, impulsora de la crónica internacional y política. Fue la primera mujer en alcanzar un cargo de dirección en la prensa española como subdirectora de Pueblo en 1974 y posteriormente como directora adjunta en 1981, tras cuarenta años de trayectoria.

Las personas que lo han recibido comparten el honor pero no el detalle que cada año es distinto. Otro objetivo del premio es apoyar la materia prima autóctona como es el alabastro del Bajo Martín, y confiar su talla cada edición a un artista aragonés. José Miguel Abril, Pedro Anía, Rubén Vidal, Jorge Egea y, este año, Estela Ferrer, son los artesanos hasta la fecha del Pilar Narvión.

El galardón, una escultura única cada edición

La escultura del premio V Pilar Narvión es obra de la joven artista de Berge Estela Ferrer, que consideró este encargo “como un reconocimiento a mi trabajo”. Realizada con la técnica de talla en alabastro, esta pieza busca destacar el carácter vitalista y luchador de Narvión. Cada detalle en la escultura está diseñado para capturar el alma y la esencia de su personalidad, tan estrechamente ligada al periodismo.

La artista Estela Ferrer posa con la escultura del Premio Pilar Narvión 2024./ La Comarca

La figura femenina, representada en movimiento, simboliza el empoderamiento y la determinación que Narvión encarnó a lo largo de su carrera. Las formas y pliegues de la figura evocan la textura de un periódico, un elemento que conecta directamente con su incansable labor periodística. La pose dinámica de la escultura indica su posición como referente en el mundo del periodismo, una mujer que no solo rompió barreras en su campo, sino que también escribió sobre eventos que marcaron la historia del siglo XX. “Para mí es un honor formar parte de algo en lo que han trabajado unos grandes artistas como los que me han precedido, porque además, los conozco y he podido ver como trabajan“, dijo la escultora, que contó con toda la libertad creativa, algo que le permitió seguir su línea y poder expresarse. “Que Rosa María Calaf vaya a tener una obra mía es un orgullo, me sentí muy feliz cuando me enteré de que sería para ella“, añadió.